«Para Ramírez la grabación era nuestro seguro de vida»

03/07/2019

El empresario Héctor de Armas se ratificó en la carta que entregó a Salvador Alba y relató que la reunión y grabación que dio origen al procedimiento fue «para chantajearlo y que así archivara la causa» que los investigaba.

Ramírez vino una tarde, pasadas las cinco porque no quedaba apenas personal en la empresa y entró en mi oficina como un niño el día de Reyes portando un pen drive en la mano diciéndome ‘mira lo que tengo aquí, con esto tenemos nuestro seguro de vida’». De esa forma tan gráfica relató Héctor de Armas, exsocio del empresario Miguel Ángel Ramírez, el momento en el que se enteró de la reunión que había mantenido con el magistrado Salvador Alba y que iba a utilizar «para chantajearlo y que así archivara el procedimiento 644/2014 contra Seguridad Integral Canaria» que estaba instruyendo, como así manifestó ayer en la tercera jornada del juicio por el Albagate.

De Armas compareció en calidad de testigo propuesto por la defensa después de que esta parte presentara en las cuestiones previas unos mensajes de WhatsApp y una carta remitida por el que fuera mano derecha de Ramírez en la que, ante notario, daba detalles de una presunta maniobra orquestada por el presidente de la UD en connivencia con la magistrada Victoria Rosell y el periodista Carlos Sosa para «chantajear» a Alba.

El testigo detalló que dio este paso por una «cuestión que no está de moda y que es la conciencia» porque, a su juicio, «una persona –en referencia al procesado– no puede verse sin libertad y sin carrera por el modo de actuar de Ramírez y no podía permanecer al margen de esto», señaló ante la Sala de lo Penal del TSJC.

«Para Ramírez la grabación era nuestro seguro de vida»

Héctor de Armas relató a la sala como Ramírez, supuestamente después de reunirse con Alba, fue a su despacho, «puso el dispositivo en mi ordenador» y empezaron a escuchar una grabación «de más de una hora de duración» en la que pudo identificar las voces de Alba, el abogado Sergio Armario y empresario. «Escuché en la grabación hablar a Ramírez de la empresa Prosegur porque, según él, todo lo de la 644/2014 era culpa de esta empresa que le estaba robando mercado. También se oyó hablar de la fianza y Ramírez le decía a Alba que los bancos le estaban cerrando los créditos por el elevado importe de la misma, respondiéndole el juez que presentara un recurso sobre la misma», explicó. Declaró a preguntas de la defensa que «en la cinta se escuchaban una serie de hechos que traspasan fronteras que nunca se deben cruzar y, por eso, me comentó que el técnico Javier Angulo tenía unos aparatos que ni la Guardia Civil para limpiar la grabación», añadió, «Radicalmente me dijo: ‘aquí tenemos nuestro seguro de vida’ y es algo habitual en Ramírez, que usa la técnica de la tinta de calamar para cegar a los que le pueden atacar».

Siguió detallando como «la transcripción de la grabación la hizo el abogado Aranda, que era amigo de Ramírez, y según me dijo este último, se trató sobre la misma en una reunión mantenida» entre el letrado, «Ramírez, Carlos Sosa y Victoria Rosell». Posteriormente, «me dijo como fueron al despacho del abogado Choclán en compañía de Sosa con la transcripción y la grabación y este les aconsejó que la entregaran en el juzgado de inmediato». También dijo que Sosa recibió esa transcripción durante la escala en Madrid de un vuelo que Ramírez hacía de Miami.

«Ese iba a ser el seguro de vida de Ramírez para chantajear al juez Alba y conseguir el archivo de la causa que le investigaba en Instrucción 8 y no lo llegó a hacer porque los plazos que tenía para llevarlo a cabo le fallaron ya que al poco la magistrada Carla Vallejo tomó posesión en ese juzgado sustituyendo a Alba. Por este motivo Miguel Ángel Ramírez se puso muy nervioso, esa noticia lo descuadró», declaró Héctor de Armas.

Colaborar

«Ramírez está nervioso»

De Armas, que trabajó 12 años para Miguel Ángel Ramírez, advirtió en su declaración que «voy a contar todo lo que sé relacionado con todos los procedimientos que están abiertos y tengo una razón de peso. Hay una persona que puede ser condenada –en relación a Alba– que es inocente», aseveró. Añadió que no estaba «molesto con Ramírez sino con su forma de hacer las cosas. Ramírez está nervioso porque quiero colaborar con la Fiscalía y darle todo lo que sé sobre el Grupo Ralons y SIC».

Contará «todo» lo que sabe a la Fiscalía

Ha «pasado miedo»

Mal de salud y con necesidades

El que fuera máximo responsable del Grupo Ralons admitió que «durante este tiempo he llegado a pasar miedo por mis hijos» y todo ello agravado por «mi estado de salud y necesidad», contó argumentando que entre el año 2016 y el actual ha sufrido dos infartos, un cáncer de próstata, una parálisis y una depresión severa.

No busca «favores»

Va a ser desahuciado

«Vivo en una casa propiedad de SIC que está en liquidación y no sé quién le dijo esto a Carlos Sosa, porque es una información privada. De todas formas, en unos sitios sale que me he quedado con 700.000 euros y otra gente dice que estoy desahuciado en la miseria. Es más bien lo segundo y si he confesado, nada tiene que ver con posibles favores de Alba o la fiscal», destacó.

No pactó la reunión

Se enteró «a posteriori»

El testigo apuntó que «yo nunca le dije a Ramírez que Alba quería reunirse con él», como así aseveró el abogado Sergio Armario. «Es más, no tenía relación ninguna con el magistrado que, encima, me había imputado más delitos. Me enteré de la misma a posteriori, cuando Ramírez me vino con la grabación».

Sosa y Ramírez

«Alguna vez» en su despacho

Héctor de Armas también desveló que había visto «en alguna ocasión» al periodista Carlos Sosa en el despacho de Ramírez, pero nunca supo «para qué».