Un momento de la reunión que se celebró en la noche de este martes. / C7

El Ayuntamiento cambia el plan de Tamaraceite y elimina la mayoría de las expropiaciones

Urbanismo acepta las propuestas vecinales que plantearon recorridos alternativos interiores

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El Ayuntamiento ve con buenos ojos las propuestas hechas hasta ahora por los vecinos respecto al plan de Tamaraceite. Los técnicos del equipo redactor del plan especial del Casco Histórico (API-08) consideran que las aportaciones ciudadanas permitirán alterar la idea inicial con un recorrido por el interior del barrio y sin afectar al objetivo de mejorar la movilidad y facilitar el acceso de los vehículos de emergencia. Por eso, se ha iniciado ya un cambio del documento, que en estos momentos está en fase de exposición pública y que supondrá una reducción significativa de las expropiaciones previstas.

En solo dos días de exposición pública, el plan de Tamaraceite ha recibido más de 140 alegaciones y ha atendido a 49 personas que se acercaron hasta las oficinas de la sociedad municipal de gestión urbanística (Geursa) para interesarse por las determinaciones del API-08, que puede consultar a través de este enlace, y su posible afección a las viviendas.

En estos encuentros, los vecinos plantearon la posibilidad de reducir el número de expropiaciones -que es la principal preocupación que se generó en el barrio- mediante el trazado de un recorrido alternativo al propuesto por los técnicos. La propuesta ha sido analizada por el equipo redactor del plan y ha visto que es posible acometerla.

«Se elimina casi al completo» la afección a los solares, confirmaron los técnicos que en la noche de este martes se desplazaron hasta la Casa de la Cultura de Tamaraceite para explicare a los vecinos el contenido del plan.

Estas son las afecciones

El documento que fue aprobado de manera inicial planteaba abrir una serie de conexiones internas que afectaba a medio centenar de propiedades, de las que nueve sufrían una expropiación total y otras 41, parcial.

De ellas, 33 presentaban una calidad de conservación que se calificaba como media (7 se eliminaban completamente y 26 de modo parcial); otras cuatro no tenían uso residencial; ocho eran casas cuevas (todas con afección parcial) y cinco eran solares.

Sin embargo, los vecinos propusieron un recorrido alternativo que hace que se elimine el anillo previsto entre las calles Secretario Aguilar y Caridad, con la ventaja añadida de que se eliminaría la afección en la confluencia de Jacob y San Benito, y resultaría innecesaria la prolongación del Pasaje de Belén.

«Al quitarse esta vía, serían poquísimas las afecciones», explicó la arquitecta a los vecinos, quien destacó además la alta participación que está teniendo el documento.

De hecho, anunció que en la Junta de Gobierno de la Ciudad de este jueves probablemente se apruebe la ampliación del plazo de exposición pública del API-08 hasta el 30 de noviembre para que los vecinos tengan más tiempo de estudiar el plan y hacer sus alegaciones. «Y si aún así no da tiempo de dar forma al plan, se ampliaría otro mes más», avanzó.

Los vecinos atendieron las explicaciones de los técnicos. / C7

La reducción de las expropiaciones obligará a repensar el frente de viviendas que se planteó en el borde de la plaza de La Cruz para alojar a los vecinos afectados por la reposición de casas expropiadas. La propuesta no solo tenía un fin alojativo, con viviendas de dos plantas, sino también una finalidad estética, que consistía en tapar las paredes medianeras que dan a la plaza.

Algunos residentes de esta zona plantearon que no se urbanizara la plaza de La Cruz. El Ayuntamiento no se cierra a esta posibilidad, pero considera que «sería una oportunidad perdida» porque la propuesta municipal serviría para recualificar esta zona con un parque en el que las cuevas serían visitables sin tener que estar protegidas.

La idea municipal exige la firma de convenios con los propietarios del suelo, como paso previo a que el Ayuntamiento dote de todos los servicios a la zona.

De mantenerse las determinaciones actuales, las de 1993, «ustedes no podrán hacer nada» porque mantiene el suelo de este lugar como no urbano.

El tono de la reunión con los vecinos fue constructivo. Desde la plataforma vecinal, Máximo Néstor González señaló que «fue positiva porque lo que nos ha trasladado la técnica es que hay posibilidades de intervenir para cambiar cosas porque creemos que treinta años después de que se aprobara el plan, ya no tienen sentido, como tantas carreteras y aparcamientos». Por eso dijo que «estamos un poquito más calmados, pero todavía alerta».

El arquitecto Raúl Santana, que es vecino del barrio, animó también a los residentes a participar. «La idea es pensar qué barrio queremos entre todos».

«La propuesta es interesante pero no como una apisonadora, sino siendo todos partícipes», añadió González, «habrá que elaborar alegaciones y mantener diversas reuniones para saber qué hacer con esto, definir la idea de barrio».

Una de las propuestas que se quiere añadir es el compromiso del Ayuntamiento de que se aplique luego un plan de rehabilitación de edificaciones que ayude a preservar los valores arquitectónicos y etnográficos de Tamaraceite, tal y como propuso Esteban Santana.

Algunos vecinos mantienen la desconfianza con la propuesta pues se sienten todavía engañados con la obra del cruce de San Lorenzo, que eliminó el transporte público en sentido bajada en la Carretera General de Tamaraceite.

Pero la arquitecta municipal les aclaró que, una vez introducidos los cambios solicitados por los vecinos en el plan, el documento volverá a pasar por exposición pública.

No obstante, hubo voces que recriminaron al gobierno no haber hablado primero con los vecinos y luego definir el plan.

Los aparcamientos propuestos, las nuevas alineaciones y la implantación de un carril bici en la Carretera General fueron otros asuntos que se pusieron sobre la mesa.