Montañero camina entre las plantaciones de nuevos árboles durante una reforestación. / Francisco Negroni

Los nuevos súper árboles contra el cambio climático

Investigadores españoles usan técnicas 'in vitro' para propagar árboles que puedan tolerar los efectos del clima

A. HERRANZ Madrid

Una de las formas más efectivas y naturales de luchar contra el cambio climático es tener árboles, ya que estas plantas son capaces de absorber el CO2 y, además, generan oxígeno. Por eso, muchas organizaciones deciden reforestar bosques como parte de su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y para compensar su huella de carbono.

Aunque esta absorción puede variar dependiendo de la especie plantada, varios estudios apuntan a que un árbol almacena al año cerca de 165 kilogramos de CO2, esto significa que habría que plantar más de 67 árboles al año para compensar las emisiones de CO2 de un solo ciudadano español.

Pero, gracias a la ciencia y a la biotecnología, un grupo de investigadores españoles trata de impulsar la propagación de árboles élite que puedan contribuir a ese objetivo. En los laboratorios del centro tecnológico Neiker, miembro de Basque Research and Technology Alliance (BRTA), el equipo liderado por Paloma Moncaleán ha sido capaz de crear super árboles mediante la técnica de embriogénesis somática.

Un trabajo 'in vitro' que permite incrementar la calidad y la cantidad de algunas especies forestales para poder utilizarlas en plantaciones y evaluar su tolerancia a las nuevas condiciones provocadas por el calentamiento global.

«Con esta técnica obtenemos cientos de árboles a partir de un trozo de una semilla inmadura»

Paloma Moncaleán

investigadora del Departamento de Ciencias Forestales de Neiker

De momento, son 800 las plantas que han 'salido' del laboratorio camino de Llodio (Álava) para crecer en estas tierras vascas. Se trata de la primera plantación de Pinus radiata, el más común en los montes del País Vasco, cultivada en laboratorio, después de haber seleccionado pinos de alto rendimiento y aplicando técnicas de embriogénesis somática. «Así obtenemos cientos de individuos a partir de un trozo de una semilla inmadura», explica Paloma Moncaleán, investigadora del Departamento de Ciencias Forestales de Neiker. Es decir, que frente a plantaciones tradicionales, en el que se obtiene un único árbol de una sola semilla, «mediante esta técnica de una semilla inmadura obtenemos cientos de copias».

Trabajo europeo

Esta iniciativa, enmarcada en el proyecto europeo Multiforever y apoyada por las autoridades españolas, busca tener una estrategia basada en una biotecnología que permite conservar los recursos genéticos de diferentes variedades de coníferas como el pino.

Además, en la búsqueda de estos súper árboles, el reto es que se vayan obteniendo individuos que puedan ser incorporados también a los planes de mejora genética de especies de interés forestal. Estos programas de mejora buscan individuos de características mejoradas para, a partir de ellos, propagarlos y multiplicarlos para garantizar la salud de los bosques.

La investigación permite congelar el tejido vegetal obtenido en el laboratorio para poder generar más copias en el futuro

A través de este trabajo, los investigadores tratan de validar la hipótesis de que la aplicación de estrés durante las fases tempranas del desarrollo de los árboles induce una serie de marcas que harán que se desarrollen pinos con mayor tolerancia a ese estrés aplicado. La plantación de Llodio y otra que se instalará este año permitirá validar esta hipótesis y comparar los árboles somáticos con otros procedentes de semilla convencional.

Para elegir qué pinos reúnen estas mejores condiciones se establecen «diferentes criterios a demanda de los intereses en cada momento» revela Moncaleán. «A veces se seleccionan por su crecimiento en altura o por la horizontalidad de sus ramas, otras veces por su crecimiento en zonas afectadas por estreses derivado del cambio climático», añade. Es decir, que tienen que «crecer más o en mejores condiciones» que el resto de los pinos que están a su alrededor.

Múltiples beneficios

Cabe señalar que la plantación, que se ha hecho de estos pinos, está destinada, en este caso, a la producción de madera. «Los propietarios forestales quieren que sus parcelas tengan el mayor rendimiento posible en cuanto a producción de madera. Por otro lado, las administraciones y organismos públicos están interesados en generar ecosistemas sostenibles, que capturen CO2, que conserven y generen biodiversidad de todas las especies asociadas a los sistemas forestales. Plantando árboles con características élite se incrementa el beneficio social de los propietarios y su tejido industrial además de generar un beneficio ambiental y social al crear espacios naturales para la mejora incluso de la salud», explica la investigadora.

Ejemplar de Pinus radiata reforestado. / Neiker

Sin embargo, y aunque es cierto que la producción de madera y otros productos derivados es el principal objetivo de los propietarios de estas parcelas, la investigadora de Neiker subraya que «hay que tener en cuenta el beneficio ecológico que nos brindan los bosques como creadores y conservadores de biodiversidad además del beneficio social como generadores de espacio para el bienestar».

Acortar tiempos

Otro de los beneficios de aplicar estas técnicas de biotecnología para la propagación de los súper árboles es que los ciclos de crecimiento se acortan. «Mientras que mediante un programa convencional de mejora genética los árboles se pueden lanzar al mercado en 18-20 años, gracias a esta técnica 'in vitro' se consigue acortar el plazo a 7-8 años», matiza Moncaleán. Asimismo, esta técnica también permite congelar el tejido vegetal obtenido en el laboratorio para poder generar más copias en el futuro.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que, tal y como confirma Moncaleán, «los árboles son especies de ciclo largo». Los investigadores implicados en el proyecto realizarán evaluaciones anuales del comportamiento, teniendo en cuenta también los datos climáticos. «Iremos sacando conclusiones año a año y evaluando el comportamiento de esas plantas ante todo tipo de estreses». No obstante, esta investigadora adelanta que una vez que se han plantado estos árboles, su comportamiento es «exactamente igual que si procedieran de semilla convencional».

Además, esta investigadora asegura que otro tipo de árboles podrían beneficiarse también de estas técnicas empleadas para elegir los super árboles. «La técnica de la embriogénesis somática es utilizada en muchos países avanzados en el sector forestal. En España se han generado plantas de encina con tolerancia a la Phytophthora, un patógeno que causa daños severos a las plantas» , asegura. Por eso, está convencida de que estas técnicas biotecnológicas «son y van a ser un aliado para la lucha contra los efectos del cambio climático».