Proponen que el cementerio de Vegueta sea sitio de la memoria

05/07/2019

Pese a no poder exhumarse los cuerpos de los dos fusilados de San Lorenzo que fueron enterrados en la fosa común, los expertos proponen «visibilizar de forma permanente las circunstancias de la represión de que fueron víctimas Francisco González y Juan Santana».

Que la exhumación de los cadáveres no sea posible, no debe implicar el olvido ni la suspensión de la reparación. Los historiadores que elaboraron el informe Los represaliados de la Guerra Civil enterradas en la fosa común 2 (cuartel 6) del cementerio de Las Palmas-Vegueta proponen a las instituciones que se reconozca el camposanto como sitio de la memoria. «Las administraciones públicas deberán garantizar que el cementerio de Vegueta, además de su indudable valor patrimonial, se consolide como un espacio dedicado a las víctimas del franquismo», proponen los historiadores en su estudio, «de este modo puede materializarse un compromiso público con la justicia que vaya más allá de la necesaria satisfacción de las demandas de los familiares directos, haciendo partícipe al conjunto de la sociedad de tal reconocimiento».

La investigación sobre la fosa común del cementerio tenía como objetivo la localización, exhumación, identificación y entrega de restos de las personas fusiladas por la represión franquista a sus familiares. Sin embargo, la investigación concluyó que «no hay evidencia alguna que permita situar especialmente la fosa 2 en el cuartel 6 del cementerio de Vegueta, ni indicios fiables que respalden de forma verosímil que los cuerpos de Francisco González y Juan Santana pudieran permanecer en el mismo lugar en el que fueron enterrados».

Pese a ello, los autores del informe realizan una serie de consideraciones finales y recomendaciones al amparo de la Ley de Memoria Histórica de Canarias, que en su artículo 18 establece la figura del lugar para la memoria histórica como «reconocimiento público y permanente a las víctimas canarias».

Al respecto, el informe de Beatriz Andreu, Candelaria González, Javier Márquez y Javier Velasco señala que «desde una vocación educativa, resulta necesario visibilizar de forma permanente el momento y las circunstancias de la represión de la que fueron víctimas Francisco González Santana (sindicalista) y Juan Santana Vega (quien fuera el último alcalde de San Lorenzo)». Además, los historiadores entienden que este reconocimiento «debe hacerse extensible al conjunto de víctimas presentes en el cementerio de Vegueta».

Hay que recordar que aparte de los dos fusilados ya mencionados, también tienen sus nichos en este cementerio los otros tres represaliados de San Lorenzo (Antonio Ramírez Graña, que fuera secretario municipal; Manuel Hernández Toledo, jefe de la Policía Local; y Matías López Morales); los veintiuno de Sidi Ifni, que fueron fusilados por oponerse al levantamiento militar de Franco; y el periodista lanzaroteño Manuel Fernández, asesinado a palos.

Con ello, se lograría un «reconocimiento y homenaje» que debería impulsar «una política de memoria dirigida al conjunto de la ciudadanía y, especialmente, a la población en edad escolar».

La propuesta supera la idea que se venía manejando en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en los últimos mandatos, que pasaba por la instalación de un monolito en recuerdo de los fusilados de San Lorenzo. Sin embargo, esta medida ya ha tenido el rechazo de la asociación de familiares, que considera insuficiente que se instale un monumento y no se proceda a extraer los restos de los dos fusilados.

Los investigadores van más allá y proponen tanto al Cabildo de Gran Canaria como al propio Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria «la creación de una comisión de la verdad sobre la represión franquista en Canarias», algo que puede ser un «paso decisivo de cara a materializar el compromiso de las administraciones implicadas con las víctimas de la represión franquista».