Liga 2022-23

La Liga reverdece laureles

Mientras el Real Madrid refuerza un bloque ganador, un Barça aupado por las palancas de Laporta revienta el mercado en busca del cetro perdido

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

El comienzo de la Liga 2022-23 llega con el campeonato revitalizado por los dos gigantes españoles. El Real Madrid asume la defensa del inesperado y por momentos épico doblete Liga-Champions de la pasada campaña reforzando un bloque ganador con los fichajes de Aurélien Tchouaméni y Antonio Rüdiger. Por el primero podría llegar a pagar 100 millones de euros al Mónaco (80 fijos), mientras el segundo llegó gratis del Chelsea tras concluir su contrato.

Puede que no esté el deseado Kylian Mbappé y que se detecte cierta debilidad en el frente de ataque blanco ante una hipotética ausencia de Benzema, santo y seña del gol en Chamartín, pero el rendimiento inagotable de la vieja guardia, un centro del campo suplente más que pujante que ya es garantía de futuro, la amplísima nómina de recursos en defensa, la seguridad absoluta con la presencia de Courtois y el desequilibrio del propio Benzema o Vinicius son argumentos de peso para tener en cuenta al campeón.

El poderoso Madrid tendrá esta vez enfrente a un Barcelona de primer nivel, con el objetivo de volver a aspirar a todo tras dos cursos para el olvido en el Camp Nou. La realidad azulgrana tiene poco o nada que ver con lo que ocurría hace solo un año en Can Barça. Y es que las ya famosas palancas económicas de Joan Laporta, que no son otra cosa que una venta de activos del club que permiten desbloquear sus posibilidades de inversión, han propiciado el crecimiento exponencial de una plantilla que vuelve a aspirar a todo dada la amplia y sugerente nómina de futbolistas a las órdenes de Xavi.

Lewandowski, un '9' de época; Koundé y Christensen para dotar de la seguridad defensiva que brilla por su ausencia en los últimos tiempos; Kessié como otra opción en el centro del campo y Raphinha y la continuidad de Dembélé, cuchillos por las bandas. Poco tiene que ver la sensación entre la parroquia azulgrana antes de esta Liga respecto al ambiente de depresión general instalado en el Barça al comienzo del curso pasado, cuando la inesperada salida de Messi sumió al club catalán en la más profunda oscuridad.

Ahora, tras una inversión de más de 150 millones de euros que parecía imposible antes de que la directiva de Laporta lograse la aprobación de la asamblea a la venta de un porcentaje apreciable de sus derechos de televisión (25%) y de 'marketing' (49,9%), junto a una parte de la sociedad Barça Studios (49,5%), los culés vuelven a mirar de tú a tú al eterno rival. Promete esta Liga toda la pelea y la emoción que no tuvo la última, dominada por el Madrid.

Dudas en el Sevilla

Entre los dos gigantes aspira a colarse de nuevo el Atlético, después de un decepcionante intento de defensa del título logrado en 2021. Argumentos tiene Diego Simeone, que necesita principalmente el esperado salto de rendimiento de dos futbolistas diferenciales, Antoine Griezmann y Joao Félix. También serán importantes los goles del retornado Morata, al que el Cholo ha acabado por integrar en su equipo consciente de que pese a las discrepancias del pasado, el punta madrileño puede aportar la capacidad realizadora que el físico ya no le permitió dar a Luis Suárez la pasada campaña.

Los tres más grandes del fútbol español llevan una década copando el podio liguero y no parece que esta jerarquía vaya a romperse en la temporada 2022-23. El Sevilla lleva ya varios años aspirando a invertir esta tendencia aunque se planta en la línea de salida con muchas dudas. Lopetegui afronta su cuarto proyecto en el banquillo del Sánchez Pizjuán con dos bajas capitales. Ya no están en Nervión Koundé y Diego Carlos, la pareja de centrales sobre la que se han cimentado los más recientes triunfos sevillistas.

A cambio llegan Marcao, sin continuidad en pretemporada por problemas físicos, y el lateral izquierdo Alex Telles, por lo que a falta de más refuerzos en la parcela defensiva el rendimiento inmediato del Sevilla es una incógnita. El fichaje de Isco saca una sonrisa a Lopetegui, el técnico que más ha confiado en el talento del malagueño, ante su última oportunidad para relanzar una carrera venida a menos.

Se abre la posibilidad de luchar por la cuarta plaza de Champions y los aspirantes son principalmente tres. Betis, Real Sociedad y Villarreal, tres proyectos consolidados, instalados ya en las competiciones europeas en los últimos años pero con la firme convicción de dar un paso más. El conjunto bético del consolidado Pellegrini mantiene su potencial con la incorporación del prometedor brasileño Luiz Henrique, el equipo donostiarra ha tirado la casa por la ventana con una inversión de más de 30 millones de euros en los fichajes de Brais Méndez, Mohamed-Ali Cho y Takefusa Kubo y el Villarreal apuesta por la continuidad con el plus de la experiencia que aportan las incorporaciones de Pepe Reina, José Luis Morales y Kiko Femenía.

A partir de ahí la igualdad es la nota predominante en los últimos años, con plantillas que en función de su rendimiento perfectamente pueden pasar de soñar con acercarse a la zona noble a asomarse al abismo del descenso o viceversa. La clásica continuidad en el Athletic se ve aderezada por el regreso del Txingurri Valverde, suficiente para estimular a una afición que siempre mira hacia arriba. Más complejo resulta evaluar las posibilidades del Valencia de Gattusso, sobre todo después de las malas experiencias de Javi Gracia y Bordalás, dos técnicos interesantes que se toparon con la más que discutible gestión del empresario asiático Peter Lim.

La tranquilidad de Osasuna con el proyecto de Arrasate, la apuesta del Celta por bucear en mercados menos habituales, la capacidad realizadora del Espanyol de Raúl de Tomás y Joselu, el potencial del Getafe, la habilidad del Rayo Vallecano para reforzarse a coste cero o el potencial económico del ascendido Almería de capital saudí también aspiran a animar la zona media de la tabla. En cualquier caso, el primer objetivo pasa por evitar una zona roja que también tratarán de dejar lejos sufridores del último curso como el Elche, el Mallorca o el Cádiz, junto a retornados entre los mejores como el Valladolid y el Girona.