«Espero volver a pelear antes de septiembre»

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20/05/2019

Tras ser intervenido de una fractura en el segundo metacarpiano de su mano derecha en febrero, el peleador grancanario, el primer español en ganar el TUF y una pelea de la UFC, encara la recta final de su recuperación en la isla y explica a CANARIAS7 sus nuevos retos. Quiere volver a pelear en verano, como muy tarde en septiembre, y mientras se prepara da charlas de cómo afrontar el acoso escolar.

— ¿Cómo está tras la operación?

— La mano está mejor, pero aún no es el momento de forzar. No estoy pegando, pero estoy haciendo más trabajo físico. Se trata de un problema de huesos y hasta que no se pegue del todo, hasta que la densidad del callo no sea buena, no voy a forzar. Me hice una radiografía hace unos días y todo va bien, pero necesito más tiempo. No me saltaré plazos.

— ¿Le frustra este parón en la UFC?

— Sé que es la última fase de mi recuperación y debo tener paciencia. He peleado lesionado y sin tener la cabeza al 100%, pero sé que ahora lo estoy haciendo bien y eso me compensa. Antes no respetaba las recuperaciones y peleaba condicionado. Ahora que empieza una nueva etapa en la que habrá más exigencia quiero tener la conciencia tranquila de que he hecho todo bien. Tengo un buen contrato con la UFC por tres años y quiero hacer las cosas bien.

— ¿Siente presión por ser UFC?

— No. Ellos tienen muchas ganas de verme pelear, de hecho me han llamado para una pelea que me interesaba mucho en julio, pero doy cada paso de la mano de los médicos, que son los que me marcan los tiempos. La UFC tiene muchas ganas de que pelee, y yo también, pero no quiero arriesgar. Si pierdo, que sea por un fallo técnico o porque mi rival fue mejor, no porque esté condicionado.

— ¿Qué plazos tiene para volver?

— Llevo dos semanas de entrenamiento físico y si tuviese la mano bien pelearía en julio porque tengo margen, pero no puedo. No quiero recaer. Me costó llegar a la UFC, incluso tuve que entrar en el programa de televisión que no me convencía, pero lo hice y gané el TUF. Una vez en la UFC no quiero darme prisa, quiero dar mi mejor versión. Me gustaría llegar al Top 15 al menos, pero si estoy bien no sé hasta dónde puedo llegar. Espero que en septiembre pueda pelear seguro, pero si la cosa va bien puede ser en agosto o, incluso, a finales de julio.

— ¿Cuál es su plan de entrenamiento?

— Con mi entrenador Rayco estoy haciendo mucho físico, me tengo que poner más fuerte. Puedo agarrar mancuernas y le pego un poco al saco. Pero nada de impacto. Y también estoy cuidando mucho la alimentación. Creo que todo empezará mas fuerte en junio, pegando y haciendo sparring. Y seguro que será fuera de las islas. Ojalá se pudiera hacer un campamento en Gran Canaria, pero para eso hace falta que se impliquen las instituciones además de los patrocinadores privados.

— ¿Se fue a dar la vuelta al mundo para dirigir todo lo que ha logrado?

— Sí. Tanto en las islas como en la península noté la trascendencia de lo que he conseguido. En todos los sitios me preguntan qué tal las peleas y me felicitan por ser UFC. Es una locura, agradezco todo el cariño. Aquí en Canarias la gente está más acostumbrada a verme, he despertado más admiración o reconocimiento ahora fuera. He sido el primer español en conseguir tantas cosas que ya no lo veo como algo excepcional. Nadie ha conseguido tres mundiales de lucha en un fin de semana, pero la UFC es lo más sonado que he hecho y lo noto en la gente que me felicita. Ahí si noto un poco más de presión, porque quiero cumplir con las expectativas de la gente que me sigue. Tarde o temprano perderé, y estoy preparado para ello, pero ya es un éxito haber llegado.

— ¿Se siente más valorado fuera?

— Quizás aquí me conocen más, no esperaban que llegase tan lejos en el barrio o puede haber más prejuicios hacia mí por el pasado o algún error que haya podido cometer, como cualquier ciudadano, y que ha trascendido. Precisamente me cambié el nombre y el apodo (Juan Espino, El Guapo se le conoce en la UFC) para desligarme de todo eso. Algunas personas cuestionan mi éxito, cuando todo lo que he conseguido me lo he currado. Antes me afectaba, ya no. Me preocupa más mi conciencia que mi reputación.

— ¿Cómo lleva la fama mundial tras entrar en la UFC?

— Le pongo un ejemplo. El otro día fui a un campeonato que presentaba Francis, el entrenador de judo de toda la vida, y después de hablar de todo lo que había logrado el olímpico Aythami Ruano habló de mi como uno de los mejores luchadores de todos los tiempos y me ruboricé porque me ponían a la altura de Aythami, Santiago Ojeda, Tito Cáceres u otros tantos luchadores que han sido mis ídolos toda la vida. Que me comparen con ellos para mí es un honor, me siento muy orgulloso porque todos ellos han sido mis grandes referentes y son leyendas.

— Da charlas para ayudar a niños que, como usted, sufren acoso escolar.

— Me han acusado de ser oportunista por hacerlo ahora, cuando llevo muchos años yendo a colegios o a los centros que me lo propongan. Todo lo que se recauda en algún acto en el que participo se dona. Llevo yendo a un colegio de Jinámar desde 2015, cuando ni siquiera aún me habido ido a Estados Unidos para intentar entrar en la UFC. Es un tema personal que lo hago sin ánimo de lucro. En su momento sufrí bulling y lo hago por aquel niño que fui. Y pongo mis visitas en redes sociales para que contacten conmigo e ir a otros centros. Ahora es cuando menos necesidad tengo de hacerlo público. Es una iniciativa personal que me quita tiempo, a veces vivo situaciones incómodas, pero lo hago para contribuir como deportista a la sociedad.

— ¿Cómo enfoca esas charlas?

— Yo propongo fases, como si fuera una escalera. Les doy trucos. Primero dejar que la otra persona se calme e intentar hablar con ella. Si no es posible, ir a los profesores, tutores o familiares para que medien. Tenemos que hablar y negociar para buscar una solución. Me han sacado incluso ejemplos personales de situaciones que han salido a la luz en redes sociales, y en ese caso les explico que no me quedó otro remedio que defenderme tras intentar solucionarlo. El mal está en la calle, pero siempre hay opciones de solucionar los problemas.

— ¿Qué le queda por conseguir?

— Voy a por todo, quiero ser el mejor en la UFC. Pero ya no es una obsesión, no es un sueño enfermizo. Ahora quiero disfrutar de haber conseguido mi sueño. Ya soy UFC, solo me queda ser top».