Medio Ambiente quiere tener un predictor de microalgas

12/02/2018

La Viceconsejería de Medio Ambiente contará antes de verano una embarcación para recoger muestras de la cianobacteria Trichodesmium y mantener lejos de las costas los afloramientos, pero , además, quiere que se empiece a trabajar en un sistema para predecir cuándo se van a producir los bloom.

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El objetivo es uno: evitar que colonias de la cianobacteria Trichodesmium lleguen, como ocurrió el pasado verano, a las zonas de baño de las islas. Y las herramientas para lograrlo son múltiples y tienen un coste que supera el millón de euros.

Por un lado, Medio Ambiente se quiere dotarse de un sistema de predicción temprana de mareas rojas y, por otro, pretende contar con una embarcación destinada no solo a recoger muestras, sino a contener el avance de los afloramientos masivos (bloom) de cianobacterias en caso de que se volvieran a producir, según explicó la responsable de este departamento, Blanca Pérez.

La elaboración de un modelo predictivo que permita saber cuándo se dan las condiciones para los afloramientos de cianobacterias (Tichodesmiun o cualquier otra) y dónde se va a producir, así como el seguimiento del comportamientos de otras especies indicadoras del cambio climático tendrá un coste de unos 900.000 euros.

El Instituto de Oceanografía y Cambio Global y el Servicio Integral de Tecnología Marina (Sitma), ambos de la ULPGC ya se han ofrecido a hacer un estudio de monitorización [están a la espera de que la Viceconsejería concrete los contratos] para, según el catedrático de Ecología Javier Arístegui, luego ir a un modelos predictivo. Pero, además, los técnicos de Medio Ambiente trabajan ya en la contratación de un barco destinado a la recogida de muestras de las cianobacterias y a mitigar sus efectos sobre las zona de baño. También que permita abordar incluso la colocación de barreras. Costará 400.000 euros.

Este barco no estará destinado a la investigación, aunque Pérez avanzó que la idea es llegar a un acuerdo con el Instituto Español de Oceanografía (IEO) para que uno de sus buques tenga la base en Canarias. «Estamos trabajando para que cuando no estén en campaña, los investigadores canarios puedan disponer de él». El coste de ese uso correría a cargo del Gobierno de Canarias.