Sosa: «Se quiere convertir al verdugo en víctima»

03/07/2019

El periodista negó su posible vínculo empresarial y personal con Miguel Ángel Ramírez e insistió en que la carta de Héctor de Armas presentada por la defensa de Salvador Alba «es falsa desde el principio hasta el final»

El periodista Carlos Sosa, que es pareja sentimental de la jueza y diputada de Podemos, Victoria Rosell, y está presentado en esta causa como acción popular, quiso dejar claro en su declaración de ayer que su relación con Miguel Ángel Ramírez es «meramente institucional».

«No he viajado nunca con el señor Ramírez, ni he cenado, ni he desayunado con el señor Ramírez», insistió, negando a su vez haber tenido «ninguna tarjeta VISA ni de Ramírez ni de sus empresas» como así entiende la defensa de Salvador Alba.

Sosa negó en varias ocasiones durante su comparecencia en calidad de testigo que tuviera una relación mercantil con el presidente de la UD Las Palmas cuando fue interrogado acerca del contrato entre Clan de Medios –empresa del periodista–, y la UD Las Palmas para la explotación de una frecuencia de radio. «Se trata de un acuerdo que asciende a 300.000 euros durante 15 años y que ni siquiera empecé a negociar yo ya que no era el responsable de ese área», aclaró. También contó a la sala, como anécdota, que está convencido de que fue el expolítico José Manuel Soria quien envió dicho acuerdo mercantil a la Fiscalía de Delitos Económicos puesto que tuvieron que constituir una productora para cerrar el trato. El mismo «se firmó por error el 26 de octubre de 2015 y luego el contrato tuvo que romperse y firmarse varios días más tarde por no estar formalmente constituida la productora, aunque alguien hizo copias del mismo y se las mandó al señor Soria», como señaló que le contó Larry Álvarez, que fue asesor directo del exministro y ahora trabaja en la UD Las Palmas.

Sí reconoció Carlos Sosa a la defensa de Salvador Alba que antes del acuerdo con UD Radio, tuvo un «contrato de limpieza con Ralons que mantengo desde 2010» y previamente adquirió un servicio de «alarma hasta 2012 y por la que pagaba 30 euros al mes», matizando que los mismos no los negoció personalmente y se limitó solo a firmarlos al ser el administrador de la empresa.

«Asesinato cívico».

El director del periódico Canarias Ahora insistió en que detrás de «la maniobra llevada a a cabo por el señor Alba» estaba el exministro del Partido Popular José Manuel Soria: «He tenido varios procedimientos judiciales con él y a raíz de todo eso, desde el principio tuve claro que lo que se publicaba en esa época era fruto de una cacería para acabar con Victoria Rosell, su rival política. Soria siempre ha querido nuestro asesinato cívico», destacó Carlos Sosa durante su declaración.

Por último, al ser cuestionado por el abogado Pedro Ayala acerca de los mensajes de WhatsApp que cruzó con el exsocio de Ramírez, Héctor de Armas, y que fueron presentados como pruebas en las cuestiones previas, negó los mismos y cuestionó su autenticidad. «Nunca he intercambiado mensajes sobre el procedimiento 644/2014 con Héctor De Armas», exclamó.

Sobre este último, manifestó que la defensa de Salvador «se está aprovechando de la situación personal y profesional dramática en la que se encuentra Héctor de Armas, que solo busca el cobijo de la fiscal en las causas que tiene pendiente. Lo que se intenta con esa carta que presentaron firmada por De Armas es convertir al verdugo en víctima. Esa carta, desde el principio hasta el final, es totalmente falsa».

Secreto profesional.

Ayer también declararon dos periodistas para ser interrogados en relación con el presunto delito de revelación de secretos. El primero en comparecer ante el jurado fue el periodista de El Mundo Fernando Lázaro. Se le preguntó por videoconferencia acerca de las varias informaciones que publicó en su día con respecto al Albagate, aunque se acogió a su secreto profesional para no responder a las preguntas.

Sí admitió que no recibió «ningún tipo de rectificación sobre lo que publicaba ya que todo lo hacía en base a resoluciones judiciales», detalló, a la vez que desveló que en ese caso utilizó «muchas fuentes jurídicas».

Por su parte, el periodista de La Provincia Manuel Reyes, puntualizó que para elaborar las informaciones respecto al Albagate tenía «más de cinco fuentes permanentes».