Tribunales

La acusada del crimen del bidón achaca todo a un accidente y señala a su amiga

01/07/2019

La mujer que tiró el cadáver de su pareja al mar en un bidón en Las Palmas de Gran Canaria después de matarlo en su domicilio familiar ha negado en la primera sesión de su juicio que acabara con su vida premeditadamente para evitar que descubriera que le mentía y ha achacado lo sucedido a un accidente que habría iniciado el hombre golpeándola a ella.

Frente a la versión de que urdió un plan para dar muerte a su pareja al temer que averiguara que vendió su coche a escondidas y le mintió diciéndole que estaba embarazada de gemelos, sostenida por la fiscalía y dos acusaciones particulares personadas en la causa en nombre del padre y de la madre de la víctima, la procesada, Sira M.Q.M., ha insistido en que solo quiso defender su integridad y la de un hijo suyo porque el fallecido les pegó primero.

Razón por la cual "lo empujé, con la mala suerte de que se golpeó en la cabeza con un escalón" y se hizo una herida mortal, ha relatado la acusada este lunes en la Ciudad de la Justicia de Las Palmas de Gran Canaria ante un tribunal jurado que deberá dictaminar si es o no culpable de los hechos que se le imputan.

Hechos que, conforme a lo planteado por el Ministerio Fiscal, tuvieron lugar en febrero de 2016 en una vivienda que ambos compartían en el municipio de Telde después de que la mujer "decidió acabar con la vida" y, tras dirigirse al dormitorio común cuando el hombre estaba "adormecido o durmiendo", le asestó varias puñaladas a para luego marcharse dejándolo tendido en el suelo hasta que murió desangrado.

Algo que ha negado Sira M.Q.M., que ha asegurado que quien vendió el coche fue el propio fallecido aunque ella se lo entregó al comprador pero porque aquel le pidió que lo hiciera y que nunca le engañó anunciando que estaba embarazada de gemelos para evitar que la abandonara debido a que no satisfacía su afán por tener hijos.

Y también ha rechazado que matara intencionadamente al hombre, contando que lo que pasó es que discutieron y él le pegó e hizo lo mismo con un hijo pequeño suyo que intervino para defenderla, ante lo cual ella lo empujó.

De hecho, ha afirmado que ni siquiera se percató de que estuviera malherido y que abandonó el lugar por temor a que les hiciera daño a ella o al menor.

"Lo empujé y lo vi caer y, por el miedo, cogí a mi hijo y me marché", han sido las palabras de la acusada.

Quien ha añadido que solo cayó en que el hombre había muerto días más tarde, cuando regresó a la casa para hablar con él, según ha dicho, convencida de que "no le había pasado nada" y se encontró su cadáver.

A partir de ahí, ha expuesto que se quedó "bloqueada" y llamó para pedir consejo a una amiga que le dijo que no lo contara a nadie porque no la creerían y le dio instrucciones para hacerse con un bidón en que ocultar su cuerpo para tirarlo luego al mar, algo que finalmente hicieron más tarde.

Así, ante las afirmaciones de las acusaciones particulares de que ideó "un plan macabro" para deshacerse del cuerpo de un hombre al que mató hasta con alevosía y luego buscó ayuda, ha mantenido que fue su amiga, a la que se juzga por encubrimiento de sus actos, la que le propuso qué hacer.

Si bien esto ha sido negado por la defensa de su amiga, que incluso ha llegado a pedir un careo entre ambas aduciendo que permitiría aclarar quién miente, pero sin que el tribunal lo haya admitido.

El juicio por estos hechos proseguirá con nuevas declaraciones de testigos y presentaciones de pruebas en los próximos días en la Ciudad de la Justicia.