El presidente que quiere ser alcalde

16/07/2019

El líder del PSOE, Ángel Víctor Torres, toma posesión a las 12.00 horas de este martes como jefe del Ejecutivo de Canarias en una ceremonia en Santa Cruz de Tenerife a la que asistirá el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, como representante del Gobierno central.

Veinte años después de llegar a la vida pública como concejal en la oposición de Arucas, Ángel Víctor Torres toma hoy posesión como presidente del Gobierno de Canarias en presencia del ministro de Fomento, José Luis Ábalos. No ha sido una carrera fulgurante ni forjada a golpe de suerte. Su trayectoria le define. Meticuloso, concienzudo, una persona que no toma las decisiones a las primeras de cambio y, sobre todo, negociador y buscador de consensos hasta la exasperación. Lo que no le resta determinación.

Torres conoce la administración local desde el Gobierno y desde la oposición y valora el trabajo que hacen alcaldes y concejales -a uno y otro lado del poder- como gestores más cercanos a los problemas de la ciudadanía. De ahí su reconocimiento al final del discurso de investidura, en el que expresó su deseo de que el Gobierno de Canarias pudiera funcionar como un ayuntamiento de las ocho islas.

También en su recorrido al frente del partido en Gran Canaria -desde 2010 hasta 2017-, sustentó su poder en las agrupaciones locales. Su único momento de rebelión conocido dentro del partido fue como líder del movimiento Dando la cara, en el que acompañó a los dirigentes locales contra la política de su antecesor, José Miguel Pérez, para que el municipalismo estuviera mejor representado en los órganos de dirección del PSOE.

En este recorrido, ha tenido siempre a su lado -a veces se confunde quien es la sombra de quien- al líder de Gran Canaria, Sebastián Franquis, la persona que, según todos los indicios, será el hombre fuerte del PSOE en el Ejecutivo autonómico. Pero también cuenta con un núcleo duro que le ha acompañado desde el principio y que procede, fundamentalmente, de las agrupaciones locales.

Su discurso de investidura dibujó un programa de Gobierno de izquierdas y marcadamente social, una intervención buenista al que pocos podrían oponerse en su filosofía -mejor educación, menos listas de espera o que los niños de las islas coman todos los días-, pero adoleció de números y con pocas explicaciones sobre la procedencia de los recursos. En ese debate -no fue duro ni mucho menos-, sí quedó la impronta de Torres y con la que seguramente querrá dirigir este Gobierno. Tendiendo la mano a la negociación y a la participación de todos pero, tal como dejó claro en las réplicas- sin complejos y sin miedo a la hora de batirse en el terrero político.

Trayectoria
Concejal y alcalde de Arucas

Torres obtuvo su primer cargo público en 1999. En aquella fecha entró como concejal de la oposición en el Ayuntamiento de Arucas. Dos años después pasó a liderar la agrupación local y en 2003 pasó a ser el alcalde de este municipio grancanario. En este ayuntamiento volvió a cogobernar, en este caso como teniente de alcalde, entre 2009 -año en que también fue diputado nacional- y 2011, fecha en que recuperó la Alcaldía hasta 2015. En este tiempo presidió la Comisión de Educación, Cultura y Deporte de la Fecam.

vicepresidente del cabildo
Dirigente insular

Desde 2010 -y hasta 2017-, Torres lideró el Partido Socialista de Gran Canaria, cargo en el que sustituyó a José Miguel Pérez. Ya como dirigente insular, este licenciado en Filología Hispánica y con dotes para la literatura, fue el cabeza de lista de su partido al Cabildo de Gran Canaria en las elecciones de 2015. Durante la pasada legislatura, fue el vicepresidente de la institución insular y estuvo al frente de las consejerías de Obras Públicas y Deportes. Precisamente por la gestión de esta cartera fue denunciado por el portavoz de CC, Fernando Bañolas, como presunto autor de un delito de malversación en el uso de los recintos deportivos de Siete Palmas.

secretario general
Candidato a la Presidencia

En 2017, Torres dio un paso al frente y se presentó a las primarias para dirigir el Partido Socialista en Canarias, en ese momento liderado por una gestora tras la dimisión de José Miguel Pérez. Se enfrentó en este proceso a dos susanistas -la actual alcaldesa de Santa Cruz de Tenerife, Patricia Hernández, y el eurodiputado Juan Fernando López Aguilar- y se impuso después de una campaña dura. En su ejecutiva primó el equilibrio territorial frente a las tradicionales familias -con poca presencia de los sectores que representaban a sus adversarios-. Heredó un partido con una gran bronca interna, de la que daban cuenta la constitución de varias gestoras. En este tiempo, ha ido haciendo el partido a su mano, hasta llegar a las elecciones del 26 de mayo con la organización cerrando filas en torno a sus candidatos, la mayoría designada por acuerdo.