Ataque racista contra Cáritas

05/11/2019

La sede de Cáritas en Las Palmas de Gran Canaria ha amanecido llena de pintadas en su fachada. En estas se ataca a la dirección de la entidad por haber atendido a los 38 migrantes que la semana pasada se encontraban en la calle en la ciudad tras haber llegado a la isla el pasado 27 de octubre.

Mensajes como «pateras al colchón, canarios al cartón» y «dirección dimite, aquí no hay dignidad» se encuentran pintadas sobre las dos fachadas de la organización. Cáritas tuvo que atender la noche del pasado miércoles y durante el jueves a los migrantes que se encontraban en la calle, hasta que las instituciones cedieron con la solución provisional de acogerlos en el gimnasio 29 de abril de Schamann. Todo eso por el fallo del protocolo de emergencia humanitaria de la Delegación del Gobierno.

Eso les obligó a doblar los turnos de comida y duchas, sin que eso dejara sin atención a los habituales usuarios de la organización.

Ante ese escenario, Caya Suárez, secretaria general de Cáritas en el archipiélago, tiene claro que hay una responsabilidad evidente por las autoridades que como reconoció Juan Salvador León, delegado del Gobierno en Canarias, fallaron en la activación del protocolo de emergencia humanitaria. «Cuando tratamos a las personas como objetos y los mostramos por la ciudad dando una imagen de que nadie los quiere acoger qué podemos esperar de la ciudadanía dando ese testimonio», indicó Suárez.

Y es que la secretaria general de Cáritas en las islas expresa que «no actuar a tiempo puede producir que muchos no comprendan el sentido de la acogida y el respeto».

Suárez insiste desde la semana pasada, cuando accedieron a darles atención y a su vez presionaron a las instituciones públicas para que reaccionaran, en que la presencia de los migrantes tanto en sus instalaciones como en Santa Isabel de Hungría no alteró la atención prevista para las personas que habitualmente son usuarias de la entidad.

Caya Suárez aseguró que «hubo tensión en la gente que habitualmente está con nosotros. Se asustaron», explicó tras tener la noticia de que les habían pintado las fachadas y les habían marcado los accesos al centro de Escaleritas.

Episodio aislado.

En cualquier caso, desde la organización en las islas esperan que sea un episodio aislado y no se vuelva a repetir y se encuentren con incidentes parecidos en los próximos días.

«Entendemos que es alguien enfadado con lo que sea que lo ha pagado con nosotros. E insisto en que la gente verá como estas personas están en la calle sin que nadie quiera atenderlas y nos hacemos caso nosotros y eso les chirría».

Los voluntarios que habitualmente desarrollan su labor en Cáritas, no obstante, continuaron su trabajo en la sede de la organización en Escaleritas. Sin esperar más problemas que las pintadas que cubrieron su fachada y a la espera de que con el paso de los días se recupere la total normalidad de la situación en la sede.