Una ciudadana se baja de un taxi en la capital grancanaria. / ARcadio Suárez

El Ayuntamiento impulsa la libranza obligatoria de dos días en el taxi de la capital grancanaria

La experiencia será evaluada cada año para determinar su continuidad, la introducción de cambios o su suspensión

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El taxi tendrá dos días de libranza obligatoria. El Ayuntamiento acaba de aprobar en la comisión de Organización, Funcionamiento y Régimen General la modificación de la ordenanza del servicio urbano de taxi de Las Palmas de Gran Canaria, que supone la implantación de los dos días libres obligatorios para el sector, uno en día laboral y otro los fines de semana.

A partir de ahora, la flota se dividirá en cinco turnos que se identifican con las cinco primeras letras del abecedario. Así, el A incluirá a las licencias comprendidas entre el 1 y el 328; el B abarcará desde la 329 a la 656; el C, desde la 657 a la 984; el D, desde la 985 a la 1.312; y el E, desde la 1.313 a la 1.640.

Los taxis deberán tener un distintivo adhesivo visible, según el turno a que correspondan, para poder ser identificados.

Equidad

«Con la finalidad de lograr la equidad en la asignación de los días de descanso, cada turno descansará un día de lunes a viernes, de forma rotativa y temporalmente hacia detrás siguiendo el orden sucesivo de los días de la semana, de tal manera que, por ejemplo, el que descanse un miércoles la semana siguiente descansará el martes y en la siguiente lunes y así sucesivamente hasta completar los días laborales de lunes a viernes», recoge el documento que será sometido a aprobación inicial en el próximo pleno.

En cuanto a los fines de semana y los días festivos, los cinco turnos quedarán reducidos a dos: en el primero estarán incluidas todas las licencias comprendidas entre la 1 y la 820; mientras que en el segundo entran desde la 821 hasta la 1.640. En este caso, «prestarán el servicio en sábados, domingos y días festivos alternativamente y por orden sucesivo».

La propuesta fue aprobada con los votos del grupo de gobierno (PSOE, Podemos y Nueva Canarias) y de Coalición Canaria. Votaron en contra el PP y las concejalas no adscritas Beatriz Correas y Carmen Guerra. Y se abstuvo Ciudadanos.

Desde hace años

La Corporación ya intentó en el mandato pasado aprobar esta medida pero fue rechazada en una consulta por parte de los taxistas. Sin embargo, desde la Mesa Municipal del Taxi se volvió a reclamar su aplicación tras la pandemia porque se entendía que la regulación era la única manera de garantizar la supervivencia del sector.

En estos momentos, según los datos aportados por el concejal de Movilidad, José Eduardo Ramírez, la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria tiene la mayor ratio de taxis por habitante (4,4) de todas las grandes capitales de provincia españolas (2,6). Y además, de todas esas ciudades, la capital grancanaria es la única que no regula los días de trabajo.

En el último informe económico sobre la viabilidad del sector ya se planteaba la necesidad de articular una medida de este tipo junto a una subida de tarifas, cuyo estudio ya ha sido encargado.

Tras el verano

Después de que la modificación sea aprobada en el próximo pleno, el texto será sometido a un periodo de alegaciones. Las sugerencias que lleguen deberán ser contestadas, con lo que la aprobación definitiva no se producirá antes de mayo o junio.

La intención del grupo municipal de gobierno es que durante estos meses de tramitación se convoque a la Mesa Municipal del Taxi para consultar una posible fecha de puesta en marcha de la decisión.

En todo caso, hay que recordar que la experiencia de los días libres deberá ser revisada cada año tras una evaluación por parte del sector y del Ayuntamiento.

Pros y contras

El edil de Movilidad aseguró que «se trata de hacer viable el sector a través de una medida del reparto trabajo», lo que facilita «la rentabilidad de las horas trabajadas, propicia la conciliación familiar y mejora el descanso de los taxistas».

Pero el PP solo ve aspectos negativos. Su viceportavoz, Ángel Sabroso, explicó que «quitar taxis de la calle no es bueno para los clientes porque será más difícil conseguir taxi», además de que «coarta la libertad de cada trabajador autónomo e implica pérdida de puestos de trabajo».

Para Lidia Cáceres (Ciudadanos), «hubiera sido deseable que se realizara un nuevo referéndum para disipar cualquier duda del sentir mayoritario de los taxistas».

Y David Suárez, de Coalición Canaria, dio que la modificación es un primer paso y vio positivo que cada año se dé la posibilidad a los taxistas de que decidan cómo se reparten los días libres.

Beatriz Correas, por su parte, considera que la medida «no tiene ni pies ni cabeza». Y resta validez al estudio económico en que se sustenta la decisión porque se elaboró en 2021 y ahora la situación es distinta ya que se ha abierto el ocio nocturno y se han acabado las restricciones por el covid.

Carmen Guerra entiende la decisión como una «imposición» que «se pasa por el forro» el referéndum del año 2018.

Y el tercer edil no adscrito, José Guerra, considera que se debería escuchar a los taxistas de nuevo «porque se están jugando el pan». Plantea otra consulta al sector del taxi.