La Guardia Civil estrecha el cerco en torno al asesino de Vanesa

07/06/2018

La investigación por la muerte violenta de la joven de Valle de Santa Inés se centró este miércoles en el precinto de dos vehículos de un familiar y en una segunda inspección de una vivienda cercana.

Valle de santa inés

Con menos curiosos que en las primeras horas, la labor de inspección técnica-ocular de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil continuó durante todo este miércoles en el grupo de vivienda sociales de Valle de Santa Inés, en el municipio de Betancuria, donde en torno a las 13.20 horas del lunes apareció muerta Vanesa Santana Padilla, la joven de 21 años.

Los agentes judiciales procedieron este miércoles a precintar dos vehículos de una familiar y también vecina de la chica poco después de mediodía, para después dirigirse a la trasera de las viviendas de protección oficial, concretamente a la casa situada en el número 7 de la calle Santa Inés, que habían precintado la noche anterior. Esta vivienda, que la propietaria volvió a abrir ayer a la Guardia Civil, se encuentra situada justo detrás de la casa familiar de Vanesa, donde se consumó el homicidio, y que se comunican por apenas un patio de luz.

El primer registro de los agentes judiciales tuvo lugar el martes por la noche, entre las 22.30 y las 23.30 horas. Las tareas de investigación de ayer empezaron en torno a las 12.35 y terminaron sobre las 14.45 horas. Después de esa hora, la Guardia Civil procedió a retirar el precinto puesto la noche anterior y dar por terminada la búsqueda de pruebas anunciando a la propietaria «perdona por las molestias, ya no te volvemos a molestar».

Todas estas tareas de registro las realizó la unidad judicial de la Benemérita desplazada desde Las Palmas de Gran Canaria desde el primer día del luctuoso y, sí, más que sangriento homicidio de la joven, con la ayuda de los agentes de Fuerteventura. Casi los únicos espectadores de sus movimientos fueron los medios de comunicación, puesto que la primera expectación y asombro ha dado paso a la tristeza propia del que ha perdido un ser querido que, en el caso de Vanesa, se extiende por todo un pequeño pueblo como es Valle de Santa Inés.

Asesino en el entorno. Por ahora, la única vivienda precintada sigue siendo la de la joven, pegada pared contra pared contra la número 7 y comunicada por el citado patio de luz. En la casa de Vanesa, no hay nadie. No muy lejos, en una vivienda que se divisa desde el grupo de protección oficial, la familia se prepara para un velatorio y un entierro que será esta misma tarde y que esperan hacerlo en la intimidad.

Mientras las investigaciones de la Guardia Civil continúan, las sospechas se estrechan cada vez más sobre el círculo de familiares, amigos y vecinos de la joven que, desde el primer día, está en el punto de mira. Poco más se sabe de este caso que ha sido declarado bajo secreto de sumario por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Puerto del Rosario. De hecho, ni siquiera ha trascendido si el rastreo del martes por la tarde a pie y con dron resultó positivo en el sentido de que se encontró el objeto contundente con el que el homicida golpeó a la joven víctima en la cabeza.

Los gritos de la madre, que fue quien la encontró el lunes a mediodía sin vida, aún resuenan en la memoria de sus vecinos.