Fachada del Colegio Mayor de San Fernando, en San Cristóbal de La Laguna, Tenerife. / ULL

«En los colegios mayores de Canarias no tenemos canciones tan fuertes como la del Elías Ahuja»

Estudiantes canarios muestran su rechazo a los cánticos machistas reproducidos en un colegio mayor en Madrid

Sara Toj
SARA TOJ Las Palmas de Gran Canaria

«Cuando yo estuve en el Colegio Mayor de San Fernando no pasaron actos como el ocurrido en Madrid, pero sí que llamábamos a los del Santa María 'conejas'», afirma una exalumna de la Universidad de La Laguna, en Tenerife.

Los cánticos machistas entonados por los estudiantes del Colegio Mayor Elías Ahuja de Madrid han invadido las redes sociales y medios de comunicación por la gravedad de la situación. En ellos se podían escuchar expresiones como «putas, salid de vuestras madrigueras», los cuales iban dedicados a sus vecinas, residentes del Colegio Mayor Santa Mónica.

En San Cristóbal de La Laguna, Tenerife, existen actualmente cuatro centros que ofrecen alojamiento al estudiantado: la Residencia Universitaria Parque de las Islas y los Colegios Mayores de San Agustín, San Fernando y Santa María. Dada su cercanía, entre los dos últimos ha existido rivalidad entre los usuarios desde hace años. Todo ello, debido a que anteriormente el San Fernando era solo para hombres y el Santa María para mujeres.

En este caso, los colegios mayores realizan sus rituales para dar la bienvenida al nuevo curso. Según comenta una exalumna que residía en el San Fernando, lo que se hacía en su centro era elegir una noche los primeros días del curso para realizar actividades de iniciación. Las novatadas, prohibidas desde el año pasado, han evolucionado: ahora son actividades donde romper el hielo entre los nuevos inquilinos del centro.

Una costumbre entre los Colegios Mayores

Los usuarios de la San Fernando realizaban una ruta por la Ciudad de los Adelantados para conocer mejor el lugar en la que iban a estudiar, pero antes de regresar a su centro, hacían una visita a sus rivales, los de la Santa María.

«Lo que hacíamos era cantarles una canción o les tirábamos globos de agua y huevos», comenta la exalumna, que recuerda que, en ocasiones, llegaban a molestar a los vecinos de la zona debido a sus cánticos. Sin embargo, recuerda que cuando la situación se complicaba, los estudiantes que integraban la dirección comenzaban a coordinarles para dar por finalizada la actividad.

« No creo que nuestra canción tuviera relación con la entonada en Madrid, no decíamos cosas tan fuertes, más bien era algo de risa. La de allá sí que me parece repulsiva», asegura la exalumna, que muestra su rechazo rotundo ante los hechos ocurridos en el Colegio Mayor Elías Ahuja.