Un informe forense lo describe como alguien impulsivo y mentiroso

Miguel Ramos es «impulsivo» y tiene «ausencia de remordimiento»

04/12/2017

Un informe forense acerca del estudio de la personalidad y la valoración del riesgo realizado a Miguel Ramos, sospechoso de la muerte de Juani Ramos en agosto de 2016, considera que el investigado es una persona que tiene «ausencia del remordimiento o sentimiento de culpabilidad», «insensibilidad afectiva», es «impulsivo» y usa «frecuentemente la mentira».

La pericial, realizada por el médico forense Enrique Zaragoza y la psicóloga forense Irene López a petición de la magistrada titular del Juzgado de Violencia de Género nº 2 de Las Palmas de Gran Canaria, Auxiliadora Díaz, destaca, entre las consideraciones forenses acerca de las características de la personalidad del investigado, que tiene un «sentido desmesurado de la autovalía», usa «frecuentemente la mentira», tiene «ausencia de remordimiento o sentimiento de culpabilidad» por los hechos que le imputan, «insensibilidad afectiva y ausencia de empatía», «pobre autocontrol de la conducta», «impulsividad e irresponsabilidad» e «incapacidad para aceptar las responsabilidades de sus propias acciones», detalla el documento.

Miguel habla de Juani «en pasado»

En el mismo, los forenses destacan que el investigado Miguel Ramos –en libertad provisional con cargos por el presunto homicidio de su expareja Juani Ramos– habla de la desaparecida de manera reiterada «en pasado y no presenta sintomatología compatible con la experiencia que está viviendo de la desaparición de su pareja o expareja», explica la pericial. «Los datos obtenidos por las entrevistas llevadas a cabo por los forenses no «evidencian emociones correspondientes a un duelo» ni «estados emocionales agudos» en el sospechoso.

En cuando a los indicadores en el presunto agresor, la pericial concluye que Miguel Ramos presenta síntomas de «impulsividad, percepción de baja temeridad» y sesgos e ideas derivados de primacía masculina en su relación con la desaparecida Juani Ramos con la «sospecha de la «imposición de su voluntad sobre determinadas conductas» de la víctima como «fumar, establecimiento de relaciones sexuales, pedir permiso para salir o acudir a actos sociales y familiares» y la utilización de una deuda contraída por un negocio del sospechoso que quebró y que estaba pagando Juani Ramos «para el mantenimiento de la relación».

Por último, la valoración forense –que no supone por sí sola la demostración del hecho investigado–, destaca que Miguel Ramos tenía una «conducta vigilante» con «necesidad de control y celos» por parte de la víctima y mostraba una negativa rotunda a la separación o ruptura de la relación.

Miguel Ramos es «impulsivo» y tiene «ausencia de remordimiento»
«Control y dominación».

El informe forense realizado por el Instituto de Medicina Legal advierte que «la dinámica de relación –entre Miguel y Juani– parece haberse caracterizado por un desequilibrio y asimetría con conductas de control y dominación por parte de Miguel, exacerbadas en los últimos tiempos por los intentos de cambio de Juani (posible sensación de pérdida de control».