Una odisea de Cádiz a Canarias

25/08/2017

Cientos de pasajeros se vieron afectados este jueves por una avería de uno de los barcos que une la península con el archipiélago.

Las Palmas de Gran Canaria

A la deriva en alta mar, sin apenas comida ni aire acondicionado. Tampoco les dieron explicaciones, ni soluciones. Al parecer, el barco de Transmediterránea (Acciona) que zarpó de Cádiz el martes a las 17.00 (hora peninsular) había sufrido una avería y se paró, a las 18.30 horas de ayer, de camino a Canarias, concretamente a Lanzarote, su primera escala antes de proseguir a Gran Canaria y Tenerife. Desde entonces todos los pasajeros han sufrido una odisea que aún no ha terminado. El barco reanudaría su marcha a partir de las 21.00 horas de ayer con un motor de emergencia y no llegó a Arrecife hasta pasada la medianoche, cerca de las 2.00 de la mañana, cuando estaba previsto que tocase puerto a las 11.00 de la noche.

«El barco se paró pasadas las seis de la tarde y apenas nos dieron información. Una hora y media más tarde nos comentaron por megafonía, y lo tengo grabado, que el problema se solucionaría en 20 minutos, pero en total estuvimos a la deriva durante tres horas sin que nadie de la tripulación nos informase de nada», afirma a CANARIAS7 uno de los pasajeros, José Pérez.

Sin apenas agua, luz ni comida

Pero ahí no terminó la aventura. En lugar de alojar a los viajeros en un hotel conejero, la tripulación no solo los dejó abandonar el barco, sino que procedió al embarque de los viajeros de Lanzarote que iniciaban su trayecto a Gran Canaria y Tenerife. «El trato por parte de la compañía no ha sido el adecuado», afirma Pérez, que ha vivido con angustia el viaje de su familia desde Cádiz. «No han dado ninguna solución a los viajeros, tenemos mucha impotencia por lo sucedido y el trato recibido. Ni anoche nos dieron una cena digna porque apenas tenían suministro de comida y muchos nos quedamos sin comer, ni esta mañana el desayuno que nos correspondía. Por ejemplo, abrieron las paquetes de bizcocho para que nos lo repartiésemos porque no tenían más. Tampoco nos permitieron acceder a los camarotes porque no había aire acondicionado y muchos baños no funcionaban porque no tenían agua. El barco no tenía ni luz, ni agua en las instalaciones. Desde Cádiz viajan niños, embarazadas y personas mayores, pero la compañía no ha tenido ninguna sensibilidad tampoco con ellos», asevera la testigo.

Sin explicación a los pasajeros

Acciona no ha dado ninguna explicación oficial a lo sucedido a los perjudicados, que denunciarán a la compañía al llegar a tierra, tampoco facilitó las hojas de reclamación. «Solo dijeron que se había roto un motor, que no era nada importante. Pero ni siquiera han facilitado las hojas de reclamación del Gobierno de Canarias, solo que expusiesen sus quejas en las hojas de sugerencias de la compañía, un procedimiento que no es legal porque nos asiste el derecho a reclamar», argumenta.

Tras horas de espera sin respuesta por la compañía, se ha recolocado a todos los pasajeros en el barco de naviera Armas que une Lanzarote con Gran Canaria y Tenerife. «Está previsto que lleguen a Las Palmas de Gran Canaria esta tarde cuando estaba previsto que ya estuviesen aquí a primera hora de este jueves. Además Armas no se hace responsable de las condiciones del viaje de los pasajeros, por los que tampoco les ha dado la comida que les correspondía según el billete. Existe un gran malestar con esta compañía, que ha tratado a los viajeros como sardinas en lata. No se puede tratar así a la gente, habrá una avalancha de denuncias», afirma José Pérez a este diario.