Candil: «El tripartito practica la política del borracho, da tumbos»

26/07/2019

CC-UxGC considera que el Ayuntamiento «ha suspendido el curso» tras analizar la liquidación presupuestaria de 2018. Su portavoz, Francis Candil, acusa al alcalde Hidalgo de haber mentido antes de las elecciones sobre el nivel de ejecución de las cuentas municipales.

El portavoz de Coalición Canaria-Unidos por Gran Canaria en el Ayuntamiento, Francis Candil, criticó ayer la gestión del grupo de gobierno en base al nivel de liquidación de los presupuestos de 2018. «El gobierno tripartito trabaja poco, sin planificación, practicando la política del borracho dando tumbos sin saber a dónde va, sin objetivos, continuamente improvisando», aseguró, «no saben gastar el dinero que tienen y no saben ejecutar un presupuesto».

Los nacionalistas apoyan sus argumentos en las cifras de ejecución de las cuentas, que hoy serán sometidas a la valoración del pleno, en especial las referidas al nivel de gasto en el capítulo de inversiones. «Desde el año 2014, que fue de un 77%, ha ido bajando hasta encontrarnos este año con un 33%», expuso.

El capítulo de inversiones fue dotado en 2018 con un total de 87,44 millones de euros, pero al acabar el ejercicio solo se había gastado 29,54 millones de euros. Esto supuso que se dejó de invertir casi 58 millones de euros.

«La liquidación del presupuesto del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria es la prueba del algodón, son las notas de fin de curso», considera Candil, quien asegura que este bajo nivel de inversiones tiene su reflejo en las carencias de los barrios. «En Casa Ayala, por ejemplo, hemos visto que hay caminos de cabras y escaleras impracticables», expuso.

En su opinión, el problema que arrastra el bajo nivel de ejecución de las inversiones no es solo que supone una oportunidad perdida de cara a mejorar las condiciones de vida de los vecinos, sino también una renuncia a la posibilidad de impulsar la creación de empleo. «Este Ayuntamiento pseudoprogresista, que se ha reivindicado como un grupo de gobierno de izquierdas, con una realidad de 39.000 parados no ha ejecutado más que un 33% del presupuesto de inversiones, con lo que renuncia a convertirse en un instrumento de creación de empleo», añadió.

Respecto a la justificación dada por el alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, de que el bajo nivel de gasto en el capítulo de inversiones se explicaba por las complicaciones que ha impuesto la nueva ley de contratación pública, Candil interpreta que se trata de una mera excusa. «La misma ley afecta al resto de las administraciones y su porcentaje de ejecución de las inversiones es mucho mayor que el de aquí», aseguró Francis Candil, «lo que ocurre es que aquí tenemos dinero, pero el gobierno tripartito no sabe cómo gastarlo».

El edil nacionalista comparó Las Palmas de Gran Canaria y Bilbao, dos municipios con un nivel de población muy similar. «Aquí el nivel global de gasto del presupuesto es de un 72% mientras que en Bilbao alcanza el 95%», detalló.

En su opinión, la ley de contratos «es muy positiva» porque permite una mayor competitividad, posibilita la separación por lotes y abre la puerta a cláusulas sociales y de sostenibilidad. Por eso, entiende que en el Ayuntamiento «hay un problema gravísimo de gestión y de planificación». La política municipal «no puede ser una improvisación constante, en la que se van dando tumbos».

Mentiras

Francis Candil también acusó a Hidalgo de haber mentido cuando presentó la proyección de la liquidación del presupuesto de 2018 en febrero pasado. En ella se presentaba un nivel general de gastos del 83% (frente al 72% final) y de inversiones del 48%, cuando se quedó en el 33%.

Además, lamenta que se hayan dejado sin utilizar casi dos millones de euros del presupuesto social. «Viven del teatrillo y la grandilocuencia pero la realidad social es preocupante», dijo.