La historia del crimen del bidón

Sira María, una vida dedicada al engaño que acabó entre rejas

30/04/2019

Se muestra fría, controla sus emociones, intenta dar una buena imagen de sí misma y entra en contradicciones observándose el uso de mentiras de forma instrumental para disminuir su responsabilidad en los hechos hasta el punto de convertirse en víctima». De esta forma tan gráfica describen las dos médicos forenses que examinaron a Sira María Q. N., la mujer acusada de haber presuntamente matado a su pareja en el conocido crimen del bidón que será juzgado próximamente y por el que la Fiscalía le pide 19 años de cárcel.

La investigación que se inició a raíz del hallazgo del cuerpo sin vida de Daniel Gil flotando en El Confital en mayo de 2016, descubrió a una Sira María que había normalizado un estilo de vida basada en el engaño y la mentira con el objetivo de aprovecharse de hombres con los que mantenía relaciones y que desconocían realmente con quién trataban.

En el sumario de esta causa aparecen numerosos varones que declararon haber conocido a la acusada de acabar con la vida de Daniel mientras eran novios y lo hicieron, en su casi totalidad, a través de perfiles falsos en redes sociales en los que se hacía pasar por azafata de Vueling, agente de policía e incluso a varios les dijo que estaba embarazada de ellos mostrándoles ecografías falsas. Todos estos testigos participaron de forma inconsciente en la estrategia que Sira María diseñó para hacer desaparecer el cadáver de su pareja sentimental, ya que fueron utilizados por la acusada en el traslado del bidón desde Telde hasta El Confital, según se desprende de la investigación.

Mantenía relaciones paralelas con hombres utilizando perfiles falsos en redes

Empezando por la víctima y su entorno, fue la propia Sira María la que negó en su declaración ante la magistrada Virginia Peña que hubiese engañado al fallecido y su familia diciéndoles que estaba embarazada de gemelos como así declararon todos los protagonistas. Incluso, este hecho aparece reflejado en las comunicaciones que mantuvieron Sira –haciéndose pasar por Daniel que ya había fallecido–, y la familia del mismo en grupos de WhatsApp.

También echó la culpa al propio Daniel de decirle que llevara el coche al muelle para venderlo cuando el comprador del mismo manifestó que nunca había hablado con él sino con la encausada y dijo que nunca había sido azafata ni policía, cuando todos los testigos coinciden en estos datos. Sí reconoció que había sido infiel al fallecido, pero declaró que jamás pidió dinero a su familia cuando huyó a la península después de cometer el homicidio a pesar de que hay movimientos bancarios que demuestran lo contrario: «No entendemos por qué Sira nos metió en todo esto...», declaró estupefacta la hermana de Vicenta S. S., la mujer a la que la presunta homicida acusó de haberla ayudado a hacer desaparecer el cuerpo de su novio.

Sira María, según los numerosos testigos que han prestado declaración en la instrucción de este crimen del bidón, tenía varios perfiles falsos en redes sociales en los que se había pasar por azafata o policía, al más estilo Leonardo di Caprio en Atrápame si puedes, pero en esta ocasión la realidad superó a la ficción. A unos les hacía ir al aeropuerto a buscarla vestida de azafata ya que les decía que venía de trabajar aunque realmente trabajó de limpiadora y vendiendo colchones. A otros les comentó que era policía nacional y que estaba de baja porque unos rumanos le habían dado una paliza y por eso era discreta y no se hacía fotos. También usó el engaño de decir que estaba casada con un piloto, que su padre estaba enfermo e incluso había muerto de cáncer, que su propio hijo no era tal sino su sobrino o que el vender colchones en un centro comercial era parte de una investigación policial secreta. Una vida de engaños que terminó con un homicidio y Sira María entre rejas.

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Los detalles de un caso controvertido

El homicidio: niega y echa la culpa a Vicenta

Sira María manifestó que el día de la muerte de Daniel, no sabía «si cuando cayó al suelo estaba vivo o muerto ya que estaba muy asustada y lo quería mucho», dijo. Añadió que fue a casa de su padre porque «estaba bloqueada» e inculpó a Vicenta diciendo que ella le dijo que «nadie me iba a creer», además de que «la idea de decir que en el bidón había un perro fue de ella también». Ninguno de los testigos manifestó haber visto a Vicenta en la casa de Telde. Sira reconoció que compró el bidón en Leroy Merlín junto a cinta de embalar y que le costó 34,90 euros el 4 de marzo de 2016.

Venta del coche: el detonante de la discusión

Según la fiscal, la causa de la discusión que acabó con la muerte de Daniel fue que Sira María vendió el coche de la víctima a escondidas. La acusada negó también los hechos. El comprador declaró a la magistrada que siempre gestionó la compra del vehículo con Sira y con Daniel no habló «nunca». Ella le enseñó el DNI original de la víctima y por eso se fió. El testigo le pagó 350 euros en el muelle cuando compró el vehículo y dijo estar «convencido» de que con quien hablaba por móvil era con Sira y no con Daniel.

Doble identidad: era policía y estaba de baja

El padre del fallecido relató a la autoridad judicial que Sira María y Daniel le habían dicho que ella estaba embarazada, que era de gemelos y que nacieron en la clínica Santa Catalina, «todo esto por mensajes», declaró. Añadió que presuntamente le mandaron fotos de los niños desde el móvil de Daniel aunque era la propia Sira la que los remitía y luego le comentaron «que iban a ir a un hospital famoso de Madrid porque uno de los recién nacidos estaba con problemas», manifestó. También detalló que Sira María le había dicho anteriormente que era policía como su padre y hermano y estaba de baja por una paliza que le dieron unos delincuentes rumanos. Que tenía dos identidades por una cuestión de seguridad y que su padre había muerto de cáncer.

Sira María, una vida dedicada al engaño que acabó entre rejas
Los testigos

Varios testigos declararon en sede judicial cómo Sira María los engañó y utilizó presuntamente para deshacerse del cadáver sin que ellos sospechasen nada.

«Me dijo que la casa era suya y la tenía alquilada. Olía fatal y había moscas»:

Este testigo declaró que Sira le había dicho de quedar al salir del trabajo para que le ayudara a sacar unas cosas de la casa tras haber cometido el crimen. Reconoció que se había liado con ella «un par de veces pero sin sexo» tras conocerse mediante la aplicación Lovoo. Ella, que le dijo que estaba casada con un piloto, lo llevó a la casa donde guardaba el bidón en el salón y que «olía fatal y había moscas. Me dijo que la casa era suya, la tenía alquilada y se iban los inquilinos». Bajaron el bidón por las escaleras, lo metieron en el camión y no volvieron a verse más.

«Busqué en Internet y vi que las ecografías que me mandó eran falsas»

Conoció a Sira en una red social y tuvieron relaciones sexuales. Al tiempo, ella le dijo «que estaba embarazada», declaró, y le mandó una ecografía. Sira le manifestó que estaba en Madrid trabajando de azafata y él fue a verla: «La encontré igual a pesar de que estaba de cuatro meses». Sira le dijo que se le había subido el azúcar y le mandó una foto «con una mano con un medidor y era una que encontré en internet. Entonces busqué y vi que las ecografías que me mandó eran falsas». También le dijo que «su padre había muerto de cáncer y su hermano era Guardia Civil».

«Iba a enrollarme con ella pero me pidió que le ayudase con un bidón»

Este testigo declaró en sede judicial que también conoció a Sira María en una red social y quedó varias veces con ella para «enrollarse y tener relaciones sexuales» mientras la acusada vivía en pareja con Daniel. «Iba a quedar para eso, para enrollarnos, pero ella me pidió por favor que le ayudase a subir un bidón», manifestó este testigo. «Estaba plastificado y con bolsas. Ella me dijo que dentro había dos jarrones enmedio de libros que costaban mucho dinero. No me dio mal olor el bidón y nunca se abrió, por lo que la ayudé y lo dejamos dentro del portal», en La Isleta.

«Dani estaba en el cielo»

El exmarido de Sira María tuvo que prestar declaración en sede judicial y afirmó que el niño que ambos tenían en común le había dicho «que Dani –en referencia al fallecido– estaba en el cielo porque su madre se lo dijo», manifestó a la magistrada. También añadió el declarante que Sira le dijo que el otro hijo que tenía –el mayor– era su sobrino y que lo había acogido porque «su madre era drogadicta y se murió al nacer el bebé». Por ese motivo, ex marido lo reconoció e inscribió para que no se lo quitaran «como me dijo ella». También declaró que un día Sira le comentó que iba «a quedarse embarazada de un hermano gay de Vicenta que se hacía cargo de los gastos». Sira era, según el testigo, «bisexual y una mentirosa compulsiva como nos dijo la juez de familia que tramitó el divorcio». También comentó que una vez la pilló con vídeos de ella desnuda masturbándose que mandaba a otras personas.