Reunión de los vecinos de Tamaraceite. / C7

Tamaraceite rechaza las expropiaciones incluidas en su plan de rehabilitación

Los vecinos anuncian movilizaciones frente a un documento aprobado «a traición» y el gobierno asegura que se preguntó a los vecinos

JAVIER DARRIBA SANTANA Las Palmas de Gran Canaria.

La plataforma vecinal de Tamaraceite, nacida como reacción a las pérdidas de las paradas de guaguas en la carretera general y el cierre definitivo del enlace con la calle Hermanos Domínguez, ha solicitado ahora la paralización del plan especial de rehabilitación del casco histórico del barrio porque consideran que no ha sido consensuado con los ciudadanos y porque incluye muchas expropiaciones.

Por eso, los vecinos anuncian ya movilizaciones y la presentación de alegaciones contra el documento que impulsa el Ayuntamiento.

El Plan Especial de Ordenación del Casco Histórico de Tamaraceite delimita una superficie de catorce hectáreas. Según el documento ambiental, se propone el «aprovechamiento de algunos de los vacíos urbanos, en parcelas libres sin edificar o que presenten edificaciones ruinosas, estratégicamente situados, que permitan crear espacios libres con aparcamientos y conexiones peatonales entre distintas zonas».

Sin embargo, los residentes de Tamaraceite se sienten engañados con estas propuestas. La reunión de la asamblea, que se produjo en la noche de este martes, terminó con la sensación de que «este plan se ha aprobado a traición y sin contar con los vecinos ya que en el mismo se contemplan, entre otras acciones, la expropiación de viviendas del casco para convertirlas en aparcamientos y además lleva aparejada la desaparición de muchas viviendas como protegidas, lo que supondrá la desaparición del casco histórico».

Se produce en Tamaraceite una reacción similar a la vivida en los últimos meses en el barrio de San José, donde también las expropiaciones han despertado la preocupación vecinal.

Esteban Santana, portavoz de la plataforma vecinal de Tamaraceite, entiende que se debería consensuar el contenido. «No puedes aprobar un plan que dice que va a expropiar tantos solares y casas y que la gente no lo sepa», denunció.

«Parece que se va a expropiar a más de 70 vecinos y nadie se ha enterado», añade el presidente de la asociación Aythami, Juan Manuel Calderín, «hay casas y solares que llevan años abandonados y que son de familias que tienen problemas con la propiedad o entre los herederos».

Además, ha surgido la preocupación por la posibilidad de aumentar a tres plantas de altura. «Detrás de esto, las inmobiliarias se van a dedicar a comprar solares y casas», alertó Calderín.

Según Santana, el plan adolece de un esfuerzo para proteger viviendas antiguas. «Hay incluso una zona dentro del casco que van a conectar con la plaza de La Cruz y van a hacer viviendas de reposición, cuando allí no hay mucho espacio», expuso.

En su opinión, «ha habido un exceso de prisa por parte de Urbanismo para lavar su imagen y decir que se ha hecho algo por Tamaraceite, pero la realidad es la misma que se está viviendo en San José y en otros barrios».

Los vecinos se manifestarán ante las puertas de la Junta de Distrito porque también creen que «el plan no soluciona la integración de Tamaraceite con Tamaraceite Sur y es una de las cosas que también pedimos. Tamaraceite es uno».

Solares ya comprados

Sin embargo, estas críticas fueron rechazadas por el concejal de Urbanismo, Javier Doreste, quien aseguró que las expropiaciones no son tan numerosas. Aunque no detalló el número final, sí aclaró que «casi todo son solares y viviendas en ruinas, muchas de las cuales han sido ya compradas».

El edil dijo que se hizo un trabajo previo de consulta a los vecinos de Tamaraceite para conocer sus necesidades y que todas pasaban por la movilidad, la conectividad y los problemas de tráfico. Y dijo que se invitó a la plataforma vecinal a la presentación del documento pero que no asistió ninguno de sus representantes.

«Queremos acondicionar una entrada al barrio en espiral, que permita el acceso de los vehículos de emergencia», expuso.

«Habrá cuatro bolsas de aparcamiento, una de ellas en lo alto de la montaña», añadió.