Los jugadores del Shakhtar celebran uno de sus goles ante el triste Real Madrid. /EFE

Los jugadores del Shakhtar celebran uno de sus goles ante el triste Real Madrid. / EFE

Grupo B | Jornada 5

El Real Madrid flirtea con un desastre histórico

El conjunto de Zidane vuelve a claudicar frente al Shakhtar, víctima de su alarmante falta de recursos, y se jugará su existencia en Europa en la última jornada

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Real Madrid va camino de consumar un desastre inaudito en la Champions. Los blancos, que no han faltado nunca a su cita con los octavos de final desde que compiten bajo el actual formato, se asoman al abismo tras firmar una nueva debacle frente al Shakhtar Donetsk. El conjunto ucraniano, que llegaba contra las cuerdas, aprovechó la alarmante carencia de recursos del trece veces campeón de Europa y dio un zarpazo que aboca al equipo de Zinedine Zidane a afrontar una situación endiablada en la última jornada, obligado a no fallar frente al Borussia Mönchengladbach para seguir respirando en su torneo predilecto.

Los goles de Dentinho y Solomon en el Olímpico de Kiev dejan al Real Madrid sumido en una de las coyunturas más delicadas de los últimos tiempos, incapaz de levantar el vuelo en la Liga y enfrentado a un cataclismo de proporciones bíblicas en la Champions, donde cualquier error pasa una factura muy elevada. Y los blancos los coleccionan.

Había hecho Zidane declaración de intenciones repitiendo el centro del campo que empleó ante el Inter en San Siro. Renunciando al ancla de Casemiro, al que una amarilla hubiera privado de enfrentarse al M'Gladbach en la última fecha ya que estaba apercibido de sanción, el objetivo era dominar mediante el juego asociativo de Kroos, Modric y Odegaard. Pero acabó sucumbiendo, víctima de su impotencia ante un cuadro al que le bastó un poco de energía para sacar a relucir todas sus miserias.

2 Shakhtar Donetsk

Trubin, Dodo, Vitao, Bondar, Matviyenko, Kovalenko (Alan Patrick, min. 85), Stepanenko, Tete, Marlos (Maycon, min. 73), Taison (Solomon, min. 73) y Júnior Moraes (Dentinho, min. 25; Fernando, min. 85).

0 Real Madrid

Courtois, Lucas Vázquez, Varane, Nacho, Mendy, Kroos, Modric, Odegaard (Isco, min. 76), Rodrygo (Vinicius, min. 76), Benzema (Mariano, min. 76) y Asensio.

  • Goles: 1-0: min. 56, Dentinho. 2-0: min. 81, Solomon.

  • Árbitro: Ovidiu Hategan (Rumanía). Amonestó a Varane.

  • Incidencias: Partido de la quinta jornada del grupo B de la Liga de Campeones, diputado en el Olímpico de Kiev a puerta cerrada.

Y ello pese a que el Madrid entró con cierto aplomo al partido frente a un Shakhtar agazapado que aguardaba su oportunidad a la contra. Tuvo el gol por dos veces Asensio en sus botas, pero primero se topó con la madera y después con Trubin, salvador de su equipo en una primera parte de color blanco que el cuadro de Zidane desperdició por su escaso colmillo. La falta de contundencia está lejos de ser un pecado venial en el fútbol pero es, sin embargo, un mal recurrente de este Real Madrid que terminó por condenarle una vez más.

Bajada de brazos

Porque el Shakhtar fue otra vez un lobo con piel de cordero que en la segunda parte sacó a relucir sus virtudes. Obligado a sumar, subió líneas el conjunto de Luis Castro, que pudo anotar ya en un disparo de Taison que salvó bien Courtois. El toque de atención no sirvió para despertar al Real Madrid. Timorato en ataque, el cuadro merengue protagonizó por el contrario otro error de bulto en su retaguardia. Tocó mal Mendy un pase de Kovalenko, Varane se durmió a la hora de despejar y Dentinho recogió el caramelo para estrellarlo contra la red. A partir de ahí la baja de brazos fue absoluta. Solomon, que había entrado poco antes por Taison, avanzó por la pradera ante la pasividad de los defensores del Madrid y dobló la renta. Ya ni cabía agarrarse a la épica.

El cúmulo de despropósitos blancos en lo que va de curso va camino de alimentar una enciclopedia. Son fallos groseros, impropios de futbolistas de élite, que revelan una ausencia de confianza y concentración insólita en jugadores de tamaña experiencia y jerarquía. El Real Madrid se ha convertido en un equipo de moral quebradiza, inestable y sin alma que desperdicia minutos aseados por su casi nulo filo y hace crecerse a cualquier adversario. Transita como un náufrago a la deriva, cada vez más alejado de puerto. Le queda una última oportunidad de evitar la hecatombe, pero para ello tendrá que derrotar al Mönchengladbach en el estadio Alfredo Di Stéfano o sacar un empate, siempre y cuando, en este último caso, el Inter se imponga al Shakhtar en San Siro. De lo contrario se hundirá de modo irremisible. Quizás sea un merecido veredicto dada su pacata propuesta.