La contraofensiva ucraniana sigue avanzando: «Los rusos corren y nosotros los perseguimos»

Moscú «consultará» a la población para establecer las fronteras de las regiones ucranianas anexionadas

IÑIGO FERNÁNDEZ DE LUCIO

El avance de las tropas ucranianas continúa imparable en el frente del Donbás. Tras la toma de Limán, municipio clave de Donetsk que los invasores utilizaban como centro de transporte, Kiev ha anunciado este lunes la conquista de Torske.

El portavoz del Grupo Oriental de las Fuerzas Armadas ucranianas, Serhiy Cherevati, ha resaltado que unidades del Ejército «han tomado la aldea de Torske, en su camino a Kreminaya», antes de agregar que las fuerzas rusas «están intentando fortalecer sus posiciones en Kreminaya (en Lugansk) y construir defensas». Las autoridades rusas no se han pronunciado hasta el momento.

Es el último ejemplo del desmoronamiento de las tropas invasoras, incapaces de detener una contraofensiva que lleva en marcha un mes y que está permitiendo a los ucranianos recuperar grandes extensiones de terreno a marchas forzadas. «Los rusos se han estado retirando. Rompimos sus líneas y los hemos estado persiguiendo desde entonces». Así es como cuenta un voluntario estadounidense de 26 años al periódico 'The New York Times' el avance del Ejército ucraniano. «Básicamente, los estamos destrozando», asegura.

El Ejército ucraniano también ha experimentado avances en las últimas horas en otro frente, en el sur, en la provincia de Jersón, recientemente anexionada por Moscú. Un extremo que han reconocido las propias autoridades prorrusas. El jefe de la región, Vladímir Saldo, afirmó este lunes en una entrevista televisiva que la situación «es tensa». «En el área de Dudchany hay un avance y las tropas ucranianas han tomado algunos asentamientos». La zona a la que se refiere está en la orilla oeste del río Dnipro, a unos 40 kilómetros río abajo de los combates del día anterior.

La difícil situación militar de los rusos ha extendido el temor a una posible escalada del conflicto que desemboque incluso en una guerra nuclear. Muchos analistas en distintos medios y blogs consideran que las continuas pérdidas sobre el terreno, unido a la creciente soledad de Putin en Rusia hace temer que el líder ruso opte por apretar el botón rojo nuclear. El enorme descontento entre la población por una movilización parcial que se ha demostrado precipitada y chapucera acrecienta esta sensación.

Nadie se atreve a predecir qué pasaría entonces, aunque los expertos consideran que la inteligencia estadounidense, que se ha mostrado infalible en sus previsiones, detectaría la amenaza nuclear antes de que esta se llevase a cabo. Los drones y satélites vigilan muy de cerca los decenas de puntos desde los que el Kremlin podría lanzar los misiles.

Críticas internas

Tampoco ayuda la presión que diversos grupos radicales ejercen sobre el Kremlin. Es el caso del líder checheno, Ramzán Kadírov, que pidió el uso de «armas nucleares de baja intensidad», tras el desastre de Limán. El Kremlin ha contestado este lunes a su petición. «En tiempos difíciles hay que exluir las emociones», ha afirmado Peskov que, no obstante, ha evitado criticar a Kadírov.

Los avances ucranianos sobre el terreno llegan apenas unos días después de que Putin proclamase de manera oficial la anexión de cuatro provincias ucranianas: Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia. Este lunes el Kremlin ha informado de que «consultará» a la población sobre las fronteras exactas de estas regiones. «Seguiremos consultando a la población de estas regiones», ha dicho el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov cuando se le ha preguntado si Rusia estaba anexionando la totalidad o solo partes del territorio que ocupa en esas zonas.

Las regiones de Donetsk y Lugansk se anexionaron en su totalidad después de que Moscú reconociera la soberanía de los regímenes separatistas prorrusos a finales de febrero, justo antes del asalto ruso a Ucrania. Pero el Kremlin dijo la semana pasada que las fronteras de las regiones de Jersón y Zaporiyia debían ser «aclaradas».

Provincias ucranianas anexionadas por Rusia. / gonzalo de las heras

Despedido un comisario por reclutar a hombres que no valían

El Estado Ministerio de Defensa de Reino Unido ha destacado en su último informe el caos en la movilización de reservistas rusos. Las administraciones locales, según la inteligencia británica, reclutan a hombres que no responden a los criterios anunciados por el presidente ruso, Vladímir Putin, y el Ministerio de Defensa. Los oficiales de las tropas rusas desplegadas en Ucrania también se enfrentan a dificultades para entrenar a los reservistas que llegan y para encontrar soldados que lideren las nuevas unidades, destaca Londres. El gobernador de la región rusa de Jabarovsk, Mijail Degtiarev, ha informado del despido de un comisario militar porque la mitad de los reclutas que había seleccionado han tenido que ser devueltos a sus casas al no cumplir los criterios de la movilización.