Calviño. / Reuters

Calviño sostiene que pactar el plan de recuperación será «tan complicado» como antes de su caída

La vicepresidenta sugiere que fue uno de los pequeños países el que «no cumplió» con lo prometido para apoyarla en el Eurogrupo

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

La vicepresidenta económica del Gobierno, Nadia Calviño, hizo este viernes de tripas corazón tras el varapalo que sufrió el jueves por la tarde cuando vio frustradas sus posibilidades de convertirse en presidenta del Eurogrupo. Y lo hizo escenificando la fortaleza con la que teóricamente contará España frente a los 'halcones' europeos, los países que más restricciones exigen ante el fondo millonario de recuperación económica, y que fueron los que defenestraron su ascenso al cónclave de ministros del euro. Nadia Calviño descartaba este viernes que su derrota en la votación para presidir el Eurogrupo vaya a complicar a España la negociación europea sobre el fondo de recuperación, que será «exactamente igual de difícil» que antes de haber sido superada por su rival irlandés, Paschal Donohoe.

La responsable económica del Ejecutivo apuntó que «la negociación va a ser muy complicada, hoy y anteayer», en referencia a las dificultades para acordar las condiciones del fondo de recuperación que los países del sur (España, Italia, Portugal o Grecia) quieren menos condicionado; frente a los del norte (Países Bajos a la cabeza), partidario de más restricciones.

Calviño desveló también que este viernes mismo recibió una llamada de Donohoe en la que el irlandés ha trasladado su «aprecio» y «respeto» y para pedir que trabajen «juntos» durante su mandato. «Esta aproximación transversal es la que yo he venido defendiendo», ha revindicado, para después apuntar que no cree en una Europa «basada en clubes, en prejuicios o en etiquetas».

«Entre todos debemos trabajar juntos para llegar a los acuerdos necesarios y salir adelante lo mejor posible», defendía la vicepresidenta. A su juicio, no es «fructífero» seguir «dando vueltas» a su derrota de este jueves porque «la decisión ha sido tomada».

El 80% del PIB europeo

En cualquier caso, Calviño quiso zanjar cualquier especulación sobre unas malas relaciones entre los diferentes miembros del club de la zona euro. «No es fructífero seguir con este tema», indicó, frente a las insistentes preguntas de los corresponsales comunitarios de los medios de comunicación españoles en la capital belga. A renglón seguido, sí que quiso «agradecer» el apoyo que le habían prestado públicamente Francia y Alemania, dos economías «que representan el 80% del PIB», aclaró. Indirectamente señalaba a alguno de los países más pequeños que entre los 19 forman la zona euro. Desde Moncloa aseguraban tener el voto francés y alemán, así como el de Italia, Portugal, Grecia, Chipre, o Finlandia, entre otros. El 'sí' de alguno de los pequeños países quedó cuestionado.

Estas palabras llegaron apenas unas horas después de que el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, presentara la propuesta del plan de reconstrucción en el que las reformas tendrán que recibir luz verde de una mayoría cualificada de los socios europeos antes de recibir los fondos. Además, las ayudas se irán desembolsando en varios tramos a medida que se vayan completando una serie de criterios preestablecidos.

En cualquier caso, Calviño ha recordado que el Eurogrupo es un órgano informal en el que no se tratan cuestiones legislativas, por lo que todos los aspectos relativos al fondo de recuperación se debatirán en el Ecofin, el foro formal en el que participan todos los ministros de Finanzas de la UE y no sólo los del euro.

Por eso, ha preferido no establecer un «vínculo directo» entre la elección del irlandés Donohoe como presidente del Eurogrupo y «la forma en que se aborde el plan de recuperación para el conjunto de la UE», que «se discute en otros foros».

Preguntada precisamente por la nueva propuesta que ha presentado el presidente del Consejo europeo, Charles Michel, tanto para el fondo de reconstrucción como para el presupuesto de la UE a largo plazo (MFF), la vicepresidenta ha apostillado que no ha estudiado «el detalle» de la misma todavía. «Es una base que servirá como paquete para la discusión de los líderes (en la cumbre de los días 17 y 18), la vamos a analizar en detalle y se definirá cuál es la posición de nuestro país después de haber podido considerar todos los matices y detalles que contiene», apuntaba.