Las microalgas no son nocivas, según los expertos

Las microalgas alojadas en las costas de Canarias desde principios de verano no aumentan el riesgo de padecer hepatitis A ni cáncer. Tampoco hay indicios que relacionen su proliferación con los vertidos de aguas residuales al mar. Expertos convocados ayer por el Gobierno de Canarias recomendaron «evitar el contacto» con ellas.

Las cianobacteria Trichodesmium erythraeum no se encuentran en la lista de cianobacterias nocivas de la IOC y la Unesco, aclaró este lunes el taxólogo e investigador del Banco Español de Algas (BEA) Emilio Soler. «Todas las referencias científicas en relación a su carácter tóxico son producto únicamente de experimentos de laboratorio», dijo Soler. «En el caso de experimentos con ratones, la exposición prolongada a grandes cantidades de microcistina presentes en la cianobacteria Trichodesmium pueden provocar tumores primarios de hígado», añadió.

Lo único que los expertos convocados ayer por el Gobierno de Canarias para zanjar las dudas en torno a este fenómeno certificaron sobre su afección en humanos es que «pueden ser causantes de dermatitis, irritación de mucosas y urticaria cuando se encuentran en concentraciones muy elevadas». Por lo que la recomendación es «evitar el contacto directo y prologado con las microalgas». Es decir, no bañarse en los litorales donde las manchas tengan presencia.

No se prohíbe el baño ni «se cierran playas en pleno verano» porque las microalgas son un producto del ecosistema marino al que Canarias se deberá acostumbrar pues no hay manera de eliminarlas sino que serán las corrientes y el cambio de las condiciones climáticas los que las hagan desaparecer.

Salud Pública no tiene constancia de un aumento de los casos de dermatitis o irritaciones cutáneas «diferente o superior al esperado en estas épocas del año», dijo la jefa de servicios de Sanidad Ambiental del Gobierno regional María Luisa Pita, que aun así aseguró que se iban a pedir informes al respecto.

En torno a la polémica de si los vertidos de aguas residuales al mar podrían tener algo que ver con las microalgas, los técnicos zanjaron el debate aclarando que este tipo de cianobacteria no necesita el «aporte nutritivo que proporcionan las aguas residuales en el mar» para su desarrollo. «Todos saben que allí donde hay vertidos hay determinada proliferación de población de algas, de hecho hay algas que son indicadoras de contaminación fecal pero no es el caso de trichodesmium», insistió Pita, que anunció que se elaborará igualmente un informe al respecto. Los motivos por los que las microalgas han arribado en las islas con tanta fuerza es la coincidencia de cuatro factores climatológicos: el aumento de la temperatura del agua y de la radiación solar, la llegada del polvo sahariano conocido como calima que aporta nutrientes en las aguas superficiales, la disminución de los vientos alisios, el estado de calma en el mar y «la estratificación de la columna de agua que evita los procesos de mezclas particularmente en las zonas azocadas de la isla».