El Ayuntamiento pagó 1,8 millones por una ladera en el Valle de Jinámar

28/01/2019

El solar figura como área verde de protección y está entre Eucaliptos I y la zona donde se ubica el mercadillo. Reyal Urbis cobró con cargo al crédito ICO del 2012. Solo hay hierbas y caca de perro

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El Ayuntamiento de Telde pagó 1,8 millones de euros en 2012 por un terreno hoy todavía baldío en una ladera del Valle de Jinámar donde, por cierto, solo crece la hierba y donde hay que andarse con cuidado para no pisar las cacas de los perros que alfombran tan cara superficie. El dinero lo cobró la empresa Reyal Urbis, que a su vez había comprado esa finca en subasta a finales de los 90 a Cobasa Sociedad Anónima Inmobiliaria, la constructora de la urbanización Eucaliptos I, junto a la que se halla esa parcela. Esta deuda y su abono ya eran conocidas, pues ha sido muchas veces debatida en los plenos municipales, pero poca gente sabe que el solar objeto del expediente está en una ladera.

Y trasciende ahora porque este gravoso desembolso de dinero se ha vuelto a poner de actualidad en el marco de la investigación abierta por el Juzgado de Instrucción número 2 de Telde para determinar si se incurrió en responsabilidades penales en el pago en 2012 de varias deudas municipales con cargo al crédito de 72 millones de euros que el Estado le avaló al Ayuntamiento a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO). La magistrada Virginia Peña ultima pasar de diligencias previas a procedimiento abreviado la pieza separada del llamado caso ICO que investiga, entre otros, este pago a Urbis.

El denunciante, el partido en la oposición Más por Telde, sostiene que ese abono no debió entrar en aquella operación de crédito aprobada por el ejecutivo local de PP y Ciuca porque el real decreto del Gobierno central al que se acogía solo daba facilidades para pedir préstamos bancarios destinados a pagar facturas por obras, servicios y suministros. Sin embargo, en ese grupo no figura precisamente el abono de una deuda por una expropiación de suelo.

El Plan General de Ordenación (PGO) en vigor, que fue aprobado en 2002, clasificó esa parcela de Jinámar como área verde de protección, lo que daba derecho al propietario a instar su expropiación. En 2005 el Jurado Provincial de Expropiación fijó el justiprecio de esta finca en 1,2 millones de euros. Reyal Urbis recurrió y en 2007 aportó al Ayuntamiento una retasación del suelo cifrada en nada menos que 10,6 millones de euros. Sin embargo, la justicia le quitó la razón aquel mismo año y confirmó el precio de 2005. Pero como en 2008 Telde seguía sin pagarla, puso otro contencioso contra la inactividad del Ayuntamiento y el Jurado Provincial de Expropiación aprobó una retasación en la cantidad de 1,8 millones. Urbis otra vez quiso más, volvió a recurrir, pero los tribunales le negaron nuevamente sus pretensiones. El precio se fijó en esa cuantía, pero en realidad la corporación local ha pagado más dinero por ese solar, en apariencia poco útil, porque ha tenido que afrontar el abono de intereses y también de las costas, es decir, la minuta del abogado y del procurador de la constructora Urbis.