Marga Arnau y Candela Peña, en la segunda temporada de 'Hierro'. / Jaime Olmedo

¿Tiene razón Candela Peña? Así ven las series a las mujeres de más de 40

La actriz se queja de la falta de voces femeninas para mostrar en las pantallas un universo más amplio. Y no le falta razón a juzgar por los datos

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDA Valencia

Un tema recurrente en las entrevistas que ha concedido Candela Peña a propósito de la promoción de la segunda temporada de 'Hierro' (Movistar) ha sido el del papel que juegan las mujeres en la ficción según la edad que tienen. «A partir de los 40 nos escriben enfermas, enfadadas, puteadas», aseguraba la actriz en 'El País'. En otra charla para los diarios de Vocento volvía al asunto: «Yo veo series de tías de treinta años en las que el conflicto es que no llegan al orgasmo». Y trataba de explicar las razones por las que este tipo de situaciones se repetían constantemente en las pantallas. «Casi siempre nos escriben, nos dirigen y nos producen ellos (...) Nos tienen que dejar espacio a las chicas que escribimos, nos tienen que dar hueco para contarnos a nosotras desde otro lado», puntualizaba.

Por ese motivo ella trata desde hace años de sacar adelante una serie escrita, interpretada y producida por mujeres, 'Puerto y camino', la historia de dos ejecutivas que se plantean si han merecido la pena las renuncias que han tenido que hacer en su vida para llegar a lo más alto profesionalmente. Es un proyecto del que se lleva hablando más de ocho años, pero que nunca se ha llegado a materializar, lo cual ofrece una idea de cuánto cuesta levantar un trabajo así. Todavía no cuenta con cadena o plataforma detrás, aunque Candela Peña ha afirmado que ha mantenido varias reuniones para negociarlo.

Mientras llega toca revisar algunas ficciones televisivas recientes para detectar la imagen que proyectan de las mujeres. La propia Candela Peña puso su pica en Flandes con 'Hierro' hace un par de años al ser la primera serie de Movistar protagonizada por una mujer y además en un género, el thriller, en el que habitualmente los personajes femeninos son las víctimas y los masculinos llevan la investigación. Aquí se cambiaron las tornas. Con la veda abierta la misma plataforma presentó 'La unidad', con Nathalie Poza, como la jefa de la Unidad de la Investigación Policial contra el terrorismo yihadista. Las dos coinciden además en poner al frente a dos mujeres de más 40 años, que no dependen en la trama de ningún hombre, con carreras exitosas.

Un estudio del año pasado de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) determinaba que las series de televisión en España, dirigidas y creadas en su mayoría por hombres, continuaban «retroalimentando la cultura sexista» con roles manidos como el de la 'femme fatale' o el de la sumisa que acata lo que su pareja le dice.

Arriba, 'Patria'; debajo, 'Veneno' y 'La unidad'.

A pesar de esto el panorama va cambiando. 2020 fue un buen año en cuanto a representación femenina de todas las condiciones y edades en televisión. Ahí están las matriarcas de 'Patria' (cabezas visibles de un modelo familiar y del conflicto territorial) o las heroínas anónimas de 'Veneno', todas aquellas que como el personaje principal viven superando prejuicios y barreras. Desde luego estas formarían parte del grupo de 'puteadas', que describía Peña. Telecinco presentó su propia legión de 'Madres', sobre un grupo de mujeres que coinciden en un hospital donde están ingresados sus hijos y recuperó a las amas de casa enloquecidas de 'Señoras del '(H)ampa'. Ana Milán animó el confinamiento contando anécdotas sobre su vida a través de las redes sociales y Antena 3 vio la oportunidad de convertir eso en una obra con entidad propia. Leonor Watling y Emma Suárez encabezaron dos títulos dispares: la primera, la comedia 'Nasdrovia', sobre una abogada que al cumplir los 40 decide cambiar el rumbo de su vida y abrir un restaurante; la segunda, el thriller 'Neboa' sobre una teniente que se traslada a Galicia a investigar unos crímenes.

Una crítica recurrente en la televisión en general era que muchas actrices según cumplían años terminaban condenadas a ser 'la esposa de' ( Pilar Castro en 'Vivir sin permiso') o 'la madre de' ( Eva Llorach en 'Elite') en producciones de éxito. Precisamente para que esto no sucediese algunas estrellas internacionales se convirtieron en productoras para optar a papeles más diversos. Es el caso de Nicole Kidman y Reese Witherspoon, que crearon 'Big little lies' y después han aparecido en otras exitosas propuestas como 'The Undoing', 'Little Fires Everywhere' o 'The Morning Show'.

Un fotograma de 'Fleabag', de Phoebe Waller-Bridge.

La llegada de nombres como Shonda Rhimes o Jenji Kohan ha propiciado una representación más amplia del universo femenino y de sus preocupaciones. Autoras como Amy Sherman-Palladino ( 'Mrs. Maisel'), Lena Dunham ( 'Girls'), o Phoebe Waller-Bridge ( 'Fleabag') han permitido que las tramas de muchas mujeres en series fuesen más allá de si «llegan o no al orgasmo» (parafraseando a Candela).

En España el número de mujeres en labores de producción y guion es todavía bajo, sobre todo en puestos de poder. Solo hay que ver cuántas estuvieron capitaneando los títulos de 2020 ( Isabel Peña en 'Antidisturbios', Manuela Burló en 'Por H o por B'), Diana Rojo en 'Luimelia', Amanda Encinas en 'Campamento Albanta' o María López Castaño en 'Valeria'). El informe de CIMA refleja que el 78% de los puestos de dirección los ocupan hombres, otro 16% es autoría mixta y tan solo un 6% son mujeres. En cuanto a trabajos de producción ellos ocupan un 66,9% de los puestos. Es evidente, por tanto, que faltan proyectos como 'Puerto y camino', con representación eminentemente femenina. De momento este año Leticia Dolera volverá a ponerse a las órdenes en 'Vida perfecta' (que cuenta con dos directoras más) y Abril Zamora protagonizará, escribirá y dirigirá 'Todo lo otro' en HBO. Seguirán siendo, pese a todo, una excepción.