La carretera de las Dunas se quedará de acceso a las playas, no de tránsito

29/01/2019

La carretera de las Dunas de Corralejo no se cerrará de forma definitiva al tráfico sino que se usará como vía de acceso al parque natural, mientras que la autovía se dejará para el tránsito general de vehículos. En un mes, comienzan las restricciones de velocidad que bajará de 70 a 50 kilómetros por hora

ETIQUETAS:

La FV-108, la carretera más polémica de la isla, sortea su cierre definitivo al reservarse como vía de acceso al Parque Natural de las Dunas de Corralejo, quedando la nueva autovía para el tránsito general de vehículos. El Cabildo Insular da fe de que el Gobierno de Canarias se ha comprometido a que no se prohibirá totalmente la circulación por la conocida como carretera de las Dunas, siempre que se aporte una justificación documentada y que se pongan en marcha medidas de restricción del tráfico, la primera de ellas entrará en funcionamiento dentro de un mes: el límite de velocidad bajará de los actuales 70 kilómetros por hora a 50.

El futuro de la carretera de las Dunas pasa por la comisión técnica de estudio, que está formada por los jefes de área de Turismo, Medio Ambiente, Política Territorial y Carreteras del Cabildo, bajo la presidencia de Miguel Rodríguez, secretario insular. Este grupo de trabajo, que se reunió el pasado 13 de diciembre por primera vez y ayer en segunda ocasión, se encarga de elaborar las propuestas alternativas de uso de la FV-108 a partir de los dos estudios de aforo de vehículos y de impacto socioeconómico del cierre definitivo presentados ayer y los informes interadministrativos que aún están pendientes, entre los que destaca el de Costas sobre la dinámica litoral del parque natural.

Rodríguez, presidente de esta comisión, recalca que, tras estudiar todos estos documentos y aportaciones, no saldrá una sola propuesta alternativa sino varias y que se harán públicas en unos dos meses por tratarse de una cuestión «muy compleja». Mientras, tanto el primer mandatario majorero Marcial Morales como la consejera insular de Obras Públicas y Carreteras, Edilia Pérez, trabajan con «la garantía» del Gobierno canario de que no se clausurará para siempre.

Enlace con Parque Holandés

Es más, aclara Edilia Pérez, el tramo de la autovía La Caldereta-Corralejo no entrará en funcionamiento hasta que, a su vez, no se ponga en marcha el semienlace con Parque Holandés, «cuyo proyecto el Ejecutivo ya ha redactado e incluido en el presupuesto de 2019».

También antes de que la comisión técnica dé a conocer sus propuestas alternativas de uso de la carretera y de que se pongan en marcha, el Cabildo establece en el plazo de un mes una de las principales medidas de restricción: el límite de velocidad permitida será de 50 kilómetros frente a los 70 kilómetros actuales. La eliminación del tráfico pesado es otra de las medidas que se barajan, aunque por ahora no hay fecha de su puesta en marcha.

La solución de utilización de las dos carreteras con fines distintos, esto es la autovía para tránsito general de vehículos y la FV-108 para acceso y disfrute del Parque Natural de las Dunas de Corralejo, emana de las conclusiones de uno de los estudios presentados ayer: el de aforo de vehículos realizado por la empresa Vectio durante los dos meses que permaneció este verano cerrada la vía de las Dunas por el rodaje de la película Wonder Woman 1984.

Más por vehículos de paso

Antes del corte de circulación temporal del verano, unos 2.500 vehículos atravesaban a diario la carretera de las Dunas, de los que un 80% no paraban en el parque natural sino que la usaban de camino de acceso a otros lugares (Corralejo, Puerto del Rosario o Lanzarote) y siempre a primera hora del día. Es a partir de las 11.00 horas cuando los conductores paran en el parque natural y se quedan hasta las 17.00 y 18.00 horas para bañarse, practicar deportes y en general disfrutar de las playas. Por eso, la primera conclusión de Khalid Bougalim, de Vectio, es que la carretera de las Dunas se usa principalmente «por vehículos de paso» que además entran principalmente por el tramo sur de la vía.

Una vez que se cerró la carretera en verano, la nueva autovía ganó en unos 3.500 vehículos diarios, de los cuales unos 2.000 partían desde Corralejo y unos 750 desde el sur, «no produciéndose ninguna retención ni por la rotonda de La Caldereta ni por el acceso a Corralejo, lo que confirma la capacidad de esta infraestructura viaria».