Golpe al sector tabaquero de las islas

17/01/2019

La nueva normativa de trazabilidad, que entrará en vigor en mayo, pone en un brete a los puntos de venta de las islas y también a las fábricas de cigarrillos. Los primeros deben darse de alta en un registro que ha de crear el Gobierno de Canarias para poder vender. Sin este listado en funcionamiento no se podrá producir

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La aprobación a finales de diciembre de una norma que regula la trazabilidad del tabaco en España y que controla el camino que siguen los productos del tabaco desde su fabricación y hasta su llegada al canal minorista, ha puesto en un brete a los pequeños puntos de venta que hay en las islas y que superan los 6.000. También están en una situación complicada y corren el riesgo de desaparecer las 9.000 máquinas expendedoras que existen en todo el archipiélago mientras que las cuatro fábricas de cigarrillos del archipiélago están pendientes de que se cumplan las exigencias de la nueva normativa para seguir produciendo tabaco más allá del 20 de mayo, cuando entra en vigor.

La orden ministerial, publicada en el BOE el 22 de diciembre, responde a la necesidad de trasponer a España la Directiva 2014/40/UE sobre fabricación, presentación y venta de los productos del tabaco. Sin embargo, el Gobierno español no se ha limitado a aplicar las exigencias europeas como el resto de los países del entorno sino que ha ido un paso más allá y de ahí, las complicaciones para los bazares.

España va a obligar no solo a los considerados operadores económicos (fabricantes y mayoristas e importadores en el caso de la península) a seguir la trazabilidad del tabaco. También exigirá este control a todo pequeño punto de venta (incluidos los bazares) que coloque tabaco en máquinas expendedoras. La norma española, que entrará en vigor el 20 de mayo, considera a los bazares operadores económicos y les exige, también a ellos, trazar.

Esto les obligará a contar con sistemas para identificar las cajetillas y enviar la información a una base de datos, todo con un sobrecoste que en la mayoría de los casos no saldrá rentable. Así que, con probabilidad, muchos puntos de venta tendrán que retirar las máquinas automáticas, que representan el 15% de las ventas en las islas, y perder parte de su negocio.

El tiempo va en contra

El problema que se avecina en el mercado del tabaco no es exclusivo de Canarias. Se da en todo el Estado pero en las islas, en virtud de la libertad comercial que existe para la venta de tabaco al amparo del Régimen Económico y Fiscal (REF), la cosa se complica. A nivel nacional los puntos de venta están más controlados y se sabe que existen 13.000 estancos, perfectamente identificados y que suministran cigarrillos.

En Canarias no hay constancia exacta de los puntos de venta minoristas que hay. La Asociación Canaria de Industriales Tabaqueros (ACIT) calcula que hay unos 6.000 puntos de venta menor (bazares) además de 1.000 controlados por cadenas de distribución y en torno a 9.000 máquinas expendedoras, pero no hay control exacto.

Y es precisamente este uno de los principales hándicaps para la aplicación de la nueva norma. Cuando apenas quedan cuatro meses para entrar en vigor Canarias carece del registro de operadores al que obliga la ley y en el que deben estar inscritos todos los establecimientos que vendan tabaco. Es el Gobierno de Canarias quien debe crear ese mapa del mercado que hoy por hoy no existe y que requiere de tiempo. Para empezar, antes de su creación debe aprobar una norma para regularlo, difundirlo y lograr que los puntos de venta se inscriban.

A este problema se suma otro y es que para el 20 de mayo cada uno de los puntos de venta debe haber solicitado a la Fábrica de Moneda y Timbre, que es la entidad encargada del cumplimiento de la norma, un código de identificación (ID) sin el que no se podrá operar.

Sin todos estos trámites hechos las fábricas de las islas no podrán producir tras el 20 de mayo.

Las cuatro fábricas de cigarrillos de Canarias, pendientes del Gobierno

El tiempo corre en contra del sector tabaquero de las islas y no solo para los puntos de venta sino también para los productores.

Las cuatro fábricas de cigarrillos de Canarias -de Dos Santos, Landewyk, JTI y Tabsa y en las que también se produce para Philip Morris y BAT- no podrán seguir produciendo a partir del 20 de mayo si para entonces no está operativo el registro de operadores, al que obliga la nueva normativa y en el que deben estar inscritas todas las empresas que conforman la red de comercialización del tabaco (incluidos bazares y máquinas automáticas). La nueva norma implica cambios en el proceso productivo condicionados, precisamente, a la existencia de ese registro. Para crearlo, algo que compete al Gobierno de Canarias, es imprescindible aprobar antes una norma que lo regule. Demasiados trámites a cuatro meses de su aplicación.

16.000Puntos de venta. Hay en las islas. 6.000 son bazares, 1.000 pertenecen a cadenas de distribución y 9.000 son máquinas.

60% De las ventas. Se producen en pequeños puntos de venta, un 25% en cadenas comerciales y un 15% en máquinas.