Los jugadores del Real Madrid celebran el 3-1 marcado de penalti por Benzema. / reuters

Semifinales | Vuelta

Milagro a milagro, el Real Madrid se planta en París

Un doblete de Rodrygo salva al borde del tiempo reglamentario a la tropa de Ancelotti, que ajustició al City con un tanto de Benzema en la prórroga para disputar su quinta final de la Champions en nueve años

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Real Madrid es una fábrica inagotable de milagros y resurrecciones. Los blancos languidecían con el gol de Mahrez que otorgaba un premio inmerecido a un Manchester City que mostró su cara más conservadora y especulativa en el Santiago Bernabéu. Pero los valientes cambios de Carlo Ancelotti ayudaron a que emergieran esos poderes telúricos sin los que no se explica la leyenda del trece veces rey de Europa. La entrada de Rodrygo, un futbolista hecho para brillar en la competición fetiche de su escuadra, revolucionó el choque y dibujó otro de esos relatos que se contarán hasta el confín de los tiempos.

Un doblete del paulista cuando agonizaba el tiempo reglamentario prendió la mecha del templo de Chamartín, rendido como nunca a un conjunto incombustible. Y Benzema, de penalti, desató la orgía en la prórroga para sellar la decimoséptima final del Real Madrid en la antigua Copa de Europa.

El delantero francés, irrefrenable en su carrera hacia el Balón de Oro, puso la puntilla a un City que se vio sometido, como ya les sucediera esta misma temporada al PSG y al Chelsea, por la autoridad del indesmayable líder de la vieja aristocracia futbolística, que sigue imponiendo su ley y sus valores por encima de los petrodólares que no pueden comprarlo todo.

3 Real Madrid

Courtois, Carvajal, Militao (Vallejo, min. 115), Nacho, Mendy, Casemiro (Asensio, min. 75), Modric (Camavinga, min. 75), Kroos (Rodrygo, min. 68), Valverde, Benzema (Ceballos, min. 103) y Vinicius (Lucas Vázquez, min. 114).

1 Manchester City

Ederson, Walker (Zinchenko, min. 72), Rúben Dias, Laporte, Joao Cancelo, Rodri (Sterling, min. 98), Bernardo Silva, De Bruyne (Gündogan, min. 72), Mahrez (Fernandinho, min. 85), Gabriel Jesus (Grealish, min. 78) y Foden.

  • Goles: 0-1: min. 73, Mahrez. 1-1: min. 90, Rodrygo. 2-1: min. 91, Rodrygo. 3-1: min. 94, Benzema, de penalti.

  • Árbitro: Daniele Orsato (Italia). Amonestó a Laporte, Modric, Carvajal, Militao, Valverde, Sterling y Zinchenko.

  • Incidencias: Partido de vuelta de semifinales de la Liga de Campeones, disputado en el Santiago Bernabéu ante unos 61.000 espectadores.

La mística, la personalidad y la épica siguen siendo refractarias a la chequera. Como la clase infinita y el carácter irreductible de un equipo que pugnará, por quinta vez en las nueve últimas temporadas, por la 'orejona' en lo que será una reedición de la final que disputó hace cuatro años en Kiev contra el Liverpool y de aquella otra que tuvo como escenario hace cuatro décadas el Parque de los Príncipes parisino, también con el cuadro 'red' como adversario en la que sigue siendo su última derrota en una cita de semejante enjundia.

Desde lo emocional cabe analizar, una vez más, un partido farragoso en el primer acto pero vibrante en su resolución, como mandan los cánones. Lejos del trepidante descorche de la ida, el Bernabéu asistió a un primer tiempo con poca algarabía y aún menos chicha en lo que lo más reseñable fue un trallazo de Bernardo Silva abortado por Courtois con guantes de titanio. No en vano, el City había impuesto un ritmo trabado plagado de argucias para anestesiar el pulso y evitar que los locales marcasen el paso desde las vísceras.

Jaque a Guardiola

De la caseta salió el Real Madrid con muchos más arrestos. Un truco de tiralíneas entre Kroos, Carvajal y Vinicius dio un susto mortal al Manchester City, aunque el brasileño no logró cerrar el trato. Ese chispazo fue la carta de presentación de un anfitrión más energético y agresivo que el que se había marchado ofuscado a por el bocadillo.

Las opciones del Real Madrid pasaban por acelerar el litigio e imponer su mayor vigor físico. Crecieron en ese escenario Vinicius, un agitador compulsivo, y Modric, que une su talento superlativo a un compromiso ciego. Elevó la apuesta Ancelotti retirando a Kroos para sumar a Rodrygo como tercera punta del tridente. Sacrificó Guardiola a De Bruyne para alistar a Gündogan mientras Zinchenko relevaba al tocado Walker. El choque se había descosido y el City pescó en río revuelto. Mahrez penetró en la zaga como un rayo y batió a Courtois con un disparo seco.

Tocó a rebato Ancelotti con la entrada de Camavinga y Asensio a costa de acabar sin un solo integrante de su triunvirato predilecto de maquinistas. Los relevos parecieron desdibujar por un momento al Real Madrid, que veía cómo se escapaba el sueño de la 'decimocuarta'. Grealish pudo doblar la renta, pero perdonó por partida doble, para desesperación de un Guardiola que veía fantasmas por todos lados. El Real Madrid siempre puede levantarse de la tumba. Lo hizo ante el PSG y el Chelsea. No hay dos sin tres. Otra vez fue Rodrygo el encargado de desclavar el ataúd con un doblete en un pestañeo que forzó una prórroga abrasiva.

Era un guion inmejorable para un equipo sin par cuando las emociones pasan a primer plano. Un desafío mayúsculo para ese club-estado que no tiene el sostén de la heráldica. El PSG se diluyó como un azucarillo cuando se vio en una tesitura similar. El Chelsea corrió la misma suerte. El City también sucumbió en el pandemónium. Un penalti de Rubén Dias citó a Benzema con la gloria. Ejecutó con sangre fría. Quiere la Torre Eiffel a sus pies. Como Courtois, que sacó una manopla providencial en respuesta a un remate de Fernandihno en el acto de rebeldía más sobresaliente de un City al que atropelló un equipo indestructible llevado en volandas por cerca de 60.000 almas. El Madrid peleará por la 'decimocuarta' en París tras otro ejercicio de supervivencia y una demostración inapelable de carácter, calidad y magia.