Kirian festeja junto a Moleiro, el gol que dio la victoria a la UD Las Palmas sobre el Amorebieta. / LALIGA

Kirian, el resurgir de un pelotero con mucha clase

En el punto de mira. El futbolista de Candelaria se ha convertido en uno de los protagonistas del buen momento del equipo y de la Liga

PEDRO GARCÍA Las Palmas de Gran Canaria

Kirian, cuando ejercía como alcanzapelotas -término que utilizan en el fútbol argentino para referirse a los recogepelotas- en el estadio Heliodoro Rodríguez López, era un joven prometedor de la cantera blanquiazul que esperaba con impaciencia detrás de cada portería que llegara el gol de su equipo para celebrarlo, entre ellos alguno de los que recibió en más de una ocasión la UD Las Palmas en muchas de sus visitas al templo tinerfeño. Ni se le pasaba por la cabeza que algún día defendería la elástica del club amarillo. Y es que el mundo del fútbol está plagado de este tipo de anécdotas que lo hacen tan imprevisible en ocasiones, peculiar y bonito, en otras.

Hacía mucho tiempo que la grada del Estadio de Gran Canaria no gritaba con tantas ganas y emoción el gol de un futbolista tinerfeño -Kirian es natural de Candelaria- vestido de amarillo.

El pasado sábado, su volea con ese particular golpeo con la pierna derecha, y que sirvió para sumar la cuarta victoria consecutiva de una UD imparable, bien vale para soñar por un ascenso.

En lo que llevamos de temporada, ha logrado cinco dianas (tres en las últimas jornadas). Sus víctimas han sido, el Real Oviedo, el que valió para ganar el derbi en Tenerife (0-1), el de hace una semana en Ponferrada, y el referido frente al Amorebieta.

A sus 26 años, este jugador de aparente carácter tímido, pero que esconde detrás temperamento y personalidad en la cancha, alcanza su momento más brillante desde que se hizo profesional. Es el resurgir de un pelotero con mucha clase, que atesora unas condiciones técnicas envidiables. Es un gran pasador, de excelente visión de juego, con buen golpeo de pelota. Lo tiene todo para ser indiscutible, y desde que se lo empiece a creer más, jugará en el equipo que se proponga.

Con Las Palmas tiene contrato en vigor hasta junio de 2023 y el destino camina hacia una ampliación de contrato, pero ya empiezan a oírse pasar las hojas de las libretas de los secretarios técnicos de importantes clubes de España, Inglaterra o Alemania con el nombre de Kirian escrito en letra pequeña. Porque hay que recordar que clubes como el Swansea City (fichó a Roque Mesa) y el Leipzig (se llevó al portero Josep Martínez), siempre merodean el recinto de Siete Palmas en busca de alguna perla escondida de la conocida cantera canaria.

Un centrocampista descubierto por el departamento de captación y formación del club que saltó a Gran Canaria en la temporada 2017-2018, y en el que siempre creyó Pepe Mel. Un protegido de Jonathan Viera, porque el gran capitán siempre va a defender el talento innato y al futbolista que es capaz de pensar segundos antes que el contrario, ese selecto grupo de futbolistas que hoy en día están en peligro de extinción.

Decía hace tiempo el veterano jugador alicantino, Paqui que «hay futbolistas de entrenamientos y otros de partido». Ver entrenarse a Kirian es una delicia. Lo hace todo bien. Sin embargo, luego, a la hora de la verdad, le cuesta sacar a relucir su calidad. Ahora parece que ha perdido el miedo y su madurez le ha llenado de confianza. García Pimienta dijo después del partido frente al Amorebieta que se había «llevado una grata sorpresa con Kirian, aunque ya lo conocía». El mismo entrenador barcelonés que no lo puso en su debut frente a la Real Sociedad B. Días después, alguien le susurró al oído en Barranco Seco que el dorsal 20 en la camiseta era el jugador ideal para su manera de entender el fútbol. El tiempo le ha dado la razón.