Negrín no advirtió de la cautela judicial

05/05/2018

«En ningún caso, NUNCA, escuché la expresión AD CAUTELAM en boca de Santiago Negrín». Así lo escribió ayer en su cuenta de la red social Twitter la consejera de Radiotelevisión Canaria María Lorenzo, que desmiente lo dicho por el presidente de dicho ente para justificar su freno a la adjudicación.

En la nota de prensa emitida el pasado miércoles por Santiago Negrín tras la reunión «informal» del Consejo Rector de RTVC, en la que informó del estado en que se encuentra el negociado sin publicidad para los informativos de Televisión Canaria, se recogía que en el acta de la reunión del día 11 para la apertura de sobres de las empresas licitadoras, Negrín había dejado constancia de que el procedimiento quedaba sujeto al devenir judicial -lo que se conoce como ad cautelam-.

La nota de prensa señala que Negrín recordó a los consejeros María Lorenzo y Alberto Padrón que «el día 11 de abril y tras las constantes reclamaciones de Videoreport Canarias, hizo constar en acta que la continuación del procedimiento de negociado se efectuaba ad cautelam señalando expresamente que ‘se pone en conocimiento de los licitadores que no se adoptará ninguna decisión sobre la adjudicación del contrato hasta que se confirme judicialmente que este órgano es competente para su tramitación’».

Frente a ese relato, María Lorenzo, que estuvo en las aperturas de los tres sobres, dejó constancia ayer que «nunca» escuchó esa advertencia sobre la cautela judicial en boca de Negrín, con lo se abre el interrogante de cómo el presidente de RTVC puede mencionar que hay un acta en el que sí se recoge esa mención. Lorenzo va a más y detalla: «Lejos de eso, a las alegaciones a Videoreport, la abogada de Negrín respondía avalando la legalidad del proceso SIN CONDICIONES».

Asimismo, cabe recordar que dos días después de esa reunión para apertura de sobres que menciona Negrín, éste compareció en el Parlamento y allí dijo que había un auto judicial que avalaba la legalidad de su actuación, sin mención alguna al controvertido «ad cautelam».