El tabaco trazado ya está a la venta

21/05/2019

Ayer entró en vigor la norma que permite controlar el camino que siguen cigarrillos y tabaco de liar desde la fábrica hasta su venta. Nuevas exigencias se imponen para acabar con el contrabando. Los bazares, el último escalón de la cadena, desconoce en muchos casos los trámites a seguir para continuar vendiendo tabaco

Ayer, 20 de mayo, entró en vigor la nueva normativa de trazabilidad del tabaco que da cumplimiento a una directiva europea y que busca acabar con el comercio ilícito de este producto. Aparentemente, de cara al consumidor, no existen cambios sustanciales.

El fumador de cigarrillos o tabaco de liar -los dos productos obligados a control desde ayer, el resto serán trazados a partir de 2024- detectará como único cambio en las cajetillas un nuevo código alfanumérico impreso sobre un recuadro negro (como el que muestra la imagen). Ayer muchos bazares de la ciudad ya ofrecían en sus estanterías el nuevo tabaco trazado.

Este código, aparentemente insignificante, esconde detrás una rica información como el lugar, la fecha y la hora de fabricación, la identificación del productor, la máquina, el mercado de destino y la ruta de envío. Datos clave y únicos (no hay dos identificadores iguales) para impedir la comercialización de tabaco ilícito.

A este nuevo código se añaden una serie de nuevas exigencias impuestas a toda la cadena de valor -fabricantes, distribuidores, importadores, transportistas y puntos de venta- y que han obligado a realizar cuantiosas inversiones. Las cuatro fábricas que hay en España (todas en Canarias), han invertido varios millones de euros para adaptar sus líneas de producción a los cambios introducidos en el etiquetado y envasado, entre otros. La implantación no ha sido sencilla. Los mayoristas también han tenido que invertir en maquinaría para trazar los cartones de cigarrillos que compran y venden a los minoristas (entre los que se encuentran los 6.000 bazares que se estima que hay en Canarias) y transmitir esa información a las bases de datos de las autoridades.

Los bazares desconocen la nueva norma

Los supermercados e hipermercados y los bazares, último eslabón de la cadena, también están obligados a cumplir un requisito para poder comprar y vender el nuevo tabaco trazado: darse de alta como operador económico en la web de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT). Los primeros (Spar, Hiperdino...), que tienen en torno a 1.000 puntos de venta, han hecho el trámite sin problema.

Los segundos, los bazares, que suman unos 6.000 y están en manos de pequeños autónomos, desconocen esta nueva exigencia. El registro de la FNMT se puso en marcha el pasado martes y ayer, la mayoría de los bazares no se había dado de alta. De quince establecimientos visitados ayer en distintas zonas de la ciudad solo dos lo habían hecho y tenían su código de identificación. Uno de ellos el dueño del bazar Victoria, en Juan Manuel Durán, el ciudadano chino Minsheng Chen. «El mayorista nos informó hace una semana y lo hice sobre la marcha», dice Chen que regenta el bazar con su mujer Rong Wang.

César Setién, propietario del Bazar Farray también es de los pocos que ya tiene su código de identificación. «El trámite es muy sencillo» asegura Setién, que cree que el sistema tardará en estar plenamente operativo. «Muchos mayoristas están aún recibiendo las máquinas para trazar», indica Setién, que se enteró por el mayorista. «No ha habido información», indica.

Samuel López, de la Tabaquería El Puerto recibió formación de Philip Morris al ser un establecimiento preferencial de la marca y está en el proceso de darse de alta como operador. «La semana pasada estuve muy liado pero hoy mismo me pongo», indicó. Lo mismo señala Alejandro Ojeda, del bazar El Rubio de Oro, en Guanarteme.

Próximas fechas a tener en cuenta

1 de octubre de 2019. Será obligatorio trazar los paquetes de tabaco de las 9.000 máquinas expendedoras de las islas.

20 de mayo de 2020. No podrá venderse cigarrillos ni tabaco de liar sin trazar.

20 de mayo de 2024. Entra en vigor la obligación de trazar el resto de productos del tabaco.