Soledad Monzón: «No hubiera permitido una liga pura y dura de videojuegos»

10/09/2018

La Consejera de Educación, Soledad Monzón, no entiende la polémica por el proyecto en el que alumnado de 20 centros competirá con los llamados ‘eSports’ porque, sostiene, su único objetivo es formar y acompañar a estudiantes que ya juegan y a sus familias. Asegura que en este curso, el último de la legislatura, han bajado las ratios y aboga por «seguir avanzando» en bilingüismo, equipación tecnológica o gratuidad de libros.

Convenza a una madre o un padre que ve con preocupación cómo su hijo pasa horas sentado jugando a los videojuegos de lo positivo que es abrir centros educativos para que se sienten a competir allí.

— Matizo, no se van a abrir centros públicos para competir. Van a abrir los centros por la tarde para realizar un proyecto educativo en el que hay una liga de videojuegos. Pero más que convencer a las familias, son las familias las que nos han convencido a nosotros de la realidad que existe en sus casas, y los niños ya juegan a los videojuegos. Las familias se enfrentan al problema de qué hacer, cómo detectar si su hijo o hija está enganchado, si es una adicción o solo una afición. Nosotros ayudaremos a las familias a abordar eso. No se puede negar la realidad de que los videojuegos existen y que las familias están totalmente desinformadas sobre a qué juegan sus hijos. Podemos darle la espalda y no abordarlo desde el punto de vista educativo, pero hemos decidido abordarlo. Ahora hay torneos que organizan diferentes ayuntamientos, cabildos o empresas privadas y ninguna de estas competiciones ha tenido tanta polémica como este proyecto educativo, que lo que quiere es acompañar a esa situación.

Se discute si los centros educativos son los lugares indicados para que el alumnado compita cuando, como usted dice, hay otros espacios para hacerlo. Y si se debe invertir dinero público, 211.000 euros, para que dos clubes privados desarrollen esa liga.

— ¿Y por qué no? Se podría estar desarrollando una liga pura y dura, como en la Comunidad de Madrid, sin ningún tipo de acompañamiento. ¿Cuál es el problema? ¿El dinero publico?, ¿que está en los colegios?, ¿los juegos?, ¿la liga? Un elevado número de jóvenes y de niños y niñas están jugando a videojuegos, accediendo a internet sin control, sin acompañamiento. ¿Merece la pena gastar dinero público en ayudar a las familias y a los más jóvenes en gestionar esa actividad? Yo creo que sí.

Más de la mitad del dinero se va para comprar ordenadores potentes con los que competir.

— Que se quedarán como equipamiento en los centros para todo el alumnado. Y hay que tener en cuenta que estamos invirtiendo 40 millones de euros para equipar a los centros con tablets, ordenadores, pizarras electrónicas y demás. Repito, estamos hablando de un proyecto educativo que acompaña una liga y tuvimos claro desde el primer momento que era una oportunidad para formar... La ministra de Industria dijo esta semana que los videojuegos eran positivos en educación si se vinculan a la creatividad.

También dijo que no veía bien que se pusiera a los niños a jugar en los centros y pidió que se repensara la liga.

— Creo que dijo eso porque solo creía que había liga escolar, no conocía el proyecto educativo. Ella felicitó a Canarias por su apuesta por el sector de los videojuegos, y ella fue diputada en Madrid, y probablemente conoce la liga de allí, que no tiene proyecto educativo.

Si lo importante son los talleres y la formación, ¿por qué no eliminar la competición y con ese dinero extender la formación a otros centros y no solo a los 20 de la liga?

— Porque esa formación de forma general ya se da. Esto es una actuación dirigida al alumnado que ya está jugando a los videojuegos, digamos que más tiempo del que sería aconsejable, normal. Es una actividad extraescolar y voluntaria. ¿Cómo conseguimos que vaya ese alumnado con el que queremos trabajar? Pues poniéndoles algo que le llame la atención, y lo lógico es que si juegan y compiten lo hagan. Estamos hablando de un proyecto piloto, no nos planteamos introducir una liga escolar en todos los centros.

«¿Merece la pena gastar dinero público en ayudar a las familias y a los más jóvenes en gestionar esa actividad? Yo creo que sí»

¿Tendrá continuidad? Porque la UD Las Palmas y el CD Tenerife lo venden en su web como temporada inaugural.

— Es un proyecto piloto que será evaluado, y en función de esos resultados tendrá o no tendrá continuidad. A mí me gustaría conseguir que los jóvenes que juegan a los videojuegos y estén en este proyecto lo terminen sabiendo el tiempo que tienen que dedicarle, que tienen que hacer actividad física, conocer las redes, alimentarse bien y que las familias sepan a qué están jugando sus hijos y les ayuden. Si lo conseguimos, el proyecto debería continuar. Lo que hacemos es ayudar a familias y alumnos a gestionar una realidad incontestable.

La competición en sí la organizan los dos clubes. Acusan a su Consejería de vestir con formación el objetivo real de fomentar los eSports en los centros y entre los jóvenes.

— No es así. Cualquier entidad puede proponer a la Consejería un proyecto y muchas van a los centros directamente. Ese proyecto nos los plantearon a la Consejería y teníamos la posibilidad de aceptarlo, rechazarlo o mejorarlo. Teníamos muy claro que no podíamos permitir una liga pura y dura en los centros, eso no tenía sentido, y lo que hicimos fue acompañarlo de un proyecto educativo. De eso estamos hablando.

¿No cree que está promocionando un gran negocio?

— No. ¿Le parece normal que con todo lo que se está haciendo en Educación todo el debate de inicio de curso se centre en una liga escolar, un proyecto piloto que se desarrolla en 20 centros, cuando estamos poniendo en marcha un montón de medidas de mejora? Este proyecto no es central de la Consejería, sino uno más, y el impulso a los videojuegos es una estrategia del Gobierno de Canarias como tiene muchas más. El problema es que la repercusión mediática que se está dando es mayor que la que le corresponde.

¿No entiende las críticas?

— No. Hacemos competiciones fuera, todas las instituciones las hacen. Las traemos a los centros para formar a los alumnos y lo criticamos... Eso es lo que no entiendo.

¿Cuantas ligas deportivas financia la Consejería como actividades extraescolares?

— ¿Cuántos deportes tienen las connotaciones negativas que se supone que tienen los videojuegos? Ninguno. Queremos formar y ayudar a quienes ya están jugando.

¿Es un proyecto suyo o de Clavijo?

— El proyecto se está utilizando con intenciones políticas, y no es el Gobierno, sino las otras formaciones políticas. Es indudable, y a nadie se le esconde, la promoción y la intención del Gobierno encabezado por Fernando Clavijo de fomentar la industria de los videojuegos. Y entre las acciones está la promoción que puedan hacer los clubes deportivos y de ahí surgió la idea de la liga, que podía organizar cualquier otra institución. Nosotros hicimos un proyecto educativo.

Con la polémica, ¿se ha planteado retirar el proyecto?

— No, estamos convencidos de que debemos hacerlo.

Este es su último curso como consejera de Educación. ¿Cuáles son sus prioridades?

— Nosotros nos marcamos desde el inicio de la legislatura desarrollar los planes que contempla la Ley Canaria de Educación. Recientemente se ha probado el plan de infraestructuras y presentaremos en breve la nueva estrategia para el primer ciclo de infantil de 0 a 3 años. Esos planes contienen las grandes políticas que nos hemos planteado y nuestro objetivo en este último curso es concluirlas. Hablo del plan de modernización tecnológica, que hará que cada aula tenga una pizarra electrónica, las tablets lleguen a cada una de las aulas, que los ordenadores, muchos de ellos obsoletos, estén renovados y todos los centros tengan banda ancha y conexión a internet a finales de 2019. Todo esto con el fomento de los contenidos digitales. La gratuidad de libros de texto llegará este curso a unos 70.000 alumnos. Estamos hablando de recuperar los recortes de 2012 en cuanto a profesorado, alumnado y proyectos. La implantación de los sexenios en la segunda anualidad supondrá ya 80 millones de euros. Hay menos alumnos y este curso lo iniciamos con 700 profesores más respecto al curso 2015-16, y eso repercute positivamente en las ratios. Seguimos apostando por el bilingüismo y analizaremos cómo la certificación de idiomas del profesorado, 300 el año pasado, hace que ese plan avance. También hemos avanzado en atención a la diversidad, en igualdad...

«El primer problema que tenemos es la falta de regulación del primer ciclo de infantil. Hay que hacerlo con la nueva ley educativa»

En estos tres años no se ha aumentado el porcentaje del PIB que se invierte en educación y la ley canaria dice que hay que llegar al 5% en 2022. Ahora estamos en el 3,6%. La comunidad educativa exige al Gobierno canario que en 2019 se alcance el 4%, lo que supone 250 millones de euros más. ¿Lo hará?

— El Gobierno debe cumplir la Ley Canaria de Educación y llegar al 5% en el 2022. Para alcanzarlo debe haber un aumento progresivo de los presupuestos, tal y como se está haciendo: 16 millones más en 2016, 42 en 2017 y 100 millones en el presupuesto de 2018. El presupuesto que debemos alcanzar en 2019 depende mucho de esos 600 millones de superávit de la comunidad autónoma que el Estado no deja gastar. Para nosotros es clave que el Estado nos permita invertir ese dinero en los servicios esenciales, entre ellos la educación.

En educación de 0 a 3 años Canarias está a la cola del Estado: poquísimas plazas y la gran mayoría privadas. En estos tres años no ha habido ninguna actuación para mejorar esta situación. ¿Aumentará las plazas públicas?

— Estamos los últimos del Estado hace muchos años. El primer problema que tenemos es la falta de regulación del primer ciclo de infantil. Hay que hacerlo con la nueva ley educativa. Esa es la mayor dificultad para concretar el plan de educación infantil que plantea la ley canaria de educación. Mientras esperamos a que el Estado regule esa etapa y se financie, sacaremos ya las ayudas a las familias. En Canarias hay más de 12.000 plazas autorizadas de 0 a 3 pero solo están ocupadas la mitad. Lo primero es que se ocupen estas plazas y para eso sacaremos las ayudas, hay ya tres millones en el presupuesto de este año a los que se sumarán otros tres que negociamos con el Estado en los presupuestos del Estado.

¿Pero será una prioridad este año?

— Cubrir esas plazas vacantes sí, y por eso sacaremos este mes las líneas de ayudas. Se beneficiarán las familias que pagan más de cien euros.

Este año se acordó con los sindicatos no reordenar las listas de empleo en función de las oposiciones para proteger el trabajo de los interinos. Ahora hay opositores que han aprobado y se quedaron sin plaza que no pueden escalar en estas listas. ¿Le parece justo que se queden fuera?

— El sistema de acceso a la función pública y reordenación de listas es injusto para todo el colectivo. Nos hemos reunido con los opositores sin plaza y estamos convencidos de que encontraremos una solución de cara al curso 2019-20.

¿Cerrará la convocatoria de las oposiciones de primaria en 2019 a tiempo?

— Sí, tenemos 800 plazas que se pueden convocar ya solo con la tasa de estabilización y las que ya tenemos aprobadas.

¿Apuesta por cambiar el sistema de acceso a la profesión docente e ir a un modelo de MIR educativo?

— Sin duda, y todas las comunidades tenemos que trabajar con el Ministerio para cambiarlo.

¿Decepcionada porque no se haya cerrado el pacto y la ley estatal?

— Totalmente. Y decepcionada por que no se haya retomado el pacto social por la educación con este nuevo Gobierno. A la espera estamos de que lo retome y no modifique la ley de forma unilateral.

¿El Gobierno canario bajará el horario lectivo del profesorado de secundaria a 18 horas?

— Nosotros ya dimos el visto bueno a este tema en la Conferencia Sectorial. En Canarias se pondrá en marcha en el curso 2019-20 y el objetivo es que en los presupuestos del próximo año esté la partida para que se produzca.