Sanidad tenía desde 2017 una lista de mujeres denunciantes del médico

14/03/2019

En el marco de la investigación judicial que derivó la petición de cuatro años de cárcel para C.L.R., varios facultativos y enfermeros del centro de salud dijeron no estar al tanto de lo que pasaba

Frente al mutismo que mantienen ahora los profesionales del centro de salud de Canalejas sobre la detención del médico C.L.R. como autor de presuntos abusos sexuales a una paciente y la sospecha de que decenas de mujeres pudieron ser víctimas de las mismas prácticas, en el marco de la investigación que ha llevado a la Fiscalía a pedir cuatro de años de cárcel para el facultativo por un caso denunciado en 2016, quedó acreditado que en el centro se tenía conocimiento de la acumulación de quejas de varias mujeres.

Es más, fue la propia dirección del centro quien, al ser llamada a declarar como testigo en junio de 2017 por el Juzgado de Instrucción número 2, aportó la lista con mujeres que habían presentado reclamación contra el médico. Como se recordará, la Policía Nacional informó esta semana de que sigue abierta una investigación para ratificar los testimonios iniciales de casi un centenar de mujeres que podrían haber sido víctimas de presuntos abusos. De momento, una veintena sí han ratificado esa acusación.

Según los datos de la investigación judicial a los que ha tenido acceso este periódico, en junio de 2017 la dirección del centro de Canalejas confirmó en el juzgado que la reclamación de una paciente fue enviada a la Gerencia de Atención Primaria y que al menos hasta ese momento no se había tomado «ninguna medida sancionadora contra el denunciado a causa de esta reclamación».

Fue en ese instante cuando se entregó al juzgado «un listado de personas que en algún momento realizaron una reclamación contra el denunciado», agregando que había constancia en la dirección del centro de que todas las quejas estaban relacionadas «con la manera de actuar» de C.L.R. Ese modus operandi consistía básicamente en ofrecerse a realizar a las pacientes masajes para aliviar sus males que terminaban con tocamientos de senos, ano y genitales.

Desde la dirección del centro se negó en la declaración que hubiese una «evidente animadversión» hacia C.L.R. Sin embargo, otros testigos, igualmente trabajadores del centro de salud de Canalejas, señalaron en el juzgado que sí había una mala relación entre el médico y la dirección.

Buena parte de las declaraciones de los testigos se centraron en aclarar por qué C.L.R. pasaba consulta en un despacho comunicado con una puerta con otro y con presencia de una enfermera. En los testimonios de médicos y enfermeros se quitó importancia a ese extremo y se señaló como algo habitual.

Fuentes sanitarias consultadas por este periódico esta semana aseguraron que era el único médico de Canalejas al que se obligó a seguir ese protocolo ante la acumulación de quejas y la cantidad de mujeres pacientes que habían pedido cambio de médico en los últimos meses.

Después de ser expedientado por Sanidad tras la orden judicial de que fuera apartado de su actividad, C.L.R. se encuentra de baja médica, según confirmaron ayer fuentes del caso.