Protesta de vendedores del rastro en el último pleno. / C7

El rastro seguirá en el parque blanco hasta después del carnaval

Las obras de la MetroGuagua en el istmo quedan suspendidas hasta que pasen las carnestolendas

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El rastro seguirá en su ubicación tradicional hasta que pasen los carnavales, «como mínimo». El Ayuntamiento ha decidido no iniciar la obra de la MetroGuagua en el tramo de Santa Catalina hasta que pasen los fiestas, según anunció el concejal de Desarrollo Local, Pedro Quevedo, lo que da unas semanas más a los puesteros en la zona Puerto. Eso sí, cuando se pasen las fiestas y se inicie la obra, se tendrán que mudar de forma provisional hasta la carretera del Centro, frente al Monopol.

En una comparecencia solicitada por el PP, Quevedo reconoció que «nos gustaría que se quedara en la zona Puerto, pero no se ha encontrado ninguna ubicación» alternativa. Tras haber rechazado la colocación de los puestos en Eduardo Benot, San Telmo y su intercambiador, así como las plazas de La Puntilla, Stagno y Canarias, este martes se conoció también el descarte definitivo de la opción de la urbanización industrial Sebadal.

La internveción fue tensa porque Quevedo acusó al PP de alarmar sin motivo a los puesteros. Y dijo que no había recibido ninguna petición de reunión avalada por doscientas firmas, tal y como exponen algunos de los vendedores que citan hasta el número de registro de su petición. «Dicen que hay un escrito con doscientas firmas que no he recibido y que el PP sí lo tiene», expuso el concejal de Desarrollo Local, «el PP está detrás de este lío».

Desde el PP, Ignacio Guerra le echó en cara la falta de previsión del grupo de gobierno y que no quisiera atender a los vendedores. «No han sido capaces de realizar los estudios pertinentes para tener un rastro en condiciones», le espetó, «baje a la realidad y reúnsae con ellos, no insista en el error».

Para Lidia Cáceres (Ciudadanos), la manera en que se ha gestionado el traslado está provocando «alarma» entre los vendedores. «Menos mal que la MetroGuagua lleva retraso», ironizó.

Y David Suárez (CC) criticó a Quevedo que «ridiculizara» a los vendedores que protestaron en el último pleno. «No había muchos puesteros«, le respondió, »había gente de un partido concreto«.

Carmen Guerra, por su lado, pidió que se quedaran en la zona Puerto.

Imagen de archivo del rastro. / C7

Tres nuevas alternativas en la zona Puerto

Vendedores del rastro han elaborado un nuevo escrito en el que planean la posibilidad de instalar el rastro dominical «sin salir del entorno del Puerto» y mientras se realizan las obras de la MetroGuagua. Para ello, han planteado tres posibles alternativas: la primera, y la que más extensión ocupa, se enclava en la zona portuaria, entre el aparcamiento que está detrás del acuario Poema del Mar y la rotonda donde está el control de acceso. Ahí se han medido unos 8.063 metros cuadrados.

La segunda propuesta está localizada en la trasera del parque de Santa Catalina, entre los edificios de Elder y MIller y el parque donde se encuentra la reproducción de la carabela La Niña. La superficie medida es de 4.254 metros cuadrados.

El último emplazamiento es el más pequeño, con una superficie de 1.340 metros cuadrados. Se trata de la extensión de la calle Poeta Agustín Millares Sall, entre el Mercado del Puerto y la plaza de Nuestra Señora de La Luz.