A juicio una acusada de matar a su novio y arrojarlo al mar en un bidón

12/02/2019

La investigada lo mató supuestamente a puñaladas y lo tuvo tres meses oculto en un tonel. Luego, trasladó el cadáver putrefacto en el barril por la capital grancanaria, para arrojarlo al mar de noche.

La magistrada titular del Juzgado de Instrucción número dos de Telde, Virginia Peña, ha dictado auto de apertura de juicio oral contra Sira M.Q.N., una mujer acusada de estafar a su pareja, acabar con su vida, ocultar el cadáver en un bidón durante tres meses y arrojarlo al mar con la ayuda de una encubridora, en la primavera de 2016. La resolución judicial también se dirige contra la supuesta cómplice en el intento de desaparición del cadáver, Vicenta M.S.S., que será enjuiciada como presunta encubridora.

El auto considera probado que, sobre el mes de noviembre de 2014, Sira M.Q.M, con antecedentes por estafa, comenzó una relación sentimental con D.G.C., con el que comenzó a convivir en enero de 2015. En octubre de ese año la pareja se mudó a Telde con el segundo hijo de ella. Sira ocultó a su pareja «la existencia de un hijo anterior, al que presentaba como su sobrino» mintiéndole también «sobre su vida familiar y profesional».

Al saber que su pareja albergaba fervientes deseos de ser padre y tenía dudas sobre su relación sentimental, la acusada le «mintió diciéndole que estaba embaraza de gemelos, noticia que ambos compartieron con sus familiares y amigos, a quienes se les comunicó la fecha programada para el parto el 28 de febrero de 2016».

En febrero de 2016, la acusada puso un aviso en internet anunciando la venta del coche de su pareja, y contactó con un comprador que lo adquirió por 500 euros. De esta operación no supo nada el propietario, que en 22 de febrero de ese mismo año denunció ante la policía el robo del vehículo.

El homicidio.

«Ante la inminencia de que su pareja descubriera sus engaños», sigue el auto, en fecha no determinada pero comprendida entre el 26 de febrero y el 4 de marzo de 2016, Sira mató a D.G.C.

Estando ambos en el domicilio de Telde, relata, le asestó tres puñaladas que propiciaron que se golpeara en la cabeza al caer al suelo y lo dejó desangrándose en el piso, mientras ella abandonaba el domicilio.

La autoridad judicial considera probado que el 4 de marzo de 2016 la imputada acudió a un conocido centro comercial de Telde y allí adquirió «un bidón de 210 litros y cinta americana, donde medió el cuerpo de D., lo selló con la cinta y se fue a vivir a Las Palmas [de Gran Canaria]».

Tras la muerte de D., y «con la finalidad de enriquecerse de forma ilícita»; sigue el auto, Sira M.Q.N. «hizo creer a los padres y familiares de aquél que el día 28 de febrero de 2016 había dado a luz en el Hospital Santa Catalina de Las Palmas de Gran Canaria a dos gemelos, uno de los cuales tenía problemas cardíacos, lo que supuestamente les obligó a trasladarse a Madrid para recibir tratamiento médico, haciéndose pasar mientras tanto por D. a través del chat familiar de WhatsApp y de mensajes y fotos descargadas de Internet de niños intubados y con bajo peso, lo que le permitió obtener dinero que le ingresaban en dos cuentas, una de ellas suya y otra de su pareja, recaudando en total 415 euros». Siempre según la resolución, entre marzo y abril de 2016 el cadáver de D. permaneció en el bidón en Telde, si bien Sira pidió a una amiga que le ayudara a limpiar la casa, «sin que se haya acreditado ni la cantidad de sangre que limpió ni que ésta tuviera conocimiento de su origen».

Con el cadáver a cuestas.

«Con conocimiento del inminente lanzamiento de la vivienda alquilada por impago de la renta» detalla la magistrada, «el 9 de mayo de 2016 Sira M.Q.N. trasladó el bidón con el cadáver de D. desde Telde hasta la C/Anzofé en Las Palmas de Gran Canaria, domicilio de su amiga Vicenta, quien no sólo le permitió que lo depositara en su azotea, sino que al día siguiente le ayudó a trasladarlo desde allí hasta la C/Jerez de Las Palmas de Gran Canaria, con pleno conocimiento de su contenido porque en el traslado se desató la cinta de embalaje quedando abierta la tapa».

El día 12 de mayo de 2016, concluye la resolución, la coacusada Vicenta ayudó a su amiga a trasladar el cadáver en el bidón «a plena luz del día por el Paseo del Confital a pesar del fuerte olor que desprendía el cuerpo en descomposición, por lo que rociaron el bidón con una botella de lejía perfumada y lo transportaron hasta una zona frecuentada por pescadores donde lanzaron el bidón al mar al anochecer», dice el auto.

A primera hora del 13 de mayo de 2016, el cadáver de D. fue hallado cerca de la orilla a escasos metros del lugar donde fue arrojado.