El domingo 29 las llamas del gran incendio de 2007 rodearon Cercados de Araña

Diez años del gran incendio: Una decisión que salvó vidas

17/07/2017

Durante el gran incendio de Gran Canaria de 2007 se dieron muchísimas situaciones de riesgo extremo, pero una de las más importantes sucedió en el barrio de Cercados de Araña, un núcleo poblacional que rodea la presa de Chira y que el domingo 29 se quedó atrapado entre las llamas.

San Bartolomé de Tirajana

Sucedió tras la reactivación del incendio por un cambio brusco de viento a última hora del día. Las llamas, que estaban controladas en lo alto de la montaña, comenzaron a descender a gran velocidad cortando la principal vía de acceso al pueblo mientras aún quedaban decenas de personas en sus hogares. Las alternativas eran dos: o desalojar a la población por una vía peligrosa sin asfaltar o poner en práctica por primera vez en la historia una arriesgada maniobra llamada confinamiento.

«Ese día tuvimos un evento muy peligroso que fue un atrapamiento», recuerda Carlos Velázquez, director de extinción del gran incendio en 2007.

«El dispositivo de incendios salía de Cercados de Araña y se topó con el fuego en contra por lo que se tuvo que refugiar en este barrio, pero a la vez había mucha gente que se veía amenazada por el fuego con un gran frente empujado por el viento en dirección a la zona de las casas», explica con todo lujo de detalles.

En vez de evacuar, los técnicos se la jugaron y realizaron un confinamiento

Por este motivo, cuenta Carlos Velázquez, «no quedó más remedio que organizar un confinamiento, una maniobra que nunca se había practicado». En ese lugar quedaron atrapados junto a la población dos técnicos de Medio Ambiente, un conductor de autobomba y la mitad de una cuadrilla y ellos fueron los que organizaron el confinamiento.

Con el altavoz del vehículo fueron agrupando a los habitantes que quedaban en ese pueblo, se refugiaron en la antigua panadería porque el agente Justo Melián, que era el que estaba al mando, entendió que era la zona más segura. Los agrupó en la panadería, pasó el frente del fuego y gracias a la toma de esta decisión no hubo que lamentar ninguna víctima. «La otra alternativa, sin contar con la salida natural de Cercados de Araña que es por la cumbre y que estaba entre las llamas, era hacia el sur por el pinar de Escusabarajas pero era tremendamente arriesgado. Hacer una evacuación por esa dirección podría haber dejado a mucha gente atrapada a merced del fuego», relata el director de extinción.

Califica de «acierto» haber hecho esta maniobra, pero reconoce que se tomó «una decisión muy arriesgada y que nunca habíamos llevado a cabo. El equipo de Justo Melián «tuvo mucha sangre fría y serenidad. Esa fue una de las poblaciones más afectadas y temimos de verdad que pudiese haber muerto alguien. Nos la jugamos y salió bien», reflexiona Carlos Velázquez.

La clave para evitar tragedias

Según el analista en incendios forestales, Didac Díaz, Cercados de Araña es una zona interesante porque es «un núcleo rural bastante seguro. Hay algunas palmeras que aún están negras por el incendio de 2007, el cañaberal ha vuelto a salir y hay un pastor que tiene autorización para pastorear el final de la presa para que controle el cañaberal del fondo del barranco. El control de incendios mediante ganado es una de las medidas más efectivas», sostiene.

«El objetivo es que en las zonas pobladas hubiera una transición hacia el pinar con campos cultivados o pastoreados para que los incendios se encontrasen con cinturones agroforestales que frenen el avance de las llamas», dice.

La proximidad de presas como la de Chira, aunque esté por debajo de la media de su capacidad por la sequía, es un aval para la unidad helitransportada en caso de tener que actuar.