Cada vecino pagará 609 euros en impuestos para costear los servicios

12/01/2019

Este año la presión fiscal descenderá un 2,5% respecto al 2018. Eso supone que cada ciudadano tendrá que abonar unos 51 euros al mes para que los servicios funcionen en la capital. La rebaja se debe al descenso de recaudación en impuestos indirectos y en tasas por la zona azul.

El funcionamiento de los servicios públicos y la asistencia que presta el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria requerirá de cada ciudadano un esfuerzo tributario que se situará en torno a los 609 euros este año. En otras palabras, cada día deberá reservar 1,7 euros de sus ingresos para aportar a la caja común, en función de la relación entre los ingresos tributarios (impuestos directos, indirectos y tasas) y la población.

La presión fiscal que soportan los vecinos de la capital grancanaria tendrá un alivio aparente ya que si se compara con los casi 625 euros que se infieren del presupuesto de 2018, supone un descenso del 2,5% aproximadamente.

De acuerdo con el cuadro presupuestario del ejercicio económico de 2019, este descenso se explica básicamente por la caída en la recaudación de los impuestos indirectos y de las tasas.

Respecto a los primeros, el alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, ya detalló el pasado jueves que se explica por la disminución en la aportación de la Comunidad Autónoma de los ingresos por IGIC, que determinan una merma de ingresos en concepto de impuestos indirectos de unos 670.000 euros.

En cuanto a las segundas, las tasas y otros precios públicos, la disminución se explica por el efecto de la rebaja de los precios de la zona azul y verde, recientemente aprobada por el pleno municipal. Aquí la mordida a la financiación del Ayuntamiento es de casi medio millón de euros.

El único capítulo tributario de los ingresos municipales que subirá será el de los impuestos directos. En este caso, lo que se gana de más respecto al año 2018 serán unos 5,7 millones de euros. Este aumento de la recaudación no se explica, en cualquier caso, por una modificación tributaria. Hay que recordar que para 2019 ni suben ni bajan los impuestos que pesan sobre los ciudadanos de la capital grancanaria.

Desde el Consistorio capitalino se señala que el incremento de los ingresos por impuestos directos se entiende por la mejora de la situación económica. Dentro de este capítulo se incluyen fuentes de financiación como el Impuesto de Bienes Inmuebles, el de circulación o el Impuesto de Actividades Económicas.

La reducción de la presión fiscal que se vivirá este año será la primera que experimenten los ciudadanos de Las Palmas de Gran Canaria desde el cambio de año de 2012 a 2013. En aquella ocasión, la cantidad que debía aportar cada vecino pasó de 385 euros a 373 euros, según los datos presupuestarios de los últimos años.

De hecho, la tendencia de la última década ha sido claramente al alza, desde los 368 euros en que se situaba el esfuerzo fiscal de cada vecino en 2010 hasta los 609 euros previstos de acuerdo a los datos del presupuesto que aún debe ser aprobado por el Ayuntamiento capitalino. Esto supone un incremento global de un 66% de presión tributaria, que se explica no solo por subidas de tipos, sino también por el descenso de población total y el aumento de recaudación, lo que deriva en un mayor peso per cápita.

Los grandes incrementos en la presión fiscal de la última década se produjeron entre 2010 y 2011 (+7%); entre 2014 y 2015 (+32%); entre 2015 y 2016 (+7%); y entre 2017 y 2018 (+7%). Estos datos se configuran en base a las previsiones presupuestarias. En ocasiones, estas cifras varían y finalmente la presión es mayor. Esto pasó, por ejemplo, en 2014 (la previsión de 379 euros se materializó en 502 euros) y en 2016 (que pasó de 534 a 553 euros).

  • 1

    ¿Se puede mejorar el servicio de taxis que atiende a los turistas en el muelle de cruceros de Santa Catalina?

    Sí.
    No.
    Ns/ Nc.
    Votar Ver Resultados