Adargoma de 1947 que se hizo con la Copa recién creada. / c7

El inicio exitoso del Adargoma con la Copa del año 1947

El equipo de San José se alzó campeón de la edición inaugural de este torneo y dio comienzo a una gran trayectoria que llega a la actualidad

PEDRO REYES Las Palmas de Gran Canaria

El año 1946 fue el del inicio de las competiciones oficiales por equipos en Canarias después de la creación de las federaciones provinciales respectivas. En dicho año, solo hubo una liga provincial y los dos primeros disputarían el título regional, que correspondió en ambos casos a Los Guanches de Arucas y al Ajódar como subcampeón también de ambos torneos.

En diciembre, la Federación Provincial creaba una nueva competición, la I Copa de Las Palmas, que comenzaba con polémica, pues había un cambio de normativa ya sea en la manera del agarre como en el número de luchadores que podía tumbar cada uno, con el objetivo de darle a los equipos mayor oportunidades, en especial a los que no tenían hombres capaz de llevar a la arena todo el conjunto contrario, pensando en luchadores como José Rodríguez, el Faro de Maspalomas o el Pollo del Buen Lugar.

El trofeo había que ganarlo dos años consecutivos o tres alternos para quedárselo en propiedad. La norma de agarre sería la de mano abajo, lo que llevó en dicha época a una polémica entre equipos, luchadores y aficionados, ya que no era el agarre natural en Gran Canaria y tenía muchos detractores. También se establecía que un luchador solo podía tumbar un máximo de cuatro contrarios y después tenía que retirarse.

Con estas premisas, y a pesar de la oposición a las mismas, la federación se mantuvo firme y estableció un calendario en el que el primer encuentro sería el Ajódar y Los Guanches, el 30 de diciembre de 1946, con los de Arucas, con muchos problemas y varias bajas, entre las que estaba el Pollo de Buen Lugar, no opusieron resistencia a los guienses, 12-5. Araña había tirado a cuatro adversarios, pero al tener que retirarse ya con la nueva norma, daba el triunfo a sus adversarios, quedando establecida la polémica por ello.

En la segunda fecha, ya salían a escena los dos equipos que faltaban, con el Adargoma que se las vería con el Tumbador. A pesar de haber perdido al Faro de Maspalomas, que se iría a Telde, al nuevo equipo que se iba a fundar, el Castro Morales, 12-2 fue el marcador para los de San José. Hubo falta de práctica para los mandadores en aplicar la nueva normativa. Los propios medios de comunicación se hacían eco en sus crónicas de ello y de los graves errores cometidos. El Palmero y el Pollo de Doramas se bastaron en el Adargoma para eliminar los mejores hombres del conjunto del Puerto.

El Tumbador daba la sorpresa en la siguiente jornada al derrotar 12-4 a Los Guanches, sin Manuel Marrero . Los Casañas, Juan Gutiérrez, Naranjo I y II, junto a Marón, se bastaron para dejar a los de Arucas casi sin opciones de triunfo en la competición al acumular dos derrotas consecutivas.

La cuarta luchada ofrecía un duelo en la cumbre, Adargoma y Ajódar, los dos grandes favoritos tras las derrotas de Los Guanches. En una luchada donde las crónicas de la época dicen que pudo vencer cualquiera, después del 5-5. El Palmero pudo con Artillero y Seito. El propio Palmero, Cándido Matoso y Polonio dejaron el definitivo 12-5 y el liderato en solitario para los capitalinos.

Gran igualdad

En la quinta jornada, Ajódar y Tumbador se disputaban dos puntos de oro por la segunda plaza y el poder pelearle el título copero al Adargoma. Las reseñas periodísticas hablan de un triunfo apurado del Ajódar, 12-9, ante el Tumbador que llevó la iniciativa hasta el final, pero según Falange, «apreciaciones arbitrales perjudicaron gravemente al Tumbador que tenía un triunfo claro y terminante. Aunque algún sector del público opinaba lo contrario».

Finalizaba la primera vuelta con un interesante Los Guanches, que no habían puntuado, y el líder Adargoma, ahora favorito al título copero, que se lo llevaría el que ganara la liguilla. El posible enfrentamiento entre el Pollo de Buen Lugar y El Palmero tenía entusiasmada a la afición. El Adargoma fichaba al Pollo de Valle Guerra para la luchada y se estimaba que también Abel Cárdenes, aunque al final no participó. El resultado fue demoledor, porque ganaban los capitalinos por 12-2 a Los Guanches, en una curiosa luchada, en la que los dos mejores hombres locales, el Palmero y el Pollo de Valle Guerra, serían derrotados por el Pollo de Buen Lugar, haciendo los dos únicos puntos de su equipo y que después se retiraría por no estar en condiciones.

Fuertes críticas nuevamente a la táctica de Los Guanches, en el que Araña y el Canario serían eliminados prematuramente por no elegir mejor las sillas, a juicio de Falange. «Parece que los clubes no se han enterado del sistema de los 4, que permite que un luchador se elimine solo», sentenciaba el columnista A. Palmada.

La segunda vuelta comenzaba con la retirada de Los Guanches ante el Ajódar que dejaba ya la competición en cosa de tres y donde todos, según los resultados, tenían opciones de ser campeones, aunque en caso de empate, el título se resolvería en una luchada de desempate según la normativa aprobada para la competición.

Emociones para la afición

Adargoma y Tumbador se verían nuevamente las caras, pero donde los capitalinos tenían como nuevos hombres, además del Pollo de Valle Guerra, al coloso Abel Cárdenes, que acompañarían a los mejores luchadores del equipo de San José. La luchada no tuvo historia por el claro triunfo adargomista por 12-4, a pesar que el choque estuvo igualado hasta el 4-4, pero entre José González, el Palmero, Polonio y Matoso acabaron con la resistencia del modesto equipo del Puerto que lideraba Marón.

La penúltima jornada quedaba para que el Ajódar y el invicto Adargoma midieran sus fuerzas. Si vencían los hombres de Mujíca, serían los ganadores, pero si lo hacían los de Guía y después también derrotaban al Tumbador en la jornada final, habría que ir a una luchada de desempate. El Adargoma se hacía con los servicios de los veteranos luchadores palmeros, Juan Primera y su hermano Luciano, mientras que había dudas de algún fichaje del Ajódar para el encuentro que tenían que ganar.

El triunfo fue para los de Guía por 11-8, impidiendo el título para el Adargoma. Las crónicas hablan de una luchada espectacular por ambos bandos, como el Pollo de Anzo y el Pollo de Doramas que pusieron el público en pie, o entre el palmero y Cubanito II que se fueron lucha a lucha, aunque vencería el palmero. Faustino Padrón y Artillero fueron de los mejores del conjunto norteño. Por su parte, el Palmero logró los cuatro puntos y se mantuvo invicto, pero su equipo perdía la luchada.

En la última luchada de la liguilla y sin gran asistencia de aficionados, pensando que el resultado sería claro, el Ajódar pudo con el Tumbador, no sin sufrir porque los luchadores del Puerto reaccionaron después de comenzar un 7-1 en contra, gracias a Cubanito I que hizo sus cuatro puntos. Entre Marón y Naranjo I llevaron la lucha arriba. A Marón después de tres tumbados, se le salía el hombro y tuvo que abandonar ante Artillero. Por su parte Naranjo I dejaba fuera a cubano II, Artillero, Calero III y Guajiro, pero esos puntos no evitaron a la derrota, dejando empatados en la primera plaza al Ajódar y el Adargoma. La luchada de desempate decidiría la I Copa de Las Palmas.

El 30 de marzo de 1947 fue la fecha histórica en la que se decidía la primera Copa de Las Palmas y que registró un lleno histórico en el Campo España para un encuentro de clubes. La reclamación del Ajódar por la posible alineación del veterano Juan Primera enrareció el ambiente, aunque caería a las primeras de cambio con el Canario y no fue importante para la luchada la participación del luchador palmero.

Con la presencia de las primeras autoridades de la capital y de la isla, el Adargoma se hizo con la victoria por 12-8, inscribiendo su nombre como el primer club en ganar el torneo de copa.

Según Falange, «ganó Adargoma de la misma manera que pudo hacerlo el Ajódar porque el encuentro era un clásico a cara y cruz, pero la moneda cayo cara, aunque bien pudo caer de canto si Guajiro elimina a Polonio y al Pollo de Pájara, pero no fue así para regocijo de los adargomistas».

El choque llegó a estar 8-8, aunque Matoso había hecho sus cuatro puntos para Adargoma y entre ellos, derribó al Pollo de Anzo, además que el palmero se deshacía de cubano II. La igualada venía de la mano del Guajiro a costa del Pollo de Adargoma, aunque posteriormente caía con Polonio y el palmero remataba el triunfo dejando fuera de brega a Calero III y Artillero.

El título se fue para las vitrinas del conjunto de la franja roja en el pecho. Fue su primer campeonato oficial y el inicio de una larga trayectoria deportiva llena de éxitos.