Imagen de archivo de una protesta de taxistas en favor de los días libres. / ARCADIO SUÁREZ

División en el taxi ante los días libres: desde el apoyo total hasta el anuncio de una demanda

El sector del taxi vuelve a mostrar su división ante la prueba de los dos días libres obligatorios. Una parte apoya la medida y la otra anuncia recurso

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La aplicación de los dos días de libranza obligatoria que el Ayuntamiento impulsa para el sector del taxi no será pacífica. Mientras una parte de las asociaciones apoya la medida, otra manifiesta su rechazo y ya anuncia que denunciará ante los tribunales lo que considera una imposición sin base legal.

Colectivos como la Asociación de Trabajadores Autónomos delTaxi (ATAT) y Autotaxi Gran Canaria mantienen su respaldo a la nueva ordenación, introducida como modificación de la ordenanza, por lo que consideran efectos positivos para el mantenimiento del negocio.

El presidente de la ATAT y de la Confederación Canaria de Trabajadores Autónomos del Taxi, Francisco Reyes, entienden que la medida, que se aprobará en el próximo pleno municipal, favorece «una vida digna».

Según Reyes, «los taxistas trabajamos una media de trece horas al día durante seis o siete días a la semana», y añadió que «en nuestro sector, no tenemos vida. La modificación de la ordenanza, que recogería los días de descanso, nos permitiría conciliar familia y trabajo».

A través de una nota de prensa, el presidente de ATAT abogó por que la medida no implique que sea de obligado cumplimiento, sino que se puedan dejar sin efecto los cuadrantes de libranza según las necesidades del sector.

Una herramienta

Por su parte, el presidente de Autotaxi Gran Canaria, Ramón Almeida, puso el foco en la importancia que tiene el hecho de que la ordenanza municipal se dote de un instrumento que permita regular la oferta cuando se considere necesario.

«Lo bueno es que vamos a tener una herramienta con la que vamos a poder actuar», expuso, «a lo mejor no hace falta dos días de libranza, a lo mejor hace falta uno o puede que sean tres, pero lo importante es que ya disponemos de esa herramienta en la ordenanza».

Ramón Almeida también considera que la medida que impulsa el Ayuntamiento «va a permitirnos conciliar y trabajar más cómodos».

Una demanda

Una perspectiva opuesta es la que mantiene la Asociación pro Derechos del Taxista Autónomo de Canarias (Asprotac), que lleva ya siete años manteniendo un pulso con el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para que no se apliquen los días libres obligatorios.

Su portavoz, Gorky Bethencourt, asegura que el próximo paso que se dará en los tribunales será por la vía penal. «Ha llegado el momento de ir por lo penal porque hay una trama política para intervenir la actividad del taxi», explicó, «no se trata de un día libre, yo libro cuando me da la gana y mi derecho al trabajo me ampara».

Bethencourt anunció una demanda contra el concejal de Movilidad, José Eduardo Ramírez, por entender que la obligación de libranza «es lo más parecido a tener una conducta mafiosa».

Nueva consulta

Desde el rechazo, pero también desde una postura propositiva, parte el planteamiento del presidente de la junta rectora de la cooperativa de taxis de San Cristóbal, José Juan Acosta, quien reclama que se convoque una nueva consulta entre los taxistas antes de decidir si se aplican los días libres o no.

«Que todo el mundo que trabaja en la calle vote lo que quiera», señaló. En su opinión, en la actualidad faltan unos 800 chóferes para cubrir las noches de los fines de semana, con lo que el servicio de taxis de la capital se verá perjudicado si se impide que opere a la mitad de la flota los sábados y domingos.

También solicitó un nuevo referéndum el PP porque se elimina «la libertad empresarial y de organización» del taxi.

El alcalde, Augusto Hidalgo, defendió en la Ser que la medida se hace para garantizar «que el sector pueda seguir subsistiendo en las mejores condiciones posibles, dando el mejor servicio al ciudadano, sin que haya explotación de los trabajadores, sin que tengan que matarse 24 horas al día por los clientes y que haya una ordenación del mercado». Y recordó que «el taxi no es un mercado libre, es una concesión administrativa».