Reiner Loos abre la 'Casa de la Naturaleza' en Vega de Río Palmas

El tercer proyecto del fotógrafo y diseñador alemán Reiner Loos ha abierto sus puertas y sus jardines muy cerca de la presa de las Peñitas, en Vega de Río Palmas. La Casa de la Naturaleza es un complejo que combina la tentación para los paladares de un restaurante con un centro de información sobre el parque rural.

Catalina García
CATALINA GARCÍA

Reiner Loos, fotógrafo y diseñador alemán afincado en el municipio de Betancuria desde hace 18 años, da un paso más en su filosofía de combinar oferta de restauración con información e imágenes en un entorno de jardines, agua y piedra. La Casa de la Naturaleza, en el camino de la presa de la Peñitas y enmarcada por el macizo de Betancuria, está abierta de martes a domingo, de 10.00 a 16.30 horas. La Casa de la Naturaleza es su tercer proyecto en el municipio tras la Casa Santa María en pleno casco histórico de la antigua capital y frente a la iglesia de la Concepción y el restaurante Casa Antonio en el casco de Vega de Río Palmas, en un lateral de la plaza de la ermita. Si su primer proyecto de Santa María consiste en la restauración de una vivienda señorial, el segundo es en cambio otra rehabilitación pero de una casa rural tradicional y este tercero es una vivienda de nueva construcción que no deja de imitar en piedra y líneas a la arquitectura majorera, aunque añadiendo detalles modernos.

Reiner Loos quiere demostrar una vez más «cómo la naturaleza y la arquitectura pueden combinar armoniosamente» en este complejo donde «no solo la flora y fauna de Fuerteventura se presentarán al visitante en imagen y sonido, sino también el impacto negativo de los pozos de petróleo previstos frente a las costas de las Islas Canarias». El fotógrafo ha ideado un acuario virtual que ocupará buena parte de los 1.500 metros cuadrados del nuevo complejo que contará con un bar de tapas y un pequeño lago.

Muy cerca de la Casa de la Naturaleza comienza una de las rutas más señeras de senderismo en Fuerteventura: la que conduce a través de los palmerales de Buen Paso hacia el mar hasta el pueblo de Ajuy, pasando por el lugar de rodaje de la película Éxodus de Ridley Scott.