Ramírez, presidente de la UD, departiendo con García Pimienta en Barranco Seco. / ud

El gran golpe y en casa del líder

La UD persigue este viernes (17.30 horas, Movistar LaLiga) un triunfo que multiplique su velocidad camino de la promoción de ascenso

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Tal y como va la UD, a toda pastilla y a lomos de cuatro triunfos consecutivos, lo que hace unas semanas podría interpretarse como ir al matadero, léase Ipurúa y como un Éibar líder, hoy se percibe como una oportunidad. No es más complicado meterle mano al conjunto armero que hacerlo al Valladolid, y ya se sabe como fue la película en Pucela con ese gol de oportunismo puro firmado por Sadiku.

Asoman argumentos y de sobra para permitirse otro guion similar en esta jornada, por mucho que las complicaciones estén a la vista, y con ese ánimo pujante acude Las Palmas al cruce, sabiéndose capaz de todo y en un estado mental insuperable.

No hay equipo en la categoría que haya obrado el levantamiento exhibido por el de García Pimienta, un mes atrás en la lona y ahora considerado en el grupo de candidatos y sin discusión alguna. Premio a su regularidad y orgullo, también a la persistencia, porque nadie dudó de su calidad pero, durante largo tiempo, sí arrojó incógnita su capacidad competitiva, la de ganar cuando tenía que hacerlo.

Ese hábito indispensable para posicionarse entre los elegidos es lo que ha cogido de un tiempo a esta parte, con suficiente tramo por delante para dar forma y sentido a la montaña de puntos de las jornadas precedentes.

Pero toca seguir, ha advertido Pimienta, conocedor de que quedan curvas sinuosas, de que hay que remar hasta el final guardando un equilibrio. Los números del Éibar como local son indicativos: únicamente una derrota, y en agosto ante la Ponferradina, que se dice pronto, y doce triunfos, lo que le convierten en el anfitrión más solvente. Por algo va como va.

Eso sí, solo ha sacado uno de sus últimos cuatro compromisos y siente de cerca la amenaza de poder perder la plaza de ascenso directo con el Valladolid, tercero, a dos puntos.

Renacer

Esto es, urgencias cuando no las preveía y en trayectoria opuesta a la UD, de más a menos. Garitano, que domina el patio , ya se ha encargado de lanzar flores a la UD aludiendo a su poderío y talento con la pelota que, a su juicio, le deja sin comparación en la categoría, un ejercicio sumisión ficticio. No habrá alfombra roja ni se espera. Habrá que combinar violines con piernas, arte con sudor. Por ahí está el camino de prosperar en una plaza de las más caras de Segunda.

La fórmula de recuperar a Jesé para la causa, medida previsible tras su última suplencia por indisposición, con Viera y Kirian a los mandos, incluyan también a Cardona en el lateral zurdo, parece la elegida para el abordaje.

Con un adversario cómodo en el cuerpo a cuerpo, que buscará un partido sin transiciones cortas, adecuado a su estilo directo, se impone tirar de personalidad y n o renunciar a la propuesta que ha llevado al equipo a este punto culminante, sin depender de nadie y sabiendo que con sus propios méritos le alcanzará para alcanzar la cima propuesta.

La fiabilidad adquirida acrecienta la apuesta ganadora, la táctica sin retrovisor y de ir a buscar al Éibar. No sabe especular la UD y tampoco conviene en faenas de este calibre, más cuando ganar sería un avance cualitativo de cuidado y no hacerlo tampoco supondría dramas.

Alineaciones probables:

Eibar: Cantero, Etxeita, Sergio Álvarez, Arbilla, Aketxe, Javi Muñoz, Expósito, Toño García, Corpas, Fran Sol y Stoichkov.

UD Las Palmas: Álvaro Valles; Álvaro Lemos, Coco, Raúl Navas, Sergi Cardona; Kirian, Mfulu, Jonathan Viera; Jesé, Sadiku y Clemente.

Árbitro: José Antonio López (comité cántabro).

Estadio: Ipurua

Hora: 17.30.