Uca Díaz enseña a observar las aves

07/11/2018

Uca Díaz se ha convertido en la pionera del turismo ornitológico con la puesta en marcha de su empresa Fuerteventura Birding. La naturalista quiere transmitir la emoción de mirar las aves

A observar dónde la hubara se camufla entre aulagas, se posa la tarabilla, alza el vuelo el guirre y se refugia el avetorillo plomizo, te lleva Uca Díaz Muñoz con su empresa Fuerteventura Birding. Esta pionera del turismo ornitológico en la isla se define por encima de todo como naturalista que quiere transmitir que «mirar aves se convierta en una pasión».

La apuesta empresarial por el ecoturismo de Uca Díaz (Santander, 1976) comenzó su andadura hace dos meses, aunque llega respaldada por doce años de colaboración en la SEO/BirdLife en Cantabria con proyectos de recuperación en territorios degradados, en la campaña de recuperación de aves petroleadas del Prestige y por numerosas salidas de campo a ver pajarracos. «Mirar aves al final se convierte en una pasión. Cuando las miras de lejos y sin prismáticos, no te das cuenta de los rasgos de cada pájaro. Pero, al observarlas bien, te vas emocionando con que el gorrión tiene la garganta negra y la tarabilla, el pecho naranja. Esta emoción intento transmitir yo en las salidas que organizo, aparte de intentar conservar el medio ambiente y que el ecoturismo sea la principal motivación, en el sentido de disfrutar de las especies y el paisaje casi único de Fuerteventura».

Díaz es la autora de la imagen de esta tarabilla.
Díaz es la autora de la imagen de esta tarabilla.

Por este mismo afán de observar aves, se mueve en Estados Unidos unas 20 millones de personas y en Gran Bretaña un millón de turistas ornitológicos. Son unos visitantes respetuosos con el medio ambiente y alejados del todo incluido, que es un turismo poco sostenible. Entre el visitante interesado por las aves, Díaz Muñoz distingue dos tipos: el forofo que dedica todos los fines de semana a las salidas de campo de mirar pájaros; y el que, de la semana de vacaciones fuera de su casa, dedica un día a estas observaciones.

Casi todos estos visitantes hacen sus listas de aves captadas a través de los prismáticos o la cámara fotográfica. «En el caso de Fuerteventura, estos turistas tienen que pasar por lo menos una vez en su vida por aquí porque es donde único vive la tarabilla canaria».

Tras residir seis años en Lanzarote, esta naturalista se mudó a Fuerteventura hace tres años donde, cada vez que salía a observar aves, se encontraba a un turista perdido que le preguntaba dónde estaban la hubaras o los guirres. «Les indicaba dónde verlas hasta que pensé que iba a empezar a llevarlos yo misma y así nació Fuerteventura Birding», convirtiéndose en la pionera de este tipo de turismo en exclusiva y no combinado con senderismo.

Los imprescindibles

El amante de la ornitología no puede dejar de ver en la isla la hubara, el guirre, el halcón tagarote, por supuesto la tarabilla canaria o caldereta y otras especies y subespecies. Tampoco puede dejar de ver lo que cada estación trae como los charranes patinegros llegando a Morro Jable o ese momento tan crucial para las crías de pardela cuando, precisamente estos días, se echan a volar y abandonan el nido Eso sí, siempre respetando el código ético de observación de aves que estipula no acercarse a más de 200 metros de los lugares más sensibles para los pájaros como los nidos, ni tampoco molestarlas cuando están comiendo o descansando.

El ser humano, no duda en responder Uca Díaz cuando se le pregunta por el principal enemigo del objeto de su modalidad turística. «La gente que mira por un tipo de turismo de desgaste del territorio y los servicios, cuando yo estoy por otro tipo de economía más sostenible».