Aldama deleitó a cerca de un centenar de jugadores de las selecciones insulares y regionales en el Arena. / cober

Aldama: «Jenkins me dijo que es un verano muy importante para mí»

El jugador grancanario disfruta de un sueño en la mejor liga del mundo. Un viaje sin retorno en unos Grizzlies que elevarán su apuesta por él

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria

La sonrisa de Santi Aldama Toledo, el primer jugador grancanario en la NBA, iluminó este viernes el Gran Canaria Arena. Su sueño es el de todo el baloncesto canario y así se lo demostraron dirigentes y cerca de un centenar de promesas en un entrenamiento especial.

Tras finalizar su primera temporada en la mejor liga del mundo con los Memphis Grizzlies -disputó 32 encuentros en la fase regular-, con minutos de calidad y de desarrollo en la G-League también, y brillar en la Liga de Verano -elegido en el segundo mejor quinteto- hace unos días, el interior formado en el Canterbury Lions aterriza en la isla para disfrutar «con tranquilidad» de la familia, de los amigos y de las playas durante una semana.

Aldama, quien llegó a la Universidad de Loyola Maryland tras coronarse en el Europeo U18 en Grecia en 2019 -fue escogido como MVP- y saltó al Draft de la NBA el pasado verano después de deslumbrar con los Greyhounds, forma parte de una franquicia que hizo historia esta campaña al firmar la mejor fase regular de su trayectoria con 56 victorias.

«A nivel personal ha sido una temporada de aprendizaje. He tenido minutos en la G-League, en la NBA y en la Summer League. Creo que ha sido una buena temporada para mí en ese sentido. De cara a la próxima temporada muy bien», valora, al tiempo que añade que «a nivel colectivo ha sido brutal. Hemos batido no sé cuántos récords de la franquicia y alguno de la NBA. Y, sobre todo, creo que lo que más es el feeling, ver un partido de los Grizzlies y notar que somos una familia».

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«Se nota que tenemos algo distinto al resto de los equipos y creo que eso nos ha separado del resto. Obviamente, tenemos un muy buen equipo y muy joven, pero creo que esa química que tenemos nosotros no la tiene nadie en la NBA», destaca.

Un equipo prometedor liderado por Ja Morant, una de las estrellas de la competición, y que exigió al máximo a los Golden State Warriors en las semifinales de la Conferencia Oeste -hasta la lesión de Morant-, donde precisamente el equipo de Tennessee terminó en la segunda posición.

«Los Golden State Warriors han ganado cuatro anillos en los últimos no sé cuántos años. Creo que en siete, son los campeones de la NBA. Hay que decir las cosas como son, han sido los mejores esta temporada, pero creo que estuvimos muy cerca. Al final, perdimos por 4-2, pero se lesionó Ja y muchos partidos estuvieron ahí. Podíamos haber ganado y no dudo de que si nos volviéramos a enfrentar podía ser el resultado distinto», argumenta.

Una progresión de vértigo

Cuestionado por si tiene la sensación de haber aprovechado las oportunidades en este primer curso en la NBA, Aldama, de 21 años, cree que «sí, tanto para bien como para mal las experiencias me han servido para seguir progresando y ver el trabajo que pongo cada día, y creo que eso es lo más importante, el hecho de mantener el foco en el trabajo diario».

«Creo que se vio en la Summer League, con partidos mejores y peores, pero siempre confiando en el trabajo diario. Eso es lo que he hecho toda mi vida y lo que el equipo espera de mí. Estoy en una situación muy buena de cara a la próxima temporada porque lo importante es trabajar día a día y ponerme en la mejor situación para ayudar al equipo a ganar», manifiesta.

Una pieza esencial en su camino en la élite es su entrenador Taylor Jenkins. «Él está muy contento con el rendimiento de todos en general. Me dijo que estaba contento con mi temporada, que era un verano muy importante para mí», afirma.

«Ya nos pegamos un mes trabajando en Memphis después de la temporada y con la Summer League ahí. Obviamente, me dijo que ahora fuera a casa y disfrutara porque él sabe que esto también es importante, pero que volviera listo porque confía mucho en mí y cree que va a ser una temporada guay para mí», asevera.

Y es que el segundo año en la mejor liga del mundo será muy importante para afianzarse. «Somos un equipo joven, la mayoría estuvimos trabajando, sobre todo, de cara a la Summer League. Me ha venido muy bien entrenar con distintos jugadores diferentes cosas que igual no tengo tiempo para hacerlo durante el año. Tengo muchas ganas de volver a empezar», desliza.

El hecho de agotar dos cursos en una universidad estadounidense facilitaba el idioma, el nivel físico y, cómo no, el hecho de jugar tanto sin apenas poder entrenar. Una adaptación a la cultura que era un paso dado ya.

«El idioma ya lo tenía del Canterbury un poco, pero obviamente hablarlo cada día es distinto, no te voy a mentir. Y también adaptarse a la cultura americana, que es un poco diferente a la española. Creo que en una parte me ayudó porque ya sabía qué esperarme. Obviamente, la vida en la NBA, el hecho de vivir en tu casa en lugar de en el campus universitario que está todo más organizado, el nivel de viajes, de entrenamientos y todo es distinto y te tienes que adaptar. Pero haber estado un par de años en Estados Unidos me ayudó bastante para saber qué esperar por lo menos en el lado cultural», dice.

En cuanto a las diferencias entre la NBA y la G-League, apunta que «es distinta a todos los sentidos. En cuanto a recursos por supuesto, pero también en cuanto al juego. El juego NBA te diría que es incluso más lento, siendo muy rápido también. En la G-League todo el mundo está buscando ese contrato, juega muy duro, es más alocado por así decirlo y creo que fue una buena experiencia».

« En los primeros partidos en la G-League era un poco como qué rápido es esto y tal, pero después te vas adaptando. También sirve para aprender, al final en la NBA no siempre disfrutas de tantos minutos y la G-League es de desarrollo. Para eso es esta Liga y nos ha servido a unos cuantos para dar un salto este año de cara a la Summer League y el verano, que es importante», comenta.

Garbajosa y Scariolo esperan

Aldama está en boca de todos. El Eurobasket está a la vuelta de la esquina y el presidente de la Federación Española, Jorge Garbajosa, y el seleccionador Sergio Scariolo cuentan con él, pero los Memphis Grizzlies tienen otra idea para este verano. Todo indica que el sueño de debutar con la selección absoluta debe esperar a las próximas citas.

«Eso siempre es bueno. Mi compromiso con la selección es 100%, pero, al final, es un verano importante para mí. La decisión pasa por muchos factores y ya veremos», asegura.

El cariño de una franquicia y el recuerdo de los Gasol

La familia guía los pasos de uno de los nombres a tener en cuenta en el presente y en el futuro del baloncesto español. Su padre Santi Aldama Alesón, quien fue jugador del Club Baloncesto Gran Canaria (1995-1997), campeón de la Copa del Rey con el CAI Zaragoza en la isla en 1990 y olímpico en Barcelona' 92, piensa que «ha ido al mejor equipo que podía ir porque está claro que confían en él, están trabajando con él para mejorar y el año ha sido muy bueno».

«Ha jugado 32 partidos, con minutos importantes en muchas ocasiones, que le han servido para continuar mejorando. El paso por la G-League ha sido fundamental para seguir sumando experiencias y acostumbrarse al juego de la NBA porque se hace a un ritmo muy alto. El resumen es que ha sido muy positivo, está muy contento con todo el proceso y ahora toca trabajar en verano para el año que viene intentar subir un escalón más», analiza.

La familia Aldama ya visitó la ciudad de Memphis y pabellón FedExForum, conociendo de cerca una franquicia en la que Pau y Marc Gasol dejaron su nombre inscrito con letras mayúsculas. « Estuvimos en enero y pudimos ver unos cuantos partidos afortunadamente. Todo el mundo habla de los hermanos Gasol por supuesto. En el pabellón la gente venía a saludarte y te decía que Santi era un chico muy bueno, especial, educado y que le recordaba mucho al paso de Marc y Pau».

«Todo muy bien, está totalmente integrado, todo el mundo le ayuda y protege. A nosotros también para lo que necesitáramos. Es increíble llegar a un pabellón de la NBA y que te agasajen así», admite tremendamente emocionado.

«Los días de partido hay un ambiente increíble», finaliza.