La fiscal modifica la acusación a asesinato y pide 26 años para Sira

04/07/2019

El informe de las forenses señala la alevosía del ataque sufrido por Daniel Ceballos en el crimen del bidón. Se reclama para la acusada una pena de 22 años y de forma subsidiaria homicidio con la agravante mixta de parentesco, más cuatro años por las estafas cometidas.

La fiscal Cristina Coterón elevó la acusación a Sira María Quevedo por la muerte de Daniel Ceballos en el crimen del bidón de homicidio a asesinato. Eso sucedió tras la tercera jornada del juicio ante jurado, y tras la exposición del informe pericial de las forenses. La fiscal reclama 22 años de pena y de forma subsidiaria homicidio con la agravante mixta de parentesco. Además, también pide dos años por la estafa de la venta del Renault Megane de Daniel y otros dos por la estafa a la familia.

Sira María está acusada de matar a Daniel, cuyo cadáver encerró en un bidón que tiró al mar en la zona de El Confital. Luego, supuestamente, se hizo pasar por él en las conversaciones de WhatsApp con la familia, a la que constantemente pedía dinero para el supuesto parto de gemelos que tuvo.

Al margen de la petición de la fiscal, los abogados de las acusaciónes particulares de la familia piden también asesinato. En el caso de Pedro Salvador Torres pide la misma condena que la fiscal, mientras que Manuel Pérez solicita 25 años por el asesinato y cuatro por las estafas.

Para Vicenta Sirvent, a la que Sira María calificó como cómplice, se sigue interesando una pena de dos años por encubrimiento.

Informe.

El informe pericial de las forenses comenzó con una frase cerrada: «Lo que cayó al mar era un cadáver». A partir de ahí, tras descartar ante la insistencia de la fiscal la muerte por sumersión, las tres representantes desmenuzaron ante el jurado con el soporte gráfico de las fotografías del cuerpo de Daniel Ceballos las heridas que tenía y, lo que es más decisivo, la conclusión de que el golpe en la cabeza al que Sira María explica su muerte como la única causa del suceso. «En el cuerpo de la víctima hay lesiones de defensa que se produjeron durante la agresión», indicaron.

Las forenses subrayaron que el golpe en la cabeza que sufrió Daniel no pudo ser con un escalón –«hubiera quedado otro dibujo»– y que este no tuvo más que una hemorragia interna, por lo que expresan que las marcas de sangre encontradas en el piso de Telde en el que residía la pareja tienen que pertenecer a las otras heridas.

Ceballos tenía marcas de arma blanca en la espalda y la axila, además tenía amputados los dedos de una mano, algo que a los forenses añadieron que «según la bibliografía es compatible con la defensa de un ataque por arma blanca».

«La fiscal declara que hubo alevosía en el ataque»

La forense que tomó la voz cantante insistió en que «el golpe en la cabeza que puede ser el causante de una hemorragia cerebral se produjo contra una superficie lisa, contra el suelo o una pared. Y puede ser producto de un forcejeo durante una agresión».

Antes de las forenses, comparecieron los miembros de Criminalística y Laboratorio de la Guardia Civil que actuaron en el domicilio de Telde. Estos encontraron restos de sangre en distintos lugares del salón, lo que acredita, para las forenses, el ataque con arma blanca.

La fiscal declara que hubo alevosía en el ataque de Sira a Daniel, tal y como se muestra en el informe de los forenses porque entienden que fueron a sorpresa y traición por las cinco puñaladas, algunas por la espalda, que se localizaron en el cuerpo de la víctima durante la autopsia que se le practicó.

Tras las conclusiones, el juicio pasa hoy a entrar en su fase definitiva ante el jurado.

«Controladora».

Al igual que en la sesión del pasado martes, la perito psiquiatra que evaluó a Sira María durante la investigación destaca la «falta de empatía y la frialdad» con la que la acusada afrontaba la situación. La descripción de los forenses sobre su personalidad era la de una «persona controladora que ejercía un uso instrumental de la mentira».

El perfil psicológico de Sira María formó parte de la tercera jornada del juicio por el crimen del bidón. Tras presentar las evidencias, las forenses afrontaron la reconstrucción de la personalidad de Sira. «Lo que nos ha quedado totalmente claro es que no padece ninguna patología mental que altere sus actitudes y que le haga perder el control de sus impulsos», señalaron.

«No llora, no sufre. Se limita a decir que ella es víctima de esta situación y que todo el mundo está en su contra», expuso la forense como resumen de las entrevistas que mantuvo con la acusada.

En esa línea, se resalta que Sira María tiene una personalidad «controladora. También sobre las situaciones, no se deja llevar en ningún momento», afirmaron antes de desvelar que la daban por culpable porque «durante el relato cae en contradicciones. Hace un uso instrumental de la mentira usándola para sus fines y consolidar su versión de víctima».

Trastorno.

Las forenses quisieron dejar claro que la evaluación psicológica forense es distinta de la clínica. En cualquier caso, aseveraron que «se podría decir que padece un trastorno de personalidad asocial. Pero eso no se puede utilizar como atenuante de lo que ha sucedido con este caso».

Ante la insistencia del abogado de Vicenta Sirvent sobre la posibilidad de que «utilizará su uso de la mentira y su capacidad de manipular» para incriminarla en el caso, las forenses se limitaron a significar que era posible teniendo en cuenta los condicionantes de un caso que encara su recta final en la sala de la Ciudad de la Justicia ante el jurado. «Es lo que llamamos cosificación. Utiliza a las personas como objetos para que actúen según sus intereses».