El 34% de las hubaras vive en la ZEPA de Monteagudo

Catalina García
CATALINA GARCÍA

O aves, o central eléctrica: ésa se la disyuntiva. O ambos, siempre que se construya en la zona de menor impacto, defienden el Cabildo y el Gobierno de Canarias que propugnan por ubicar la futura planta térmica en Monteagudo, parte de una ZEPA donde se refugian guirres y hubaras.

Fuerteventura tiene ocho Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), que aprueba el Gobierno de Canarias y que la Unión Europea refrenda. La última que se catalogó como tal es Llanos y Cuchillos de Antigua, donde se localiza Monteagudo, la zona propuesta para instalar la futura central eléctrica. Allí vive el 34% de la población de hubaras de la Isla (unos 63 ejemplares), dos o tres parejas de guirres que crían (subespecie endémica en peligro de extinción), engañamuchachos y otras especies prioritarias para los programas de protección y conservación impulsados por la Unión Europea.

En total, y según puede leerse en la página web de la Sociedad Española de Ornitología (SEO Birdlife), la ZEPA de Antigua alberga ejemplares de siete especies sedentarias y siete migratorias, entre ellas uno de los mejores núcleos de hubaras de la Isla y de engañamuchachos o corredor sahariano. Los cuchillos, volcanes y llanos de la zona, entre ellos Monteagudo, también son lugares importantes para otras aves como el guirre, la aguililla, el cernícalo, el halcón Tagarote y el cuervo. En las laderas, sobrevuela la tarabilla canaria, que es un endemismo restringido a Fuerteventura. La SEO también incluye otras especies de interés, entre endemismos y especies prioritarias a nivel europeo desde el punto de vista de la conservación, como la ganga, los pispos, el pedroluis y otras. Diez hectáreas

Aves aparte, en la ZEPA de Llanos y Cuchillos de Antigua crece la margarita amarilla (Publicaria canariensis), concretamente en el barranco de La Torre, destaca el naturalista César Javier Palacios, quien también incide en la presencia de dos tipos de lagartos: el atlántico y el canarión, que es una especie introducida entre los palos de los tomateros hace varias décadas.

En las 9.913 hectáreas de la ZEPA, el Gobierno de Canarias debe decidir ahora en qué lugar exactamente se construirá la futura planta térmica de la Isla, que requiere un mínimo de diez hectáreas, lo que dependerá de la mayor o menor afección al hábitat de estas aves protegidas por la Unión Europea por estar en peligro de extinción.

80% del espacio protegido

Casi el 80% del territorio majorero es espacio protegido en algunas de sus variantes, sea ZEPA, sea Lugar de Interés Comunitario (LIC), parque natural, monumento natural o paisaje protegido. La catalogación de Llanos y Cuchillos de Antigua como ZEPA surgió hace unos tres años, a raíz de que la Unión Europea denunciara a España por no cumplir con el estipulado porcentaje de territorio protegido.