Todo o nada en el Gran Canaria

16/02/2019

Más de un mes lleva sin ganar ya la UD y las necesidades se le empiezan a acumular. Todo lo que no sea lograr un triunfo este domingo ante el Sporting de Gijón sería otra decepción. Vencer o dejar de pensar en el ansiado ascenso a Primera División

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Se le acaban las balas a la UD y este domingo no puede dejar pasar una nueva oportunidad para acercarse a los puestos de promoción. Con el ascenso cada jornada más caro, Las Palmas tiene que hacerse fuerte en el Gran Canaria. Todavía nadie sabe lo que es salir con los tres puntos de la isla, pero los amarillos no pueden ceder ni un empate en el recinto de Siete Palmas si verdaderamente quieren mirar hacia arriba.

Esta vez, ante un rival de enjundia venido a menos en las últimas temporadas, nace una ocasión de oro. No puede seguir fallando Las Palmas. Pasan las semanas y no termina de engancharse a la pelea por el regreso a la categoría de oro del fútbol español. Paco Herrera es consciente de que con los números que tiene en la mano no le vale a la Unión Deportiva y sabe que el renacer debe pasar por casa.

No gana el conjunto grancanario desde hace ya más de un mes. Por aquel entonces, el 12 de enero, se goleó al Osasuna (4-1). Pero ya ha llovido desde aquella victoria y la soga aprieta el cuello. Y urge aún más cuando la semana que viene la UD tiene que visitar uno de los estadios más duros de la categoría, el del Alcorcón. Con todo, Las Palmas tendrá que salir a morir desde que el árbitro pite el inicio de la contienda. No puede dejar ni respirar al cuadro rojiblanco. Se lo juega todo el representativo que, de no encontrar el triunfo, podría decir adiós al sueño de volver a jugar en Primera División.

Y para ello Paco Herrera, tras lograr un empate en La Rosaleda ante el Málaga el domingo pasado, podría mover muy poco su once inicial. En portería estará el de siempre. Todavía no se cuenta ningún fallo de un Raúl Fernández que quiere volver a dejar su arco a cero. Por delante, los escuderos del técnico catalán. En el eje de la zaga repetirán Juan Cala y Martín Mantovani, que están entendiéndose a la perfección, si las molestias del argentino lo permiten. En la derecha hay más dudas, pese a que Eric Curbelo se ha ganado el sitio. El central satauteño pugna con Álvaro Lemos por ser el lateral diestro. Con el grancanario se gana en contundencia y con el gallego en potencia ofensiva. En la izquierda volverá a galopar Dani. En la sala de máquinas volverá Gaby Peñalba, que cumplía sanción en la Costa del Sol por su expulsión ante el Zaragoza. Como interiores, Galarreta y David Timor. El vasco buscará el fútbol y el valenciano sacará el pico y la pala en beneficio del equipo. En los costados hay más competencia, pero todo indica a que Blum y Mir parten con ventaja. Arriba, Rubén y Araujo se disputan ser el nueve amarillo.

Así pues, con la necesidad y la obligación de reencontrarse con la victoria un mes después, Las Palmas recibe a un Sporting de Gijón que tan solo está un punto por debajo en la tabla clasificatoria y que, de asaltar el fortín insular, lo pasaría por la derecha.

Enfrente, un Sporting que afrontará el partido ante el conjunto amarillo con un equipo en el que José Alberto no podrá contar con cuatro titulares habituales, Peybernes, Canella, Nacho Méndez y Djurdjevic, por lo que en tierras asturianas no descartan incluso un cambio de esquema táctico. Además, de rojiblanco jugará un viejo conocido. Partido muy especial para el centrocampista grancanario Hernán Santana, que se enfrentará por primera vez al equipo en el que creció con la camiseta del Sporting. Por otra parte, las bajas por lesión de los defensas Peybernes y Canella supone que Álex Pérez, que la pasada jornada volvió al equipo por la ausencia de Babin, se mantenga en el once y el retorno de Carlos Cordero en el lateral izquierdo, donde ya ha jugado varias veces este curso.

Por otra parte, José Alberto, técnico del Sporting, afirmó que las bajas no son excusa para no buscar la victoria en la isla, y mantener vivas las opciones de luchar por entrar en las posiciones de promoción, objetivo común con el cuadro canario.

No puede haber rendición en el recinto de Siete Palmas. Ganar o ganar. Todo lo que no sea la victoria será pobre, áspero y gris. Lo necesita como el comer la Unión Deportiva y Paco Herrera quiere oxígeno para seguir soñando que el objetivo que se marcó el pasado verano no es una utopía. Ahora toca jugar y destrozar al rival.