Multan a los ‘water taxis’ con 3.000 euros por llevar turistas al Puertito

23/08/2018

Las empresas insisten en la legalidad de su actividad, puesto que el embarque y desembarque en el Puertito se permite por el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural Islote de Lobos

Jornada negra la de este miércoles para las empresas de water taxis que transportan turistas entre Corralejo e isla de Lobos. Los propietarios de estas embarcaciones comenzaban a recibir, de manos de la Policía Local de La Oliva, las primeras notificaciones de la Demarcación de Costas comunicándoles sanciones de «hasta 3.000 euros» por maniobrar en el Puertito de Lobos poniendo en peligro la seguridad de los bañistas. También se les obliga devolver a la Administración las cantidades cobradas a los clientes que estaban a bordo de los water taxis cuando se levantaron las actas. Sin duda es un duro golpe para un sector conformado por nueve empresas y que pone en peligro la supervivencia de al menos medio centenar de empleos en las instalaciones portuarias de Corralejo.

Las empresas de water taxis recurrirán las sanciones y no descartan una batalla legal que podría incluir denuncias contra el Ayuntamiento de La Oliva, el Cabildo e incluso la propia Demarcación de Costas. El sector de los water taxis insiste en que ejercen su actividad de una forma «totalmente legal». Sin embargo, una nota aclaratoria de la Demarcación de Costas, remitida al Ayuntamiento de La Oliva el pasado 30 de julio, señala que «no consta en esta Demarcación que exista ninguna autorización en relación al uso del dominio público marítimo-terrestre con carácter lucrativo de embarcaciones destinadas a excursiones marítimas turísticas costeras, ni al punto de embarque y desembarque fuera de la zona de servicio de los puertos en esa zona». Lo que no queda claro en la comunicación de Costas es si el Puertito de Lobos está incluido en esa presumida «zona de servicios».

Precisamente es a este último punto al que se agarran los empresarios de los water taxis para defender que no están haciendo nada ilegal. «Lo único que dice Costas es que no hay ninguna empresa que haya solicitado un permiso para desarrollar ningún embarque o desembarque fuera de las zonas permitidas. Pero es que nosotros no estamos desembarcando en una playa ni fuera del Puertito», explica Alien Alonso, portavoz de los water taxis. Alonso reconoce que los water taxis no tienen autorización de Costas «porque no la necesitamos, ni la hemos necesitado durante cuatro años, ni nosotros ni las demás embarcaciones que entran en el Puertito. En la ley está establecido que hay dos puntos para el atraque de embarcaciones: el punto A, que es el muelle exterior de Lobos, y el punto B, que es el de la lagunita o espigón conocido como el Puertito». Alonso se refiere aquí al Plan Rector de Uso y Gestión de Lobos, que, efectivamente, fija como lugares de embarque y desembarque tanto el muelle exterior como el Puertito. Por tanto, «no hay que tener ningún permiso, cuando necesitas un permiso es para desembarcar en la playa del Burro, por ejemplo, o en la playa de las Alcaravaneras, en sitios donde no está permitido».

Batalla por el reparto del pastel

La Policía Local de La Oliva ha dado traslado ya a la Demarcación de Costas de 18 actas contra los water taxis. Según el alcalde, Isaí Blanco, los informes de Policía y Costas reflejan «un problema de seguridad para las vidas humanas» en el Puertito. Efectivamente, hay un problema porque no existe separación entre zonas de baño y de barcos. Pero el problema no es nuevo; ha existido siempre. Las embarcaciones de particulares fondeadas junto a los bañistas son una estampa típica. Alien Alonso, portavoz de los water taxis, no entiende «que solo nos sancionen a nosotros y no a las embarcaciones de recreo y de pescadores que entran en el Puertito».

Alonso apunta a una persecución contra su gremio para favorecer los intereses de los barcos de línea regular, que, hasta hace unos años, tenían el monopolio del transporte de visitantes a Lobos. «Quieren demonizarnos haciendo creer a la opinión pública que los water taxis somos los culpables del descontrol de gente en Lobos, pero los barcos de línea regular dejan a 150 personas cada vez mientras el Plan Rector dice que solo pueden dejar a 50». Alonso carga también contra «familiares de políticos que hay ahora veraneando en Lobos y que han hecho una presión mediática y política para que nos eliminen del Puertito».

En el trasfondo de la polémica está la revisión del Plan Rector de Uso y Gestión de Isla de Lobos, que fijará la carga máxima por día de personas en el islote (actualmente es de 200, aunque siempre se ha incumplido sistemáticamente) y cómo se repartirá el jugoso pastel.

Los water taxis defienden su trabajo y reclaman un sistema de balizamiento en el Puertito para operar con todas las garantías de seguridad, o bien un pantalán de atraque junto al muelle exterior.