Loos, el intérprete alemán del paisaje y la arquitectura de Fuerteventura

El propietario de Casa Santa María, en Betancuria, recibe este miércoles el premio Entorno Biosfera. El empresario proyecta elaborar vino y un alojamiento de cinco habitaciones de lujo

CATALINA GARCÍA / PUERTO DEL ROSARIO

El restaurante Casa Santa María en Betancuria, el bodegón Don Antonio en Vega de Río Palmas y la Casa de la Naturaleza cerca de las presa de las Peñitas son las tres iniciativas que Reiner Loos ha puesto en marcha en desde que llegó a Fuerteventura a finales de la década de los 80. El Cabildo Insular le entrega hoy el premio Entornos Biosfera de la tercera edición de Fuerteventura, te queremos...bonita!, junto a Wim Geirnaert, fundador de CleanOcean Project, que recibe el galardón en la modalidad de Pueblos y Barrios Biosfera.

En el municipio de Betancuria ha centrado todos estos años este fotógrafo y diseñador alemán su labor de intérprete del paisaje, la arquitectura y en general el patrimonio de Fuerteventura. Primero, con el complejo del restaurante Casa Santa María, frente a la misma iglesia de la antigua capital y en pleno corazón del casco histórico. «Pensé que debería ofrecer algo mas a los cientos de turistas que vienen en guagua o en coches para dar se un paseo o visitar la iglesia y el convento, así que convertí un puñado de casas medio destruidas en el complejo actual de multivisión.

Unos años más tarde, Reiner Loos reconstruyó y transformó una antigua casa mirando la ermita de Vega de Río Palmas que se convirtió en el restaurante bodegón Don Antonio. Sin embargo, este ciudadano alemán se siente más a gusto con «mi obra maestra» que es la Casa de la Naturaleza, situada en el sendero de la presa de Las Peñitas, en la misma Vega de Río Palma , que inauguró en 2015. El corazón de este complejo es una exposición que, por un lado, introduce la naturaleza y la cultura de Fuerteventura y, por otro lado, advierte de los efectos negativos de la extracción de petróleo.

Betancuria sigue siendo la inspiración de sus dos próximos proyectos: la bodega Santa María, que inicia plantando 2.500 parras de la variedad malvasía; y el establecimiento alojativo de cinco habitaciones de lujo en el acceso a la villa histórica con vistas al convento franciscano.