Virginijus Sinkevicius, comisario europeo de Medioambiente, Océanos y Pesca.

«La guerra de Ucrania no frenará la descarbonización de la economía; al contrario»

El comisario de Medioambiente, Océanos y Pesca señala los ejes que vertebran la transición verde del Viejo Continente

JOSÉ A. GONZÁLEZ | ROCÍO MENDOZA Madrid

Virginijus Sinkevicius (Vilna, Lituania, 1990) por su edad podría ser uno más de los jóvenes que se manifestaban en las calles de París durante la celebración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP21) en 2015. Entonces, apenas tenía 25 años. Ahora, este joven lituano es el responsable de vigilar los pasos de Europa hacia una Unión más sostenible; desde hace casi tres años es el Comisario de Medioambiente, Océanos y Pesca, una de las carteras con más peso en el gobierno comunitario.

-Por su edad, podría formar parte de 'Youth for Climate'. ¿Cuál de sus reivindicaciones podría hacer suya? 

-Creo que mi edad fue una de las razones por las que se me sugirió precisamente esta cartera. La crisis climática no es algo abstracto para mí, porque tendré que vivirla. Veré el mundo en 2050 y tendré la oportunidad de cambiar las tendencias peligrosas y contribuir a los esfuerzos por salvar un planeta habitable para las generaciones futuras. La crisis climática solo puede resolverse si se evalúa el problema desde muchos ángulos y se buscan soluciones en varias perspectivas. Esta no solo tiene que ver con las emisiones, sino también con la pérdida de biodiversidad, la contaminación o el agotamiento de los recursos, tenemos que hacer frente a todos los retos.

-Muchos jóvenes comenzaron en 2018 a reclamar más acción política. Ahora que usted está en el lugar donde se toman decisiones, ¿qué tiene que decirles? 

-En primer lugar, quiero darles las gracias, ya que sin su voz, sin sus reivindicaciones y protestas quizá no tendríamos el Pacto Verde Europeo. Puedo prometer que seguiremos avanzando, ya que es la estrategia de crecimiento de la Unión Europea hasta 2050 y debe aplicarse para nosotros y para las generaciones venideras.

-Por primera vez desde la II Guerra Mundial, el continente europeo sufre una guerra en su territorio. ¿Teme Bruselas que sea un paso atrás en la descarbonización de la economía? 

-La agresión rusa contra Ucrania no tendrá efectos negativos en la aplicación del Pacto Verde Europeo. Al contrario, esta guerra ha demostrado que nuestra dependencia de los combustibles fósiles rusos no puede durar más. Tenemos que dejar de apoyar el presupuesto militar ruso pagando por los combustibles fósiles. Al cortar el suministro de gas a Polonia y Bulgaria y chantajear a toda la Unión, Rusia ha demostrado de nuevo que es un proveedor de gas poco fiable. Vamos a reducir las importaciones de gas de Rusia en dos tercios todavía este año y se independizará de los combustibles fósiles rusos mucho antes de 2030.

-¿Se está cumpliendo la hoja de ruta del 'Green Deal'? ¿Alcanzaremos los Acuerdos de París a tiempo o tendremos que reprogramarlos? 

-El 'Green Deal' es inequívocamente uno de los principales objetivos políticos de la Unión Europea. Fue concebido desde el principio como la estrategia de crecimiento de la Unión, que nos lleva a una economía y una sociedad sostenibles, modernas, competitivas y resistentes. Los objetivos climáticos, energéticos y medioambientales están fijados por ley. Sabemos que los costes de la inacción superan con creces los costes relacionados con la transición verde. El último informe del IPCC lo deja muy claro: la ventana para asegurar un futuro habitable se está cerrando rápidamente: para mantener el objetivo de 1,5ºC a nuestro alcance, tenemos que acelerar la aplicación del Acuerdo de París. No podemos seguir retrasando la acción concertada.

«Sabemos que los costes de la inacción superan con creces los costes relacionados con la transición verde»

-¿Puede identificar el principal problema medioambiental al que se enfrenta actualmente Europa?

-En Europa, como en el resto del mundo, nos enfrentamos a la triple amenaza del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Las tres crisis están impulsadas por modelos económicos insostenibles y por nuestro uso excesivo de los recursos naturales. Amenazan nuestra salud, nuestra economía y nuestro tejido social. Uno de los problemas que veo a nivel mundial es que no se reconoce la interconexión de estas crisis. El cambio climático es una palabra de moda, pero no puede abordarse de forma aislada. Tenemos que ir más allá del enfoque en la energía y las emisiones y mirar el panorama más amplio. Tenemos que comprender el papel mitigador que desempeñan los océanos y los ecosistemas, y hacer más para garantizar que sigan desempeñando ese papel. También tenemos que aprovechar los beneficios de la transición a la economía circular.

-Es muy ambicioso...

-Nuestra respuesta a estas crisis es una cuestión existencial, y tiene que reconocer tanto su urgencia como sus conexiones. Tiene que incluir a todos los sectores económicos y a todos los actores de nuestras sociedades. Necesitamos que unan sus fuerzas para lograr una economía con cero emisiones de carbono, positiva para la naturaleza y equitativa. El Pacto Verde enmarca una respuesta a esta triple crisis. Podemos acelerar esta transición intensificando rápidamente las soluciones tecnológicas, las soluciones basadas en la naturaleza y las soluciones sociales. Ya existen muchas, pero tenemos que utilizarlas más ampliamente y a una escala mucho mayor.

- En España, el Congreso de los Diputados ha aprobado recientemente la Ley de Residuos: ¿es suficientemente ambiciosa en cuanto a los objetivos europeos? 

-Acogemos con satisfacción la nueva ley española, que aplica la legislación comunitaria y apreciamos la calidad y el nivel de ambición que quiere alcanzar. Estoy deseando ver la aplicación de la ley y el impacto positivo que tendrá en la mejora de la gestión de residuos en España.

-¿Le preocupa que, por ejemplo, la reducción de los plásticos de un solo uso se quede atrás en su hoja de ruta? 

-Actualmente estamos evaluando la integridad y la conformidad de la transposición de la directiva sobre plásticos de un solo uso en todos los Estados miembros. Es demasiado pronto para decir hasta qué punto los Estados miembros individuales están llevando a cabo la transposición y aplicación de la directiva. La Comisión Europea ha actualizado recientemente sus planes para una economía circular, uno de los pilares del 'Green Deal', centrándose en dos aspectos: el ' greenwashing' y el sector textil. Este último, en particular, es uno de los principales responsables de la llegada de microplásticos a ríos y mares.

«El sector textil es uno de los principales responsables de la llegada de microplásticos a ríos y mares; el 'Green Deal' se centra en este problema y en el 'greenwashing'»

-¿Cuáles son los planes para atajar este problema? 

-Los textiles fabricados con fibras sintéticas, como el poliéster y el acrílico, son una de las principales fuentes de liberación involuntaria de microplásticos al medioambiente. Estos se desprenden en diferentes etapas del ciclo de vida de los textiles. Trataremos de abordar el diseño de los productos, la mejora de los procesos de fabricación, el prelavado en las plantas de fabricación industrial, el etiquetado y la promoción de materiales innovadores. Como tal, tendrá efectos directos en la industria y el mercado textil.

-Sobre los tóxicos, Bruselas ha aprobado la hoja de ruta para la prohibición de sustancias químicas en la Unión Europea. Los ecologistas han aplaudido esta lista, que estiman que podría afectar a casi 12.000 sustancias. ¿Significa la inclusión en esta lista una prohibición directa?

-La inclusión en la hoja de ruta de restricciones de REACH indica que estas sustancias serán prohibidas o restringidas en los próximos años. Queremos aumentar la velocidad de la imposición de restricciones a estas sustancias químicas tan nocivas, y avanzar en nuestro camino hacia un medioambiente libre de tóxicos, y lo haremos restringiendo grupos enteros como se prometió en la Estrategia 2020 sobre sustancias químicas para la sostenibilidad. La Comisión ha preparado la hoja de ruta para dar prioridad a algunas de estas sustancias más nocivas para las restricciones de grupo.

«Si España no cumple la sentencia sobre Doñana, la Comisión actuará»

El comisario europeo se ha pronunciado sobre los dos temas medioambientales más urgentes que tiene ahora mismo España, Doñana y el Mar Menor. «Estas zonas no solo albergan especies en peligro de extinción -ha explicado-, sino que también son clave para el almacenamiento de CO2 en la lucha contra el cambio climático. Las presiones agrícolas están llevando a ambas zonas al borde del precipicio. La Comisión está profundamente preocupada por los recientes planes que aumentarían los niveles insostenibles de extracción de agua, lo que tendría efectos adversos en los ecosistemas. Hemos enviado una carta a las autoridades españolas para transmitirles estas preocupaciones e instarlas a aplicar toda la gama de medidas necesarias para cumplir íntegramente la sentencia del TJUE lo antes posible. En caso contrario, la Comisión está dispuesta a utilizar rápidamente todos los medios disponibles para garantizar la ejecución de dicha sentencia. Sobre el Mar Menor, España debe tomar medidas adicionales para prevenir la eutrofización de la región para alcanzar los objetivos de la directiva de nitratos»