María José Lois, Paola García, Encarna Montesdeoca y Regina Soledad Bravo de Laguna, algunas de las vecinas afectadas por las expropiaciones. / C7

«Todavía estoy pagando la casa y ahora me la van a tirar»

Vecinos de Tamaraceite se concentran para exigir que el plan especial no ejecute medio centenar de expropiaciones. El Ayuntamiento dice que estudiará caso a caso a partir del lunes

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Paola García apenas entiende lo que le está pasando. Hace cinco años que compró su casa en La Montañeta, en Tamaraceite. Regresaba de Tenerife, donde había pasado un tiempo, y se disponía a vivir su vida sin más contratiempos que los habituales. Pero el otro día se enteró de que su vivienda va a ser derribada por disposición del plan especial de ordenación del casco histórico de Tamaraceite. «Todavía estoy pagando la casa y ahora me la quieren tirar», asegura, « el Ayuntamiento nos ha dicho que nos da un piso, pero yo quiero mi casa terrera».

Si ella pierde su casa, su vecina Encarna Montesdeoca tiene que ceder un metro de un lateral. «Estoy muy nerviosa», reconocía, « esto es un abuso y encima no nos han informado de nada».

Sus voces se hacían oír en medio de la protesta vecinal que se organizó a las puertas de la Casa de la Cultura, en Tamaraceite, donde los residentes del casco histórico de este núcleo se dieron cita para concentrarse y protestar. «¡Doreste, escucha, Tamaraceite está en la lucha!», exclamaban, dirigiéndose al concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Sin información

Los gritos que retumbaban en el casco viejo se convirtieron en discurso en el interior de la Junta de Distrito. El malestar vecinal tomó la voz de Máximo Néstor González. « Quieren derribar, modificar o rehacer cincuenta casas, aunque creemos que son más. Casas que en sus planos llaman infraviviendas o solares en mal estado», expuso.

«Según indica el plan que no han presentado a nadie y al que no nos invitó nunca, quieren derribar estas viviendas para hacer carreteras y dejar espacios para nuevas edificaciones (modernas, evidentemente, que rompan con la estructura anárquica a la vista, propia de estas zonas, lo que las hace diferentes), quieren coronar La Montañeta con 31 viviendas de reposición que serán casas adosadas que romperán la estética desordenada y atractiva propia de los riscos», prosiguió González.

Otra de las afectadas se quejaba de que no ha podido hacer nada en sus solares porque estaban sujetos a un procedimiento de expropiación antiguo. Esto es lo que le pasa a Regina Soledad Bravo de Laguna, quien lamenta haberse enterado de los planes municipales por boca de otros vecinos. «A mí el Ayuntamiento no me ha dicho nada», expone.

Un momento de la protesta de este viernes. / C7

A estas críticas respondió el concejal de Urbanismo, Javier Doreste, quien fue abucheado por los manifestantes a su salida de la junta de distrito. El edil explicó que las expropiaciones estaban incluidas en el planeamiento anterior y que incluso eran más. «En 1993 y 1998 afectaban a 69 parcelas y se incluyó en el Plan General de 2012, pero nosotros las dejamos en 50», expuso. Y aclaró que, de ellas, veinte son solares; siete son viviendas que están habitadas y en buen estado; y otras 23 son utilizadas por los vecinos pero su conservación no es la óptima.

Doreste indicó que en el caso de La Montañeta, donde la población presenta una media de edad de 60 años y un nivel de dependencia del 19%, «no se puede caminar porque los coches ocupan las aceras y no entran ni las ambulancias».

Defendió que el plan «trata de abrir vías amplias y seguras para que se pueda entrar al barrio».

También dijo que «hubo un diagnóstico participado» y que el plan se conoce porque el Ayuntamiento se le dio a la federación Las Medianías para que lo hiciera llegar a todos los vecinos.

Una solución para cada caso

En todo caso, aseguró que «el proceso de participación continúa» e informó de que « a partir del lunes, los afectados por las expropiaciones podrán apuntarse en la concejalía del distrito para organizar reuniones con los técnicos municipales y estudiar soluciones concretas para cada uno de los casos».

El plan no está todavía en fase de exposición porque aunque fue aprobado de manera inicial por Junta de Gobierno, su publicación en el boletín oficial no se producirá hasta fin de mes.

«Luego veremos si es necesario ampliar el plazo de exposición pública», como se hizo en San José ante una protesta vecinal similar.

Otro momento de la concentración. / C7

En la concentración también estuvo la concejala no adscrita Carmen Guerra (Unidos por Gran Canaria), quien explicó que propondrá, en el próximo pleno del viernes, va a presentar una moción para que «se paralice» la tramitación de los planes de San José, San Juan y Tamaraceite. Y para que «se informe a los vecinos, sobre todo a los que están afectados por las expropiaciones».

La edila aseguró que el plan tiene propuestas acertadas «pero no se puede hacer a traición, a escondidas de los vecinos y sin dejarles tiempor para defenderse».

Esta semana, el Partido Popular anunciaba también la presentación de una moción al pleno en el mismo sentido, una petición con la que coincide también Coalición Canaria.